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Imagen de la ciudad siria de Daraa tras un bombardeo aéreo, el 14 de junio de 2017

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Estados Unidos abatió el domingo un avión en el este de Siria, lo que provocó el temor a una confrontación militar directa con el régimen de Damasco, hecho que Washington siempre quiso evitar hasta el presente.

¿Washington está en guerra con Damasco?

No, Estados Unidos no está en guerra con el régimen sirio, sino solo contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).

Pero las fuerzas estadounidenses en el terreno están autorizadas a defenderse de cualquier ataque del régimen sirio o defender a las fuerzas locales sirias a las que apoya. Eso fue lo que pasó cuando el avión sirio fue abatido.

Y es también lo que ocurrió al menos en tres ocasiones desde el comienzo de mayo en la región de Al-Tanaf, cerca de la frontera con Irak y Jordania, cuando las fuerzas estadounidenses bombardearon a fuerzas del régimen.

"Probablemente no será la última vez que las fuerzas estadounidenses atacan a fuerzas del régimen, especialmente para proteger a fuerzas estadounidenses y aliadas en el terreno", indicó el lunes Luke Coffey, un analista militar de la fundación Heritage.

¿Trump es más agresivo con el régimen?

La administración Trump hizo lo que la administración Obama siempre se negó a hacer: atacar al régimen sirio en respuesta por haber utilizado armas químicas. El 7 de abril se disparó una salva de misiles Tomahawk contra la base aérea siria de la que partió el ataque químico.

El gobierno de Trump delegó además a los militares las decisiones operativas, dándoles una mayor autonomía en la guerra contra el EI. Pero no modificó la orientación global de la administración Obama: focalizarse en la derrota del EI y liberar la ciudad de Raqa, la capital autoproclamada de los yihadistas, apoyándose en los combates en tierra de las Fuerzas Democráticas Sirias, una coalición kurdo-árabe.

"No buscamos la guerra con Siria", destacó el lunes el portavoz del Pentágono, Jeff Davis.

¿Por qué este aumento de la tensión?

Hasta hace unos meses, las fuerzas del régimen de Bashar al Asad estaban enteramente dedicadas a combatir a los rebeldes en el oeste de Siria. La derrota de los rebeldes en Alepo y otros de sus bastiones permite a las fuerzas militares del régimen progresar hacia el este de Siria y entrar en contacto con las Fuerzas Democráticas Sirias y en zonas en las que Estados Unidos y la coalición internacional están activos.

Muchos analistas perciben la mano de Irán detrás de este empuje hacia el este de Siria y la frontera iraquí. Irán estaría intentando a través de sus aliados llegar al Mediterráneo, vía Irak y Siria.

¿Representan las fuerzas sirias una amenaza para la coalición y sus aliados?

Los enfrentamientos esporádicos entre las fuerzas aliadas al régimen de Bashar al Asad y las de la coalición y sus socios parecen una serie de pruebas de Damasco sobre la determinación de Washington y la coalición de defender los territorios liberados del EI.

Por falta de regulación política del conflicto sirio, una cuestión crucial sigue sin respuesta: ¿quién va a controlar en el futuro los territorios liberados de yihadistas por la coalición y sus aliados locales?

¿Cuál es la actitud de Rusia?

Hasta ahora, los militares estadounidenses se han congratulado de sus relaciones con los militares rusos, del funcionamiento de la línea telefónica de intercambio de información y de la delimitación de las "zonas de distensión" consideradas sensibles para ambas partes.

Pero Rusia anunció el lunes la suspensión de este canal de comunicación.

Informó además que los poderosos medios de defensa antiaérea a su disposición en Siria han apuntado sus misiles hacia aviones de la coalición que circulan al oeste del Éufrates, prontos a actuar contra ellos.

"Vamos a trabajar en las próximas horas sobre el plan diplomático y militar para restaurar" las comunicaciones militares con Rusia y evitar cualquier incidente, respondió el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Joe Dunford.

¿Cuántos soldados estadounidenses hay en Siria?

El gobierno de Trump no quiere anunciar la cantidad de soldados estadounidenses que están desplegados en Siria, pero la cifra probablemente se acerca al millar.

La administración autorizó la presencia permanente de unos 500 soldados de las fuerzas especiales para asesorar a las Fuerzas Democráticas Sirias y otros grupos sirios que luchan contra el EI.

Pero varios cientos de soldados extra son enviados para despliegues temporales, en particular para el apoyo de artillería de las Fuerzas Democráticas Sirias cerca de Raqa.

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