Navegación

Enlaces para saltar navegación

Subsitios

Principales funcionalidades

Banco central suizo Thomas Jordan: cinco años de lucha contra el franco fuerte

Thomas Jordan, de 54 años, ha trabajado durante las últimas dos décadas en el Banco Nacional Suizo.

Thomas Jordan, de 54 años, ha trabajado durante las últimas dos décadas en el Banco Nacional Suizo.

(Keystone)

Nombrado gobernador del Banco Nacional Suizo en 2012, Thomas Jodan se ha enfrentado a un gran desafío durante el último quinquenio: proteger a la economía helvética en plena crisis del euro. Las medidas que ha tomado han sido objeto de duras críticas.

“Todo mundo quiere a Thomas Jordan”, publicó en 2012 el ‘TagesAnzeiger’, de Zúrich, al conocerse su nombramiento al frente del Banco Nacional Suizo (BNS). El entonces brillante vicepresidente del banco central tenía, a juicio de los principales partidos y organizaciones económicas del país, todas las cualidades necesarias para presidir el BNS en uno de los momentos más delicados de la historia del banco central. Sus capacidades eran evidentes: este profesor de Economía había pronosticado en 1994 la crisis del euro en su tesis doctoral. Y, tras sumarse a las filas del BNS en 1997, había ascendido la totalidad de los escalones de la entidad hasta alcanzar su cima.

Además, Thomas Jordan era percibido como un hombre serio, íntegro y fiable. Cualidades indispensables tras la controvertida dimisión de su predecesor, Philipp Hildebrand, que se vio obligado a abandonar su cargo cuando la prensa reveló que su esposa había realizado una serie de transacciones en dólares y euros, aprovechando el acceso a información confidencial.

Las competencias de Jordan adquirieron pues doble relevancia considerando que la presidencia del BNS le era confiada en tiempos de crisis económica y financiera a nivel global. El entrante titular del instituto emisor asumió la misión de proteger a Suiza de los efectos nocivos de la crisis internacional y de las turbulencias de la zona euro, al tiempo que aceptaba como corolario librar una batalla interna para evitar que el franco se apreciara excesivamente.

2

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Durante su presidencia, Thomas Jordan ha tenido que tomar dos decisiones que le han supuesto toda clase de críticas. La primera, en 2014, consistió en introducir tasas de interés negativas para los depósitos hechos por los bancos comerciales en el BNS. La segunda fue más controvertida aún: el 15 de enero del 2015, el BNS desató una violenta oleada de reacciones al anunciar, de forma sorpresiva, que quedaba abolido el tipo de cambio mínimo entre el euro y el franco suizo.

En unos minutos la bolsa de valores helvética cayó un 10%, arrastrando con ella a otras plazas financieras internacionales. Y el franco alcanzó la paridad con el euro, lo que encareció un 20% todos los productos suizos de exportación y el turismo en Suiza. Así, de un día al otro, Thomas Jordan se volvió el hombre más odiado de Suiza.

Dos años después, sin embargo, la mayor parte de esas críticas se han apagado. Aunque la economía suiza rozó la recesión en 2015, hoy se encuentra nuevamente en la ruta del crecimiento moderado. Muy pocas empresas tuvieron que cerrar debido al franco fuerte y el desempleo se ha mantenido en tasas inferiores al 3,5%. Esto se debe a que el BNS ha conseguido mantener un tipo de cambio de entre 1,07 y 1,08 francos suizos por euro durante los últimos dos años.

Para Thomas Jordan, la compleja lucha contra la apreciación del franco sigue. Pese a las intervenciones del Banco Central Europeo (BCE) en los mercados financieros, la zona euro sigue siendo una fuente de preocupación política y económica, especialmente ahora que se avecinan elecciones en Francia y Alemania. Y ante este panorama, el margen de maniobra del BNS es cada vez más estrecho, porque las reservas internacionales del país ya rebasaron en 2016 –por primera vez en la historia– el valor del Producto Interno Bruto (PIB) de Suiza.


Traducción del francés: Andrea Ornelas

×