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Berna asume la defensa del UBS en EE UU

El mayor banco de Suiza se debate para no entregar más información sobre sus clientes.

(Keystone)

El Gobierno suizo pidió a la justicia estadounidense rechazar la exigencia del fisco que pretende obtener informaciones sobre 52.000 clientes americanos del UBS. Berna considera que la medida violaría la soberanía de Suiza y el derecho internacional.

Por otra parte, y aunque la decisión del Banco Nacional Suizo (BNS) de rescatar al primer banco del país, ha implicado costosos efectos colaterales, el BNS confirmó que pagará utilidades a sus accionistas en estos días.

En el marco del procedimiento civil introducido contra el UBS ante el tribunal del distrito federal de Miami, el Departamento Estadounidense de Justicia y el 'Internal Revenue Service' (IRS), que representa la autoridad fiscal del país, exigen que el banco les comunique informaciones sobre 52.000 titulares de cuentas, sospechosos de sustracción fiscal.

Este procedimiento tiene una relación directa con el Convenio de doble imposición entre Suiza y Estados Unidos, el orden jurídico y la soberanía de Suiza. Esta última recurrió a la posibilidad que le ofrece el procedimiento americano para exponer su posición en un mecanimo denominado 'amicus curiae'. Con lo que no forma parte del procedimiento.

"La legislación suiza prohíbe entregar informaciones confidenciales a gobiernos extranjeros si la demanda no ha sido transmitida por canales intergubernamentales autorizados", explica el Consejo Federal en su demanda.

Un fallo a favor de las autoridades fiscales estadounidenses significaría violar la soberanía de Suiza y el derecho internacional, estima el Gobierno, que califica la exigencia americana de "expedición de pesca" abusiva e incompatible con los tratados vigentes.

Las autoridades fiscales americanas (IRS) exigen del UBS informaciones sobre 52.000 titulares de cuentas, sospechosos de ocultar 14 mil 800 millones de dólares.

Delegaciones de ambos países se reunieron del 28 al 30 de abril en Berna, durante una primera ronda de negociaciones para la revisión del acuerdo bilateral de doble imposición concluido en 1996. Un próximo encuentro tendrá lugar en junio próximo.

El UBS arrastra al BNS

Por otra parte, la decisión del Banco Nacional Suizo (BNS) de rescatar al banco número uno del país ha implicado costosos efectos colaterales: abultadas pérdidas para el propio banco central y riesgo de inestabilidad para las finanzas cantonales.

Sin embargo, y pese al poco alentador panorama financiero que enfrenta, el BNS confirmó que sí pagará utilidades a sus accionistas en estos días.

El banco central helvético cerró sus cuentas en números rojos en 2008 con pérdidas del orden de los 4.720 millones de francos suizos. Dicho sin rodeos, el peor dato en dos décadas.

Dos pesados fardos descansan sobre sus hombros:

1) El UBS: El costo de evitar la quiebra financiera del gigante financiero, a quien compró 'activos tóxicos', es decir, créditos irrecuperables ligados a los 'subprimes' (Ver recuadro) por más de 34.000 millones de francos suizos.

2) Divisas. Como cualquier otro banco central, el BNS invierte una parte de sus haberes en divisas extranjeras. Monedas como el dólar, el euro o la libra esterlina se depreciaron frente al franco suizo durante el 2008, con lo que las inversiones que tenía en estas monedas le generaron pérdidas en lugar de ganancias.


De cara al rescate más ambicioso de la banca suiza, los primeros preocupados son los 26 cantones, ya que son los principales beneficiarios de las ganancias que registra el BNS y serán a partir de 2009 los primeros afectados si el banco central no consigue –como es previsible- enderezar el timón de sus finanzas.

Utilidades en riesgo

Como producto de una convención entre el Ministerio de Finanzas y el Banco Nacional Suizo firmada en marzo de 2008, el banco central se comprometió a pagar utilidades por el equivalente a 2.500 millones de francos suizos a los cantones, accionistas minoritarios y a la Confederación Helvética (aunque esta última no es accionista) durante el periodo 2008-2017.

La distribución prevista para los recursos es: 1.600 millones de francos para los cantones, 800 millones de francos para el gobierno suizo, y otros 100 millones para los accionistas minoritarios.

No es lo que prefiere, pero sí lo que está obligado a hacer, ya que la Ley Orgánica del BNS establece que está obligado a pagar utilidades a la Confederación Helvética, cantones y accionistas siempre que su "reserva para distribución futura de utilidades" cuente con un nivel mínimo de 8.000 millones de francos suizos.

Y para suerte de las arcas cantonales, 2006 y 2007 fueron años muy buenos, el saldo de la citada reserva ascendió a 22.600 millones de francos suizos el pasado 31 de diciembre.

Sin embargo, directores de finanzas cantonales como Jean-René Fournier (Valais) o Claude Láser (Friburgo) manifiestan reiteradamente ante la opinión pública sus temores sobre el futuro inmediato, ya que en cuestión de meses el BNS pasó de ser una entidad sana financieramente hablando, para convertirse en un banco frágil por salvar a alguien más.

Banco Nacional Suizo

El banco central helvético (BNS, por sus siglas en francés) es independiente del gobierno. Esto significa que puede fijar autónomamente las tasas ...

Problemas por venir

Durante las próximas dos semanas, los cantones suizos recibirán millonarios depósitos del BNS, pero los problemas continuarán.

Primero, porque el rescate del UBS aún no ha concluido.

En diciembre del 2008, UBS vendió 'activos tóxicos' al banco central por 16.400 millones de francos suizos, y el pasado 3 de abril transfirió otros 22.500 millones de francos al SNB Stabfund, el fondo especializado que el banco central estableció para este objetivo.

Sin embargo, el rescate prevé un límite de 68.000 millones de francos suizos, por lo que el BNS aún verá mermadas sus cifras por estos créditos irrecuperables ('bad bank') vinculados a los 'subprime'.

Segundo, porque el único camino para evitar que dichos activos tóxicos sigan deteriorando las cuentas del BNS en 2009 y 2010 es venderlos este año, y eso es justo lo que no es posible en este momento.

El banco central debe esperar a que los mercados recuperen el aliento para poder deshacerse de los créditos del UBS sin perder demasiado dinero. Y los bancos internacionales, que son los posibles compradores interesados, no están ahora en condiciones de adquirir este tipo de papel.

Pronto para juzgar

El pasado viernes, Jean-Pierre Roth, presidente del BNS, habló claro a sus accionistas. Aseguró que el banco central supo desde el otoño de 2007 que los dos grandes bancos suizos (UBS y Credit Suisse) estaban amenazados por las turbulencias financieras.

"Intensificamos los contactos con FINMA, la autoridad supervisora del sistema financiero, y seguimos la situación de cerca. Y observamos pues como la situación del UBS era cada vez menos sólida. En la primavera del 2008 comenzamos a evaluar posibles soluciones, pero cuando presenciamos en septiembre la quiebra de Lehman Brothers en EEUU, terminamos por convencernos de que urgía actuar, ya que los mercados se habían quedado sin liquidez y el deterioro del UBS era flagrante", explicó Roth.

Asimismo detalló que el anuncio del salvamento se dio el 16 de octubre de 2008, y cuando el BNS acudió en ayuda del gigante bancario tenía perfectamente claros los riesgos en los que incurría al absorber esos créditos de mala calidad.

Aún así, era mayor el riesgo de permitir que el UBS se colapsara porque lo habría hecho también toda la plaza financiera suiza.

Las finanzas del BNS se han visto comprometidas con su decisión, pero en palabras de Roth "es pronto para evaluar si el gobierno y el banco central suizos hicimos bien o mal en el caso UBS, será el tiempo quien coloque cada cosa en su lugar".

swissinfo, Andrea Ornelas

Datos clave

El BNS repartía utilidades por el equivalente a 1.500 millones de francos suizos hasta 2003.

A partir de 2004 aumentaron a 2.500 millones de francos, un dato que se ratificó en 2008 y vigente hasta 2017.

Actualmente, los beneficios del BNS se distribuyen de la siguiente manera:

57% para los cantones, el 32% para la Confederación Helvética, y el 11% restante para los accionistas minoritarios.

Fin del recuadro

Origen de la crisis

Los créditos 'subprime' son el punto de partida de desequilibrio financiero que aún enfrenta el UBS y que llevó al Banco Nacional Suizo (BNS) a rescatar al banco número uno del país.

Se trata de créditos hipotecarios que fueron otorgados sobre todo en 2003 y 2004 en Estados Unidos a clientes de baja solvencia durante un periodo de tasas de interés históricamente bajas (1%).

Los bancos que otorgaron los 'subprime' se ocuparon luego de integrarlos como 'paquetes hipotecarios' que revendieron a otras instituciones y/o fondos de inversión.

El UBS fue uno de los compradores porque lucían como instrumentos altamente rentables y con bajo riesgo.

No fue así. Pero cuando la falta de una regulación y supervisión financiera internacional más concienzuda reveló los riesgos, el sistema financiero internacional se hallaba ya contaminado.

Fin del recuadro

Banco Nacional Suizo

El Banco Nacional Suizo (BNS) fue fundado en 1907 tras un referéndum en el que la población avaló la creación de un banco central.

Sin embargo, el modelo de operación del BNS es completamente distinto al de los bancos centrales de Europa o EEUU. Se trata de una institución privada, cuyos accionistas son preponderantemente los cantones.

Fin del recuadro
(swissinfo.ch)


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