Cae en Suiza el "muro laboral"

El mercado del trabajo suizo abre sus puertas a los europeos. Keystone

A partir de hoy (01.06), los ciudadanos de 15 países de Europa tendrán el mismo derecho a trabajar en territorio helvético que los nacionales.

Este contenido fue publicado el 01 junio 2004 - 08:18

La decisión, parte del Acuerdo de Libre Circulación de Personas firmado por Suiza y la Unión Europea, permitirá a los beneficiarios ganar dos veces más que en sus países.

No hay plazo que no se cumpla. El lejano 1 de junio del 2004 finalmente llegó y con él, Suiza derrumbó el “muro laboral” que la separaba de sus principales vecinos europeos.

A partir de hoy, los trabajadores de Alemania, Francia, España, Italia, Gran Bretaña, Austria, Holanda, Bélgica, Suecia, Portugal, Dinamarca, Grecia, Noruega, Irlanda, Luxemburgo, Finlandia e Islandia, tendrán el mismo derecho a trabajar en Suiza que cualquier helvético.

Se trata pues de los 15 países que eran miembros de la Unión Europea (UE) hasta el 30 de abril del 2004 –ahora tiene 25 integrantes- y de Noruega e Islandia, que negociaron los mismos derechos.

En contrapartida, los trabajadores de los 26 cantones nacionales también podrán desplazarse para trabajar sin restricción alguna dentro de los países antes citados.

¿Qué cambió? Expiró la “salvaguarda” de dos años –vigente entre el 1 de junio del 2002 y el 31 de mayo del 2004- que pactaron Suiza y la UE como parte del Acuerdo de Libre Circulación de Personas que fue signado en junio de 1999.

Durante este periodo transitorio los nacionales recibían un trato preferencial con respecto a los países comunitarios de Europa.
Por ello, las empresas helvéticas sólo podían contratar a un inglés, francés o italiano si no encontraban a un suizo capaz de cubrir con el perfil que estaba buscando.

¿Qué sucede ahora?

La etapa que inicia en la relación Suiza-UE será histórica porque abre la puerta a la “libre competencia laboral”.

La Confederación Helvética es el segundo destino de trabajo más atractivo de Europa (sólo superado por Luxemburgo).

Esto se debe a que los salarios promedio rondan los 5.500 francos suizos, según la Seco, monto equivalente a 3.600 euros mensuales, lo que equivale a dos veces el sueldo medio que percibirían en países como Francia, España o Italia, confirman cifras elaboradas por el Eurostat, que es la autoridad estadística europea, al 31 de diciembre del 2003.

Esto explica que 25% de los trabajadores de Suiza sean extranjeros y más aún, que cuatro de cada cinco de ellos vengan de Europa (especialmente de Alemania, Francia, Italia y España).

A partir de ahora, los puestos serán asignados sólo a los más calificados, sin importar qué sello lleven en su pasaporte. Cualquier irlandés, sueco o portugués interesado en trabajar en Suiza tendrá que presentar su solicitud formal y el gobierno helvético debe responderle en una semana.

Por el momento, sólo permanecen dos restricciones.
La primera, de carácter cuantitativo: Suiza dará exclusivamente 15.000 permisos anuales de carácter permanente entre el 1 de junio del 2004 y el 31 de mayo del 2007.

A partir del 1 de junio del 2007, ya no habrá límite de número y todos los empleados que soliciten un permiso permanente de trabajo gozarán de los mismos derechos laborales, jurídicos y de seguridad social que los nacionales (y viceversa).

La segunda, una restricción cualitativa: Las nuevas reglas beneficiarán a los 10 nuevos países de la UE –Polonia, Hungría, Letonia, Lituania, la República Checa, etcétera- a partir del 1 de junio del 2005, no antes, y su entrada será modulada al menos hasta el 2011.

Los “trabajadores fronterizos”

Suiza vive diariamente un fenómeno particular. De los 4.1 millones de trabajadores en activo, 1 millón 12.500 son extranjeros.

Pero de estos últimos, 850.720 vienen de Europa, según las estadísticas de la Oficina de Inmigración, Integración y Emigración Suiza (IMES) y de la Oficina Federal de Estadística Suiza (OFES).

Más aún, cerca de 193.000 trabajadores europeos que se ganan la vida en Suiza son considerados “fronterizos” porque laboral del lado suizo, pero mantienen su residencia principal en Francia, Alemania, Austria o Italia.

Siempre radican a menos de 20 kilómetros de su lugar de trabajo y regresan a casa cada noche o cada fin de semana.
A partir de ahora, será mucho más sencillo para ellos conseguir una residencia permanente y traer a sus familias a vivir con ellos.

Riesgos y ventajas para los suizos

Los diplomas obtenidos en Suiza serán reconocidos sin problema en la Unión Europea.

Además, la coordinación entre los sistemas de seguridad social de los distintos países permitirá que los trabajadores “migrantes” conserven todos sus derechos y prestaciones.

Los más beneficiados serán los profesionales o artesanos jóvenes, a quienes la libre circulación les abrirá horizontes y oportunidades.
Pero...¿qué pierden entonces los suizos?
Existe el riesgo de una merma en los salarios pagados en territorio helvético.

¿Para qué dar un salario de 5.500 francos mensuales si un trabajador portugués igual de calificado estará dispuesto a hacer la misma labor por 4.500 francos?, fenómeno que los economistas llaman “dumping salarial”.

Para evitarlo, Suiza tomó algunas medidas preventivas como la conformación de comisiones tripartitas (patrones, trabajadores y representantes de gobierno) que supervisarán que no haya abusos, esto es, que los sueldos guarden proporción con lo que cobraría un suizo normalmente.

Además, todas las bondades de la caída del “muro laboral” no estarán disponibles para los desempleados europeos.

Así, un primer balance del nuevo panorama deberá hacerse en diciembre del 2004, para revisar que cambios experimenta el mercado laboral en Suiza.

swissinfo/Andrea Ornelas

Datos clave

*En Suiza hay 4.1 millones de trabajadores, de los cuales más de un millón son extranjeros.

*De los trabajadores extranjeros, al menos 850.720 vienen de algún país de Europa en busca de mejores oportunidades.

*Quienes logran encontrar una plaza en Suiza, ganarán en promedio 5.500 francos suizos mensuales, unos 3.600 euros, el doble de lo que percibirían en su país de origen.

*A partir del 1 de junio del 2004 inicia una etapa de “libre competencia laboral” inscrita en el Acuerdo de Libre Circulación de Personas firmado entre Suiza y la Unión Europea en 1999.

Los trabajadores de 17 países europeos tendrán el mismo derecho a laborar en la Confederación Helvética que los propios suizos
*Las nuevas reglas beneficiarán a 15.000 trabajadores cada año entre el 1 de junio del 2004 y el 31 de mayo del 2007. Después, ya no habrá cuota de restricción alguna.


*En Suiza hay más de 193.000 “trabajadores fronterizos”, población que labora en la Confederación Helvética –a menos de 20 kilómetros de los bordes territoriales con Alemania, Francia, Italia o Austria- que ahora podrán conseguir fácilmente un permiso permanente.

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