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El candidato presidencial iraní Ebrahim Raisi saluda a sus partidarios durante una manifestación de campaña en la mezquita Imam Khomeini, en la capital Teherán, el 16 de mayo de 2017

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El religioso conservador Ebrahim Raisi, candidato a las elecciones presidenciales del viernes en Irán, negó el martes querer frenar la apertura internacional de la República Islámica, como le acusan los moderados y reformistas que apoyan al presidente saliente Hasan Rohani.

"Dicen que no queremos interactuar con el mundo, es una gran mentira", afirmó Raisi delante de sus simpatizantes reunidos en una sala de oración en Teherán. "Creemos en la interacción con todos los países, pero con dignidad", añadió.

Sin cuestionar el acuerdo nuclear de 2015, aprobado por el guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, Raisi acusa al gobierno de Rohani de haber sido "débil" en las negociaciones con las grandes potencias haciendo demasiadas concesiones sin obtener verdaderas contrapartidas.

Además, durante la campaña, comparó este acuerdo, que condujo a un levantamiento de las sanciones económicas internacionales contra Irán, con un "cheque que el gobierno ha sido incapaz de cobrar".

Delante de sus seguidores, el principal candidato conservador, con su turbante negro, hizo igualmente hincapié en la ayuda a los más pobres y la creación de empleo, su tema de campaña predilecto. "Tenemos que crear un millón de empleos al año", afirmó.

Junto a él, el alcalde de Teherán, Mohamed Bagher Ghalibaf, que retiró su candidatura a favor de Raisi, repitió que Rohani solo se había dedicado a servir a la élite de la sociedad, el "4%".

Las elecciones presidenciales del viernes en Irán se anuncian como un duelo entre Rohani, que se presenta a un segundo mandato de cuatro años, y Raisi. Entre los seis candidatos seleccionados, dos se han retirado de la carrera, un tercero estaría a punto de hacer lo mismo y el cuarto ya ha pedido el voto por Rohani.

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