Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Científicos suizos desarrollan detector portátil de cocaína



Los científicos afinan actualmente su método para medir los niveles de cocaína en un individuo, a través de la saliva.

Los científicos afinan actualmente su método para medir los niveles de cocaína en un individuo, a través de la saliva.

(Keystone)

La Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) afina una nueva tecnología para crear un sensor de mano que detecte con una prueba de saliva la concentración cuantitativa de cocaína en un individuo.

Un proyecto en colaboración con otros núcleos helvéticos de innovación en el marco de la iniciativa gubernamental Nano-Tera para situar a Suiza en la vanguardia de una nueva revolución tecnológica.

Entre las posibles aplicaciones del aparato: análisis de psicoactivos al volante.

Hoy día la escena es solo imaginable en una película futurista: un policía detiene a un conductor. Con la sospecha de consumo de drogas, le toma una prueba de saliva que coloca en un aparato no más grande que su mano. En segundos obtiene el resultado del examen con información detallada de la o las drogas consumidas sin necesidad de prueba sanguínea posterior.
 
La realidad es otra: “Los exámenes rápidos que la policía realiza en la calle no proporcionan la concentración de la droga, solo un resultado negativo o positivo preliminar, a veces incluso falso, que no reconocen los tribunales. Toma tiempo llevar al conductor al hospital para la prueba de sangre. Así que obtener una concentración cuantitativa a través de la saliva significaría un gran paso”, afirma el profesor Markus Sigrist, doctor del Instituto de Electrónica Cuántica de la EPFZ.
 
Nueve equipos de 5 instituciones helvéticas de vanguardia: los Politécnicos de Zúrich y Lausana, la Universidad de Neuchâtel y la de Ciencias Aplicadas del Noroeste de Suiza, además del Laboratorio Suizo de Pruebas de Materiales, se ocupan de desarrollar el detector infrarrojo.
 
“Se trata de un gran proyecto suizo de 4 años en el que cada institución hace su parte. Mi equipo trabaja en el desarrollo de un sensor óptico para medir la concentración de cocaína”, explica Sigrist.

Afinar el método

Dicho de modo simple: el grupo de físicos de Sigrist ha establecido la longitud de onda en la que se puede medir la absorción de cocaína en la saliva con un detector infrarrojo de radiación muy sensible creado en la Universidad de Neuchâtel, en el que se emplea un láser cuántico en cascada, invención de la EPFZ.

 
Se dice fácil, pero los físicos de Zúrich han requerido tres años para definir el espectro de absorción específico de la cocaína y excluir la influencia de otras sustancias. “Hemos descartado todas las posibilidades, alcohol, cafeína, diluyentes, tabletas para el dolor de cabeza, etc.”
 
“Con base en lo obtenido hasta ahora, requerimos de un año para depurar los resultados analíticos a límites de nanogramo por mililitro y en unos 3 más tendremos la plataforma necesaria para que un eventual socio industrial se ocupe de llevar el producto al mercado. Por otra parte, no descartamos que este mismo método, con otro sensor láser, pueda aplicarse para exámenes de heroína.”
 
Además, el profesor de Física Experimental de 64 años evalúa el modo de establecer a partir de los resultados de este análisis indirecto de saliva la correlación de la concentración de la droga en la sangre.

Modificación legislativa

Actualmente en Suiza la medicina forense es la única que puede aportar la prueba legal para sancionar el consumo de drogas ilícitas al volante.
“No hay excepciones. Si un sensor como el descrito llegase a ser aceptado por los tribunales, esto significaría necesariamente una modificación de la ley”, comenta, por su parte, Frank Rüfenacht, jefe de tránsito de la Policía Cantonal de Berna.
 
“En Suiza, las policías eligen entre dos tipos de exámenes preliminares, de saliva u orina, que arrojan un resultado positivo o negativo de cuatro sustancias: cocaína, heroína, marihuana y anfetaminas. El segundo paso es llevar al sospechoso al hospital para establecer los análisis cuantitativos de sangre, la única prueba reconocida ante la justicia”.
 
En el oficio desde hace 23 años y encargado de verificar las herramientas utilizadas por sus colegas, el jefe de la unidad vial bernesa eligió desde hace 12 años un examen indiciario de orina, “efectivo, fiable” y de un costo de 25 francos. Antes, advierte, era imposible realizar un análisis preliminar in situ.

Lo óptimo: un multisensor

“Lo ideal sería un aparato fiable que a partir de la saliva pudiera establecer las conversiones concretas de la concentración de diversas sustancias ilegales en la sangre; sin mencionar lo complicado que resultaría modificar la ley”, comenta Antonello Laveglia, portavoz de la Oficina Federal de Caminos, encargada de mantener al día la legislación relativa a la circulación vial.
 
“Basta con ver el revuelo que ha provocado nuestra propuesta de admitir el examen preliminar de aliento como prueba de ebriedad al volante”, advierte Laveglia al evocar este tema incluido en el proyecto ‘Via sicura’ que discute el Legislativo.

Cocteles, realidad peligrosa

“Tiene sentido buscar una opción más sencilla y menos costosa como este sensor en desarrollo”, opina Franziska Eckmann, directora de la Central Suiza de Coordinación de Adicciones (Infodrog), al citar un estudio reciente:

“Seis de cada diez conductores sospechosos de influencia de psicotrópicos tras cometer un accidente vial dieron positivo en la prueba sanguínea que siete policías cantonales solicitaron al Instituto Forense de Zúrich entre 2006 y 2010”.
 
Aunque regional, el estudio refleja una realidad que pocas investigaciones detallan: Del total de positivos, la mitad ingirió solo alcohol y la otra mitad consumió una o varias drogas ilegales y, en gran parte, en combinación con el alcohol: 73%, cannabis; 38%, cocaína; 10%, morfina; 4%, anfetaminas; 5%, ecstasy y 8%, metadona.
 
“En Suiza se parte de la suposición que 5% de los accidentes graves viales se deben al consumo de drogas ilícitas o medicamentos. En el caso del alcohol, 15%”, señala Magali Dubois, portavoz de la Oficina Suiza de Prevención de Accidentes. Aún peor, “el riesgo de accidente se eleva hasta 14 veces más si se combina el alcohol con otras drogas, aunque se trate de ingestiones mínimas".
 
Bajo ese telón de fondo ningún círculo concernido en la prevención de accidentes en Suiza se opone a la evolución tecnológica en favor de la seguridad vial, mientras que incluso a escala europea el impulso ha iniciado para que la legislación también considere nuevos métodos eficaces y rápidos en la detección de las drogas al volante.

Proyecto Irsens

Los físicos de la EPFZ con la aplicación de la espectroscopia infrarroja de reflexión total atenuada (IR-ATR) de rango medio localizaron la longitud de onda –entre 5,55 y 5,84 micrómetros-  para medir el espectro de la cocaína y sus metabolitos.
 
Con esta técnica se permite obtener la “huella dactilar” de una sustancia. Actualmente los especialistas en espectroscopia afinan el límite analítico a nanogramos por mililitro (ng/mL).
 
Sus avances forman parte del programa Irsens de desarrollo de sensores infrarrojos, en el que participan 9 equipos de instituciones suizas líderes en desarrollo tecnológico.
 
A su vez, Irsens es uno de 19 proyectos de investigación de cuatro años de duración del programa científico suizo Nano-Tera.

Fin del recuadro

TOLERANCIA CERO

En Suiza está prohibido que un conductor que haya ingerido cualquier tipo de droga ilegal, sin importar la cantidad, tome el volante.
 
La única prueba legal de esta infracción es un análisis de sangre.
 
En el caso del alcohol, el límite de alcoholemia permitido es de 0,5 g/L.

Fin del recuadro

Tráfico en Suiza

Este país de poco menos de 8 millones de habitantes vio incrementar de 4 a casi 6 millones el número de vehículos matriculados en el espacio de 2 décadas (de 1990 a 2010).
 
Suiza, artería central europea, tiene un flujo de 7 millones de automóviles diarios en sus carreteras.
 
Los accidentes en Suiza descendieron a niveles registrados en la década de 1950. En 2010 hubo menos de 20.000 accidentes con daños personales: 327 personas murieron, 4.458 resultaron gravemente heridas y 19.779, heridas ligeramente. La razón principal de los accidentes: inatención.

Fin del recuadro

swissinfo.ch


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×