Clima: Suiza por un mayor compromiso mundial

Moritz Leuenberger, ministro suizo del Medio Ambiente (der) durante la Cumbre del Clima. Keystone

Ministros de 90 países y más de 2.200 delegados de 189 naciones analizan en Buenos Aires las consecuencias del cambio climático.

Este contenido fue publicado el 17 diciembre 2004 - 08:42

El ministro suizo del Medio Ambiente, Moritz Leuenberger, participó en la Décima Conferencia Mundial sobre el Clima (COP10) que concluye este viernes.

¿Cuáles serán las próximas etapas que deben adoptarse para llegar a una reducción de los gases de efecto invernadero? Esa es la pregunta que debaten hasta este viernes los especialistas internacionales.

Bajo el aliento de la entrada en vigencia del Protocolo de Kyoto en febrero próximo, los especialistas propusieron, durante las deliberaciones técnicas, organizar dos seminarios en 2005 para iniciar las primeras consultas a efecto de diseñar políticas destinadas a mitigar el cambio climático en la próxima década.

A diferencia de la posición adoptada por Estados Unidos, que consideró prematuro planificar desde ahora los pasos a seguir a partir de que culmine el plazo del protocolo, Moritz Leuenberger hizo hincapié en la importancia de la participación de todos los países después del 2012 en los esfuerzos de reducción de las emisiones.

La víspera, el ministro suizo participó en una mesa redonda sobre las nuevas tecnologías en la batalla contra el cambio climático, principalmente aquellas que posibilitan una generación energética y una producción industrial más limpias, y la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento de la atmósfera.

Consolidar el proceso

swissinfo dialogó con José Romero, experto de la división de asuntos internacionales de la Oficina suiza del medio ambiente, bosques y paisajes (OFEFP), sobre los avances de la COP10.

“Hemos tenido muchas reuniones, muchas discusiones, para lograr un avance, algo que quizás visto desde afuera no sea espectacular, pero que consolida al proceso”, indicó el especialista.

Explicó que el fortalecimiento de las capacidades en los países en desarrollo, a través del financiamiento y la transferencia de tecnología de los países industriales, es uno de los aspectos que se revisaron durante la encuentro.

“También estamos hablando de procesos de transmisión de la información sobre las circunstancias nacionales y sobre las políticas, tanto de los países en desarrollo como de los industrializados, de forma que el proceso esté bien documentado, que sea transparente y que todos sepamos lo que estamos haciendo, los unos y los otros, en pro de políticas para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Grandes y chicos, ¡todos contaminan!

Una de las grandes diferencias que resuena todo el tiempo en el encuentro, tiene qué ver con el grado de contaminación que aportan los países ‘grandes’ o industrializados, a los países subdesarrollados y los más pobres.

Entre los objetivos de la delegación suiza estuvo el de crear conciencia y hacer participar a los países en desarrollo en el compromiso del próximo período, o sea, después del 2012, ya que hacia el 2015, esas naciones serán responsables de la mitad de las emisiones mundiales. Al respecto, Romero destacó:

“Hay en la convención una distinción esencial que se hace entre las naciones desarrolladas y las que están en desarrollo, y las primeras tienen que tomar el liderazgo de este proceso, teniendo políticas mucho más agresivas para disminuir las emisiones.

“Por su parte, los países en desarrollo tienen mayor flexibilidad y en ese sentido, quizás menos obligaciones, pero se reconoce que van a aumentar sus emisiones y que actualmente están usando grandes cantidades de energías fósiles, como el petróleo o el carbón”.

Estados Unidos: La nota disonante

Según los expertos, en el 2000 Estados Unidos emitió el 21% de los gases de efecto invernadero del mundo comparado con el 14% de los 25 países que integran la Unión Europea.

Que Estados Unidos -el mayor emisor mundial- se haya negado a ratificar el protocolo y se rehúse a discutir las medidas que se tomarán una vez finalizada su vigencia en 2012, ha indignado a gran parte de la comunidad internacional que participó en la Cumbre:

"Ningún estilo de vida" puede justificar las emisiones desmedidas de ese país, dijo el ministro alemán Juergen Trittin.

"Esto no está bien. Pequeños países, como el mío, están destinados a desaparecer. Trabajemos juntos y no obstaculicemos el progreso", dijo Martin Puta Tofinga, de Kiribati, exhortando a Washington a reconsiderar su decisión.

Y hasta el mismo presidente argentino Néstor Kirchner aludió indirectamente el miércoles (15.12), durante su discurso de apertura del segmento ministerial, a los países desarrollados que se niegan a firmar el protocolo:

“... los países ricos rehuyen los compromisos o dilatan la materialización de los aportes prometidos para los diversos fondos creados con objeto de atender el problema del cambio climático”.

El mandatario argentino advirtió que "por primera vez, la naturaleza desafía al hombre y supone una amenaza para la vida humana en el planeta", ya que el cambio climático "agravará la pobreza y el hambre en el mundo y especialmente en los países en vías de desarrollo, que son los que menos contribuyen al cambio climático”.

Sigue en Más sobre el tema.

swissinfo, Norma Domínguez, Buenos Aires

Contexto

Buenos Aires se convirtió en la sede de la Décima Conferencia Mundial sobre el Clima.

La Cumbre (del 06 al 17.12.04)precede a la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto (16.02.05).

Los signatarios de ese compromiso aceptaron reducir, entre 2008 y 2012, sus emisiones de gas con efecto invernadero en 5,2 % con relación al nivel de 1990.

Suiza y la Unión Europea se comprometieron a lograr una disminución del 8%.

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