Navigation

Contados los días del lobo de Bregaglia

Dan luz verde a la cacería del lobo italiano en territorio de los Grisones. Keystone

El cantón de los Grisones anunció recién la autorización del tiro al lobo que, procedente de Italia, vive actualmente en el valle Bregaglia. Motivo: el predador, autor de la muerte de 50 borregos desde la primavera, ha causado muchos prejuicios. Una medida que sin embargo fue condenada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus sigas en inglés).

Este contenido fue publicado el 23 agosto 2001 - 10:46

Las autoridades de los Grisones instrumentaron esa medida en acuerdo con la Oficina Federal del Medio Ambiente, los Bosques y el Paisaje (OFEP) y en aplicación del "concepto lobo suizo", según su propia explicación.

Las directrices de ese texto, aún provisionales, están destinadas a acompañar el regreso del lobo a Suiza pero permiten abatir un animal cuando éste ocasiona "daños insoportables".

Condena del WWF

El límite, fijado a 50 animales sacrificados en el curso de un verano, fue superado en Bregaglia, a donde el carnicero atacó en 14 ocasiones. Empero, el WWF lamenta y condena la decisión tomada por el cantón de los Grisones que juzga prematura.

"Se produce cuando las medidas de prevención no eran totalmente efectivas", asienta Thomas Gerdil, de la organización para la defensa ambiental, quien añade que "algunos de los borregos victimados no estaban suficientemente protegidos".

Sin embargo, se intentó sustraer los ovinos a los dientes del lobo.

"Pusimos a disposición mecanismos para reunir a los borregos -explica Hansjörg Blankenhorn, inspector federal de la caza-, pero eso no resultó muy eficaz. Luego enviamos pastores con perros de protección, pero en el valle Bergaglia, los borregos no están habituados a los perros y en esas condiciones es muy difícil para el perro mostrar su eficacia".

Rebaños vulnerables

Tanto en Berna como del lado de la WWF, se coincide en que el principal obstáculo para la coexistencia del lobo y de la ganadería son los métodos de pastoreo. "La regla, en Suiza, es que no hay pastores. Los borregos pastan libremente", explica Hansjörg Blankenhorn. Esa situación vuelve a los rebaños extremadamente vulnerables.

Esa situación genera tensiones entre los criadores, autoridades cantonales, federales y defensores de la fauna. Así, el Agrupamiento suizo para las regiones de la montaña (SAP), que reúne particularmente a los cantones de montaña, comunas, organizaciones agrícolas, insurge contra la que considera una "reintroducción" del lobo, calificada de "absurda".

Para el SAP, "el lobo no aporta más que problemas para las poblaciones monteñesas".

El lobo en su casa en Suiza

Esa afirmación fue puesta en tela de juicio por la WWW, que recuerda que el lobo está protegido, particularmente por la Convención de Berna sobre la conservación de la vida salvaje y del medio natural en Europa.


Thomas Gerdil: "el lobo forma parte de la fauna local y, por ello, tiene derecho a vivir en Suiza. Además, tiene un papel importante que desarrollar a nivel de ecosistema y aporta una riqueza, por su presencia, que es natural y legítima".

Por otra parte, su regreso a Suiza parece ineluctable desde la confirmación de su presencia en 1995, en Valais. "Vivimos una fase de expansión del lobo, desde el sur de Francia y de Italia, hacia el norte" precisa Blankenhorn.
Sin duda, no se ha dicho la última palabra en torno al animal. Mucho menos cuando aquel de Bregaglia no está muerto todavía.

Pierre Gobet, Zúrich

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo