¿Gel desinfectante por mil dólares? “Deshonesto”

Determinante será el comportamiento de cada persona ahora y después del confinamiento, indica Didier Pittet, en el frente contra el coronavirus desde Ginebra y consultado por miles de sus colegas en todo el mundo. El experto señala la especulación en la venta del gel hidroalcohólico para manos, cuya fórmula, adoptada por la OMS, ofreció al mundo gratuitamente.

Este contenido fue publicado el 30 marzo 2020 - 15:30


Un resumen por escrito de la conversación de swissinfo.ch vía Skype con el director del servicio de Prevención y Control de Infecciones en el Hospital Universitario de Ginebra (HUG) y al frente del programa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 'Clean Care is Safer Care':

swissinfo.ch: ¿Cuándo veremos el resultado de nuestro encierro? 

Didier Pittet: En Suiza, en unas dos o tres semanas; pero nuestro comportamiento posterior también será determinante. 

swissinfo.ch: Nuestras únicas armas hoy: distancia social y lavarse las manos. ¿Son suficientes? 

D.P.:  Son las dos claves fundamentales. Y si usted está enfermo, al estornudar o toser cúbrase con la parte interna del codo y lávese las manos siempre antes de tocar sus lentes u otro objeto. Esa es la fórmula para evitar los contagios en su pequeño círculo, en la familia.

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No es el virus, sino el comportamiento de la gente lo que hará la diferencia. Hay que respetar las advertencias.  En muchos países -incluidos Italia, Francia y Suiza-, cuando las primeras medidas fueron anunciadas por sus respectivos gobiernos, muchas personas de todas las generaciones no las siguieron.

Los más ancianos, que sabían que era peligroso para ellos, realmente no entendieron. La gente de mediana edad no respeto la distancia. Tuve experiencias personales y de amigos y colegas que cuando les decíamos: “No saludo con la mano, sino con el codo”, nos tildaban de tontos. No fue una reacción estúpida, fue lo correcto. 

A los adolescentes y jóvenes adultos se les dijo que no tuvieran encuentros, festividades, pero siguieron estando muy cerca entre ellos.  Entonces se reforzaron las medidas. En Suiza el mensaje hoy sigue siendo “quédese en casa”. Guardar las distancias.

swissinfo.ch: Para otros países donde inicia el ascenso de la curva de contagios. ¿Cuál es el mensaje principal?

D.P.: El mismo. Seguir las reglas que recomiendan sus gobiernos, pero no se necesita que un gobierno nos lo diga. Sabemos que es importante lavarse las manos perfectamente antes de tocarse la cara o un objeto, o en caso de tocar por error a alguien. Y si usted se siente enfermo hay que entrar por sí mismo en cuarentena. Esto será muy eficiente.  

swissinfo.ch: ¿10 días está bien?

D.P.: Es lo que usualmente aconsejan las autoridades. Pero si todavía hay síntomas en el noveno día, se debe avisar al médico y continuar con la cuarentena.  

swissinfo.ch: En muchos países no hay más desinfectante a base de alcohol para frotarse las manos, incluido Suiza ¿Qué hacer?

D.P.: Este producto es primordialmente para los servicios hospitalarios. 

Actualmente hay tanta demanda en los hospitales y en la comunidad que se ha agotado en muchos sitios. Pero para la gente en casa, en semiconfinamiento, agua y jabón es suficiente.

Una vez que volvamos a la vida regular será diferente. Se necesitará disponer del gel desinfectante en todos los sitios para asegurar la protección al volver al trabajo.

La producción local con base en la fórmula que dimos a la OMS ha iniciado en todo el mundo.  En Suiza lanzamos una gran iniciativa para producirlo lo más pronto posible. Incluso la industria de perfumes de Ginebra dejó su actividad tradicional para producir este líquido desinfectante. 

Hay gente que se está comportando muy mal. Por ejemplo, encontré en Amazon la venta de 20 frascos de este antiséptico hidroalcohólico por mil francos (mil dólares, aprox), cuando el costo de producción de un frasco es de un franco. Algo totalmente deshonesto, inaceptable, especialmente para mí que doné la fórmula a la OMS para que se produzca este desinfectante libremente, sin patente.  Lo mismo ocurre con las mascarillas, que se ofrecen a gente que hoy tampoco las necesita. 

Pero para terminar con una nota positiva: recibimos muchos ofrecimientos de ayuda y donativos. La solidaridad es hoy clave en el mundo.  


Didier Pittet 

Nació en Ginebra en 1957. Allí, a inicios de los 90 analizó las infecciones nosocomiales por falta de higiene del personal: 18% de pacientes afectados.

Como solución ofreció a su hospital y a todo los de Suiza una fórmula hidroalcohólica para desinfectar manos. En 2005 la OMS universalizó su estrategia higiénica.

Unos 180 países y más de 20 000 hospitales de las regiones más pobres del globo han adoptado esta fórmula antiséptica concebida junto con su colega inglés, William Griffiths, farmacéutico en el laboratorio del hospital ginebrino, que había desarrollado una primera fórmula en Friburgo. Griffiths en colaboración con Pittet la perfeccionó en Ginebra. 

Difundir ha sido desde hace décadas su arma para salvar miles de vidas: Lavarse las manos con agua y jabón y, a falta de tiempo en los hospitales, desinfectarse con la fórmula hidroalcohólica concebida en Ginebra para frotarse las manos, en segundos.

Pittet es de larga data un “influencer”. La reina de Inglaterra lo nombró ‘Commander of the British Empire’ y su nombre también se ha barajado en las nominaciones al Nobel de la Paz. En 2017 fue laureado con el Premio Robert Koch.

Pittet y muchos de sus discípulos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra han pasado el mensaje de las manos limpias en los nosocomios, en muchos rincones del globo, como en Cuba.

Hoy, el profesor suizo recibe unos 4 000 ‘e-mails’ al día de sus colegas en todo el mundo en busca de consejo para atacar el SARS-CoV-2. 

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