El Parlamento suizo retoma su papel de autoridad suprema

El Consejo Nacional (cámara baja) tuvo que interrumpir su sesión de primavera debido al coronavirus. Keystone / Peter Klaunzer

En suspenso desde hace varias semanas debido a la crisis del coronavirus, el Parlamento suizo se reunirá en sesión extraordinaria a partir del próximo lunes. Los legisladores tienen la intención de corregir muchos aspectos de las decisiones de emergencia del Gobierno.

El coronavirus también ha afectado a las instancias democráticas suizas. El Parlamento tuvo que interrumpir su sesión de primavera de la noche a la mañana y suspender todas sus actividades durante varias semanas. Ante la imposibilidad de reunirse, no pudo expresarse cuando el Gobierno decretó la situación extraordinaria en el país con base en la Ley sobre las Epidemias y comenzó a decretar medidas urgentes.

Pero el Legislativo ha logrado reorganizarse y retomar gradualmente su papel de autoridad suprema de la Confederación. Está prevista una sesión extraordinaria dedicada a la pandemia del 4 al 8 de mayo. Tendrá lugar en el recinto ferial de la ciudad de Berna para permitir a los participantes un espacio más grande que el de las salas del Palacio Federal. De esa manera, les será posible cumplir con la regla de distanciamiento social.

Ambas cámaras tendrán que validar los créditos urgentes adoptados por el Gobierno, controlar las medidas adoptadas y corregirlas de ser necesario. Esta sesión será verdaderamente extraordinaria, ya que las decisiones del Parlamento no estarán sujetas a un referéndum y, por lo tanto, se aplicarán directamente.

Los Servicios Jurídicos de la Confederación han clarificado el papel de las autoridades en una situación extraordinaria. Según la Constitución, el Ejecutivo y el Legislativo tienen competencias paralelas: ambos pueden emitir órdenes de necesidad, pero “las medidas decididas por el Parlamento priman sobre las del Consejo Federal [Gobierno]”. Hasta ahora, las oficinas de las dos cámaras y las diversas comisiones han favorecido el diálogo con el Gobierno, a fin de evitar la emisión de un derecho de necesidad paralelo. Esto significa que las reuniones entre los miembros de ambos poderes se han multiplicado en las últimas semanas y que la lista de solicitudes se ha incrementado.

Las comisiones han reanudado sus reuniones y adoptado una serie completa de recomendaciones para corregir decisiones que consideran injustas o incompletas. Algunas ya han sido seguidas por el Consejo Federal, por ejemplo, la concesión de subsidios por pérdida de ingresos a los trabajadores por cuenta propia afectados indirectamente por las medidas para combatir el coronavirus. O el establecimiento de una misma fecha para la reanudación de la venta de bienes de consumo cotidiano en grandes y pequeños comercios, para evitar una distorsión de la competencia.

Otras aún están pendientes, incluido el establecimiento de apoyo financiero para guarderías y servicios de atención domiciliaria, el aumento de 100 millones de francos del presupuesto 2020 para ayuda humanitaria, el impulso de 27 millones de francos para el sector turístico o el desarrollo de una estrategia para cubrir los gastos adicionales del seguro de desempleo.

Plétora de mociones

Las comisiones también quieren una reactivación económica más rápida. Invitan al Consejo Federal a adelantar la fecha de apertura de todos los comercios y a desarrollar un concepto alternativo para que los establecimientos públicos puedan reanudar sus actividades por etapas, al tiempo que dan más libertad a los cantones para tomar decisiones, parte de estas reivindicaciones también ha sido atendida. Piden también regulaciones que prohíban a las empresas que recurran al desempleo parcial distribuir dividendos tanto en el año en curso como en el próximo. Y también, garantizar que las compañías de seguros paguen las indemnizaciones previstas en caso de epidemia, incluso si se trata de una pandemia.

Sin embargo, este es solo un pequeño abanico de todas las recomendaciones aprobadas por las comisiones, que se traducen en una gran cantidad de mociones y postulados sobre los cuales el Parlamento votará durante su sesión especial. Si son aceptadas, el Gobierno tendrá que modificar sus disposiciones en consecuencia.

Hasta ahora, ninguna comisión ha dado el paso de desarrollar su propia ordenanza de necesidad. Pero todo puede cambiar, como lo especifica claramente la Comisión de Economía y Tributación del Consejo de Estados (cámara alta): “La comisión solicita al Consejo Federal que examine sus solicitudes y se reserva el derecho de depositar intervenciones parlamentarias en caso de que algunas de ellas no sean tenidas suficientemente en cuenta”.

Kai Reusser / swissinfo.ch

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