'Alien' vive en los Alpes

H.R. Giger es mundialmente conocido como el creador de 'Alien'. Rodrigo Carrizo Couto

El Museo H.R. Giger está consagrado a la obra del suizo que ganó un Oscar por la creación de la legendaria criatura de ‘Alien’.

Este contenido fue publicado el 21 diciembre 2010 - 17:24
Rodrigo Carrizo Couto, Gruyères, swissinfo.ch

El visionario maestro de la ‘biomecánica’ expone en la localidad Gruyères desde sus primeras obras de los años sesenta hasta los trabajos realizados en Hollywood para películas como ‘Dune’, ‘Poltergeist’ o ‘Species’.

El cineasta Oliver Stone comentó hace años, en una serie de conversaciones con el psicólogo Stanislav Grof, que no conoce “a otro artista capaz de retratar con tal precisión el alma del hombre moderno”. En su opinión, “en unas cuantas décadas, cuando miremos atrás a la historia del arte del siglo XX, oiremos hablar de nuevo de este hombre”. Y este hombre no es otro que H.R. Giger, artista visionario y padre de la ‘biomecánica’, nacido en Coira, Suiza, en 1940.

Giger tiene su residencia en un barrio coqueto de las afueras de Zúrich, pero compró el castillo de Saint Germain en 1997 a fin de albergar la mayor colección en el mundo de sus trabajos. Ubicado en la idílica colina que domina el valle de Gruyères, el museo fue inaugurado en junio de 1998 y constituye hoy uno de los principales puntos de atracción de la bella región alpina, casi tanto como sus famosos quesos o su castillo.

En las “puertas del infierno”

El contraste entre la maravillosa campiña helvética en un día de sol y las salas del museo no podría ser más radical. El visitante pasa sin transición de una bella ciudad medieval de tarjeta postal a lo que el representante de artistas estadounidense Leslie Barany calificó como “las puertas del infierno”: el universo personal, único y complejo de Giger, calificado por detractores y admiradores por igual como “un festín para los psiquiatras”.

El museo alberga, organizada de manera cronológica, la obra de un artista cuya primera exposición individual data de 1966. En la primera planta el visitante descubre los primeros trabajos realizados en su época de Zúrich, de los que el artista comenta “mi obra surge de la necesidad de ver plasmadas cosas que tenía en la cabeza. Quería crear un mundo que no podía encontrar ahí fuera”. Poco a poco, el visitante va descubriendo los diseños para ‘Alien’, el mítico filme de Ridley Scott de 1978, y pasa a sus grandes cuadros para el ciclo del ‘Necronomicón’ hasta llegar a los diseños para las películas ‘Dune’ o ‘Species’.

De la ‘biomecánica’ al Giger Bar

Las salas oscuras, en las que predominan el negro y el rojo, invitan a un paseo muy particular por el lado más oscuro de la psicología humana. Demonios, brujas sumamente eróticas, cabezas de cabra, bebés deformes, fetos torturados, alienígenas terroríficos y monstruos unidos por un elemento común: la biomecánica.

Esta característica, fundamental en la obra de Giger, presenta demenciales personajes en los que lo biológico, el ser vivo, orgánico, está invadido por cables, tuercas y acero hasta confundirse en un todo indisociable, marca de la casa.

Numerosos críticos y analistas ven en la compleja obra de Giger un tenebroso anuncio de una era en la que el ser humano y la máquina comienzan a ser uno, gracias a chips, nanomotores, prótesis y demás artilugios propios de nuestro tiempo.

Tal es el rico mundo del artista, compuesto por dibujos y aerografías, en las que sorprenden su portentosa técnica, esculturas, arte erótico, e incluso nos encontramos en una vitrina con la estatuilla del Oscar de Hollywood ganado en 1979 por los diseños para ‘Alien’. La tercera y última planta del castillo alberga la colección privada del artista que incluye esculturas, dibujos, fotografías e instalaciones de creadores afines al universo del diseñador helvético.

Intentamos saber si hay un perfil definido de los visitantes y admiradores de la obra de Giger, a lo que Ingrid Lehner, codirectora del museo, responde divertida: “No hay un perfil sociológico definido”.

La obra del creador de ‘Alien’ y la criatura de ‘Species’ parece atraer por igual “a señores de 60 años, jóvenes góticos, turistas japoneses, amantes del ‘metal’ o estudiantes de arte y diseñadores llegados de todos los rincones del mundo”.

De hecho, Lehner afirma que “el museo llega a atraer a casi 40.000 visitantes anuales de media”. Todo un récord para una entidad privada que se sostiene exclusivamente de la venta de entradas, libros, accesorios y recuerdos.

Una copa entre niños mutantes

 

El complejo incluye un fascinante ‘Giger Bar’ a pocos pasos del museo. Allí encontramos techos que se convierten en bóvedas construidas a partir de vértebras y huesos, muros que ocultan cráneos en la piedra, muebles basados en los ‘Harkonnen’ de ‘Dune’, los ya legendarios diseños de ‘Alien’ y unos suelos en los que se hayan tallados en la piedra misteriosos jeroglíficos que recuerdan al lovecraftiano ‘Necronomicón’.

El punto culminante, en opinión del cronista, es el muro donde se encuentran esculpidos sus espeluznantes ‘Niños Atómicos’, obra que Giger considera “mi primer trabajo que puede ser considerado arte”. Se trata de un mural formado por bebés monstruosos con los rostros carcomidos por cánceres o tumores que acechan al visitante mientras éste intenta tomar una copa. Sin duda, el efecto debe ser interesante en una noche oscura y silenciosa de luna llena.

H.R. Giger

Hans Rudi Giger nació en Coira, capital del cantón de los Grisones, en 1940.

Realizó estudios de Arquitectura y Diseño industrial en Zúrich.

Su obra está profundamente influenciada por Dalí e incluye elementos sexuales y terroríficos.

Su mayor aportación es el concepto de ‘biomecánica’, aunque está igualmente considerado como un maestro indiscutible del aerógrafo.

H.R. Giger se hizo mundialmente célebre al diseñar la criatura ‘Alien’, protagonista del filme de Ridley Scott de1978.

Ha realizado igualmente las portadas de álbumes de célebres músicos como Emerson, Lake & Palmer, Mylène Farmer o Blondie.

El artista suizo ganó en 1980 el Oscar de la Academia de Hollywood por su trabajo.

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