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"Mi obra es fruto de una sociedad caótica"

'Identical Nicolas' after Arbus, 2007.

'Identical Nicolas' after Arbus, 2007.

La artista conceptual Nicola Costantino presenta una antología de su trabajo en la prestigiosa Colección Daros de Zúrich, la más importante de arte latinoamericano contemporáneo en Europa.

La creadora argentina propone un universo lleno de inteligencia, humor, provocación y paradojas. Recorrido por su obra y entrevista exclusiva.

Deambula entre el sofisticado público zuriqués de amantes del arte contemporáneo con un fatigado niño pequeño en brazos. Vestida de llamativo rojo, la artista confía al cronista: “Permita que me ocupe de dormir a mi hijo y nos sentamos a charlar”.

La solícita madre es la artista conceptual argentina Nicola Costantino, nacida en Rosario el 17 de noviembre de 1964 y formada en la misma ciudad. Hoy, es una de las creadoras más reconocidas del Hemisferio Sur, y prueba de ello es esta antológica que reúne su obra en la Colección Daros, referencia internacional mayor en lo que respecta al arte latinoamericano de nuestro tiempo.

“Creadora de objetos”

 

Sentada con una copa de vino, la creadora comienza la charla agradeciendo el apoyo que la Colección Daros ha dado a su obra. “Estoy muy agradecida al trabajo realizado con ellos”, explica, “pues siguen mi trabajo desde 1998. O sea que esta exposición que vemos no es fruto de una moda ni un capricho pasajero. Daros no me descubre hoy”.

“Sin duda, Daros ha hecho un trabajo de coleccionismo modélico”, continúa, “como se debe, y eso es muy importante. Comenzaron a comprar obra mía muy temprana, desde el momento mismo que era creada”. Un apoyo valioso que ha lanzado la obra de Nicola Costantino a escala internacional. “Me gustan mucho sus criterios de elección. Daros compra obra arriesgada y sorprendente”.

Y hablando de riesgos y sorpresas, el inmenso espacio de exposiciones propone al visitante fotografías en gran formato, sorprendentes bolsos a los que hay que mirar de cerca para comprender en su totalidad y perturbadoras esculturas. ¿Nos encontramos ante una artista total? ¿Una fotógrafa que hace esculturas?

“No me considero una fotógrafa”, responde Costantino, “aunque ahora mismo trabajo mucho en este formato. Ante todo, me defino como escultora y creadora de objetos. De todas maneras, no es la herramienta el elemento central de mi trabajo, pues creo y presento un proyecto para pasar luego a otra cosa”.

“Mi trabajo es fruto de una sociedad caótica”

 

La muy accesible creadora explica a swissinfo.ch que su obra sigue dos direcciones precisas. “Por un lado, está mi obra con animales, y por otro los objetos más ‘femeninos’ como pueden ser la ropa y la peletería humana”. Según analiza Costantino, estas obras transgresoras fueron las que le permitieron “trascender internacionalmente en los años 90”.

Y no es para menos. A partir de 1995, Costantino comienza a experimentar con copias exactas de piel humana realizadas en silicona. El resultado (pezones, ombligos, anos o cabello humano) es utilizado para la fabricación de prendas de ropa o bolsos femeninos. Una temática recurrente a partir de ese momento, y que se convertiría en “marca de la casa”.

De hecho, una obra polémica en esta línea fue ‘Savon de Corps’ (jabón de cuerpo) del año 2004. “Fue creada gracias a una liposucción en la que me quitaron dos kilos de grasa de las caderas”, explica con humor, “y a partir de esa materia de base mandé fabricar los jabones. Eso sí, fueron realizados siguiendo todas las reglas de la cosmética de lujo. Incluso hicimos una campaña publicitaria con fotos mías muy sugerentes, en las que había una franca carga erótica. Todo un homenaje a las ‘fashion victims’ (víctimas de la moda)”.

Luego están los animales, entre los que destaca el totémico cerdo que recibe a los visitantes de su página web. Obras como ‘Tres bocas’ en las cuales un humano devora un cerdo que a su vez ingiere una gallina.

“Mi trabajo es muy perfeccionista y gira alrededor de la presencia de la muerte. Por ejemplo, en el caso de los emblemáticos animales, son los que comemos y consumimos los seres humanos. Por ejemplo, vacas, cerdos y aves de corral… pero en cierta medida, deconstruidos o comprimidos dentro de una pelota”.

De hecho, entre sus obras destaca el ‘Cerdo Bola’, provocadora pieza de 1998 consistente en un cerdo muerto “inyectado” a presión dentro un molde con forma esférica y relleno de metal. El resultado es una perturbadora escultura que recrea las formas del animal muerto. Para llegar a plasmar estas ideas, Nicola Costantino ha llegado a estudiar taxidermia en el Museo de Historia Natural de su ciudad natal.

“En mi trabajo presto especial atención al consumismo y a cómo esta obsesión por el consumo en cierta medida nos destruye. Me interesa observar este ‘nuevo fascismo’ que vivimos, en el que se reduce al ser humano a nivel de objeto. No hace falta más que observar a China, con sus millones de trabajadores esclavizados. Mi obra toca estos puntos y ‘disfraza’ las reflexiones tras una cortina de diseño”.

¿Una crítica al sistema que se permite la ironía de fabricar bolsos de lujo hechos de pezones que se venden a 250 francos? “Mi trabajo critica el sistema, pero no desde fuera. ¡Por ejemplo, yo soy carnívora! (risas) Y en mi discurso no hay elementos de prédica ni moralina vegetariana. Prefiero evitar entrar en los discursos simplistas”.

La artista y sus dobles

En Zúrich puede verse hasta el 15 de mayo esta selección de trabajos entre los que destaca una gigantesca fotografía basada en el legendario cuadro de Velázquez ‘Las Meninas’. La obra se llama ‘Príncipe Aquiles’. “Forma parte de una serie de trabajos recientes en la que yo soy la protagonista y que tienen claras referencias a la historia del arte. La serie trata de yo y mi doble”, observa Costantino.

La idea del ‘Doppelgänger’ (el doble, en alemán) seduce a la creadora rosarina en estos momentos. Un concepto fuertemente anclado en la mitología, el psicoanálisis y la historia del arte. Una idea que fue parte integrante de la obra de otro argentino ilustre (y muy unido a Suiza): Jorge Luis Borges. Según explica la artista, “dos cuerpos y un alma. El mejor encuentro posible es con uno mismo. El doble es antídoto a la soledad”.

A pesar de la excelente relación que une a Nicola Costantino y la Colección Daros de Zúrich, la artista confía con un guiño al cronista que le cuesta imaginarse viviendo en Suiza. A modo de conclusión, afirma entre risas: “Es que pienso que yo no podría crear ni hacer mi obra en un país tan perfecto, pues mi trabajo es fruto de una sociedad caótica. ¡Mi obra es totalmente argentina!”.

Nicola Costantino

Nace en Rosario, Argentina, el 17 de noviembre de 1964 y realiza estudios de Bellas Artes en la Universidad de Rosario.

Desde muy pronto se interesa en nuevos materiales y técnicas. Entre otras materias, trabaja con siliconas, resinas de poliéster y espuma de poliuretano.

Costantino trabajó en la fábrica de ropa materna, lo que le proporcionaría conocimientos técnicos fundamentales que aplicaría más tarde a obras como su ‘peletería humana’ a partir de 1995.

En 1998 fue seleccionada para representar a la Argentina en la prestigiosa Bienal de Sao Paolo, Brasil.

La presente antología de su trabajo en la Colección Daros de Zúrich recorre su creación desde los años 90 hasta su obra más reciente.

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Daros Collection Latinamerica

Daros Latinoamérica es la mayor colección de arte latinoamericano contemporáneo que existe en Europa.

Reúne más de 1.000 obras de 100 artistas que incluyen esculturas, pinturas, grabados, vídeos, dibujos, fotografías e instalaciones.

Con sedes en Zúrich y Rio de Janeiro, la Colección Daros tiene por objeto “mantener un intercambio entre artistas y público” con el fin de contribuir a una mejor comprensión del arte latinoamericano de nuestro tiempo.

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swissinfo.ch


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