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Agitador y poeta Tinguely bajo una nueva luz

Jean Tinguely en su taller sobre 1959.

Jean Tinguely en su taller sobre 1959.

La obra de Jean Tinguely es mucho más vasta que las esculturas mecánicas en movimiento a las que el artista suizo debe su renombre mundial. Visita guiada por una nueva exposición dedicada a uno de los creadores más originales del siglo XX.

Durante más de 30 años, el artista nacido en Friburgo fue una figura clave en el movimiento de vanguardia europeo. A través de una colección iniciada hace 16 años, a la que en el transcurso del tiempo se han ido sumando otras obras importantes y elementos biográficos, el Museo Tinguely de Basilea presenta una muestra que se centra en otra faceta de Tinguely: la del agitador y poeta.

“Tenemos que volver a ver la obra de Tinguely para redescubrir su gran espíritu de invención”, comenta a swissinfo.ch el director del museo de Basilea, Roland Wetzel, el día de la inauguración.

La exposición Tinguely@Tinguely permanecerá abierta hasta septiembre de 2013 y ocupa las cuatro plantas de la pinacoteca, que es obra del arquitecto Mario Botta. El recorrido comienza en el vestíbulo, donde se erigen tres obras monumentales tardías de Tinguely. Luego, el visitante se dirige a una galería inclinada sobre el Rin.

En la larga pared, una biografía  ilustrada relata la vida del artista e incluye citas que revelan es humor sarcástico que le caracterizaba.

Los espacios están organizados en orden cronológico para que el público entienda mejor la evolución del artista y las distintas fases de su obra.

Primero descubrimos sus trabajos cinéticos (murales con formas abstractas) que datan de 1954. Siguen las Meta-Matic (1959), máquinas de dibujos que nos invitan a introducir un folio y crear nuestros propios dibujos con un rotulador. Tinguely solía implicar a los espectadores en sus obras cinéticas para brindarles la posibilidad de convertirse en artistas y transformar así su relación con el arte.

Pasamos a los vigorosos ensamblados de materiales recuperados que le llevaron a crear, entre 1961 y 1963, las esculturas en movimiento –la célebres Baluba que, activadas por el espectador, ejecutan danzas desenfrenadas y provocadoras– y, finalmente, a sus famosas esculturas monumentales.

Estas obras reflejan a Tinguely en sus diferentes facetas: lúdico, reflexivo, agresivo, políticamente indignado, sensual y poético.

Una figura crucial

La evolución artística de Tinguely se refleja especialmente en sus dibujos; muchos de ellos ilustraban las cartas a sus amigos. Con el paso del tiempo, se volvieron más coloridos, burlones y provocadores.

“Era como si Tinguely externalizara su vida”, explica Roland Wetzel. “Contamos con muchos de estos dibujos, pero algunos son demasiado íntimos para mostrarlos”.

El objetivo de la muestra, según el director del museo, es también subrayar el papel fundamental de Tinguely en el arte en vivo (performance), que nace en los años 1950 y 1960. En varias pantallas de televisión se proyectan eventos que orquestó con otros artistas.

Yves Klein, el francés que inventó el famoso International Klein Blue o Azul Klein, y el estadounidense Robert Rauschenberg, una de las figuras del arte pop, son dos de ellos. Además, Tinguely formó una de las parejas “más coloridas” del siglo XX junto a Niki de Saint Phalle. La célebre artista francesa creó sus exuberantes Nanas durante su vida en común con Tinguely.

La autodestrucción es un tema recurrente en la obra de Tinguely, un reflejo de su obsesión por la muerte. Se dice que le venía de las danzas macabras del Carnaval de Basilea y de un episodio traumático durante la guerra, cuando vio a una mujer decapitada por una bomba.

Las performances de Tinguely comenzaron en marzo de 1960, con Homenage to New York, una imponente máquina instalada en el jardín del Museo de Arte Moderno (MoMA) de la ciudad de los rascacielos. Sin saber que la máquina de Tinguely estaba programada para autodestruirse en un incendio, un bombero intervino a los 27 minutos poniendo así fin a la performance.

Los happenings posteriores fueron más exitosos, por ejemplo la legendaria autodestrucción de un falo frente a la Catedral de Milán para celebrar el fin de los Nouveaux Réalistes, un movimiento que el artista suizo había cofundado diez años antes en París.

Restauraciones continuas

La exposición es sin duda muy ruidosa: las máquinas en acción que emiten ruidos metálicos o sonidos de los instrumentos insertados en sus estructuras. Las esculturas mecánicas funcionan casi permanentemente, ya que la mayoría de los visitantes aprietan el botón para ponerlas en funcionamiento. Y por ende, las máquinas necesitan reparaciones constantes. “Nunca son las mismas al final de la jornada”, señala Roland Wetzel.

Reinhard Bek era hasta hace poco el responsable de su restauración. “Afortunadamente, la mayoría de las obras de Tinguely están bien documentadas, de manera que disponemos de datos sobre los originales”, explica.

 “Estas máquinas tienen vida propia. Nuestro papel es preservar su singularidad, así como su materialidad”, afirma y reconoce que la seguridad también constituye un problema, debido a las piezas afiladas de metal recuperado y del consumo de electricidad. Muchas reparaciones se encargan a especialistas externos.

“No podemos ya considerarlas originales, pero preservan su autenticidad”, dice con una sonrisa y recuerda que el propio Tinguely solía ajustar continuamente sus máquinas.

Jean Tinguely

1925-53: Nace el 22 de mayo de 1925 en Friburgo. A los dos años, su familia se muda a Basilea. Inicia un aprendizaje de escaparatista. Se matricula en cursos de pintura y dibujo. Contrae matrimonio con Eva Aeppli. La pareja se muda a París.

1954-58: Primera exposición en París de obras cinéticas. Entabla amistad con Yves Klein.

1959: Sus Meta-Matic cosechan un gran éxito.

1961-63: Crea las Baluba, una respuesta política al trauma que sufrió la tribu homónima congolesa, cuando el nuevo presidente de la República Democrática del Congo, Patrice Lumumba, tras ganar la lucha por la independencia del país, muere asesinado.

1960-69:Happening y performance: instalaciones espectaculares de esculturas que se autodestruyen en el jardín del MoMa en Nueva York y en Ámsterdam. Niki de Saint Phalle inicia la convivencia con Tinguely. La pareja se casará en 1971. El artista suizo firma la declaración de los Nouveaux Réalistes.

1964-69: Éxito internacional al lado de Niki: Expo 63 en Lausana; Hon en el Museo Moderno de Estocolmo; Expo 67 en Montreal; Expo 70 en Osaka.

1970-76: Junto con otros artistas, realiza la escultura arquitectónica monumental el Cíclope en Milly-la-Forêt, cerca de París, organiza el fin del movimiento Nouveaux Réalistes con la autodestrucción de un falo en Milán y la escandalosa procesión del comité del Carnaval de Basilea.

1977: Inauguración de la Fuente Tinguely en Basilea.

1978-83: Niki y Jean trabajan juntos en varios proyectos, entre ellos la Fuente Stravinsky para el Centro Pompidou de París.

1984-88: La salud de Tinguely se deteriora. La muerte se vuelve un tema recurrente en sus obras, también el infierno.

Gran retrospectiva en el Palazzo Grassi de Venecia. Concluye obras monumentales, entre ellas Méta-Harmonie IV – Fatamorgana (1985) y Grosse Méta Maxi-Maxi Utopia (1987).

1991: El 30 de agosto fallece en el Inselspital de Berna tras sufrir un ataque cardíaco. Tinguely tuvo tres hijos, pero ninguno con Niki. El tercero nació después de su muerte.

Fin del recuadro


(Traducción: Belén Couceiro), swissinfo.ch


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