Jaume Romagosa, catalán de Sants

El librero Jaume Romagosa en el salón de su vivienda en Berna. Fotograma tomado del cortometraje ‘El librero de libros antiguos’ de Leila Kühni. Leila Kühni

Cuando se introducía en sociedad solía decir: “Encantado, soy Jaume Romagosa, catalán de Sants”. Fue en aquel barrio de Barcelona donde este librero de la vieja escuela nació hace 97 años. A pesar de haber vivido durante toda su vida en Berna, ciudad que amaba, nunca renegó de sus raíces.

Antonio Suárez Varela, swissinfo.ch

Jaume Romagosa nace el 22 de marzo de 1923 en Barcelona. Su padre Jaume Romagosa Catafau era contable e hijo de caseros y comerciantes de ultramarinos del Barrio Gótico. Su madre, Teresa Buscà, procedía de una familia de veterinarios de la barriada de Sants. Al poco tiempo de su nacimiento su madre se lo lleva a Suiza para reunirse con el padre, que inaugura su taberna Café Barcelona en la Aarbergergasse 19. “Tenían el negocio en la planta baja y en el primer piso estaba la vivienda”, señala el sobrino Jaume Monfort.

El 26 de agosto de 1927 nace la hermana Montserrat Romagosa en Berna, donde años más tarde frecuenta la escuela Mädchenschule en la plaza Waisenhausplatz. En 1954 se casa con el barcelonés David Monfort y deja Suiza para establecerse en Cataluña. De este matrimonio nacen cuatro hijos: Jaume, Montserrat, David y Margarita. A sus 92 años, Montserrat sigue dominando a la perfección el dialecto de Berna. “A mí me gustaba cuando mi hermano me contaba de sus libros y de sus cosas. Tengo muy buenos recuerdos de Suiza”, explica en conversación telefónica con swissinfo.ch.

Jaume, en cambio, estudia en el Freies Gymnasium (escuela privada de bachillerato) de Berna en la calle Nägeligasse, donde coincide con Friedrich Dürrenmatt, que se convertiría luego en uno de los grandes escritores suizos de la posguerra. Su famoso condiscípulo es dos años mayor que él. Posteriormente, Jaume Romagosa presencia el escándalo del futuro dramaturgo y poeta, que es expulsado del colegio por su carácter insumiso y respondón. Romagosa, sin embargo, mantiene buenos recuerdos del bachillerato. “Siempre estuvo agradecido a los profesores, porque fueron ellos quienes a través de la lectura le abrieron un campo inmenso de conocimiento”, indica Jaume Monfort.

En los años treinta, los padres compran una casa en el barrio barcelonés de San Gervasio y más tarde construyen una casa en la localidad cercana de Sant Just Desvern. En 1935, la familia Romagosa decide descansar una temporada y pasar un año en Barcelona. Jaume Romagosa tiene 13 años cuando se convierte en testigo del alzamiento militar contra le República española el 18 de julio de 1936. La familia tiene que dejar precipitadamente el país. Logran huir en una de las últimas embarcaciones, un buque militar británico que los lleva a Marsella, desde donde se trasladan a Suiza.

Después de los estudios de bachillerato, Jaume Romagosa hace el servicio militar en el Hospital militar de Barcelona. Tras su vuelta a Suiza, se dedica a la docencia como profesor de idiomas en la Escuela de Comercio. También practica el periodismo. Se convierte en colaborador habitual del diario local Der Bund, para el cual redacta semanalmente críticas de cine, y trabaja como locutor de noticias en Radio Suiza Internacional, la radio exterior suiza y predecesora de swissinfo.ch.

Sobre la vida sentimental de Jaume Romagosa existe poca información. Su sobrino Jaume Monfort recuerda que a principios de los años noventa contrae matrimonio con una conocida suya, una catalana que se llama Manuela. “Él tenía alrededor de 70 años, pero fue un matrimonio que no prosperó. Al cabo de poco tiempo se divorciaron”, precisa. Más tarde, el librero reanuda su vieja amistad con una amiga de infancia enviudada que se llama Erika y que vive en la ciudad de Aarau. “Habían ido al colegio juntos. Se llevaban solo un año de diferencia”, recuerda el sobrino. “Su compañera y él estaban muy, muy unidos. Se conocían desde párvulos y estuvieron compartiendo vacaciones y fines de semana durante quince años”, rememora Margarita Monfort. “Hará diez años que murió”, añade la sobrina del librero.

En su tiempo libre, Jaume Romagosa hace largos paseos por la ciudad y practica el senderismo en los Alpes. También es un gran viajante. Asiste con frecuencia a congresos internacionales. En uno de esos viajes se va a Praga, justo en el fatídico mes de agosto de 1968, cuando los tanques soviéticos invaden Checoslovaquia. Así se lo confiesa en una de sus últimas charlas a Rose Zaugg-Giró, amiga del librero: “Me contó que en 1968 estuvo una semana en Praga. Había asistido a un congreso y estaba alojado en el hotel más caro de la ciudad, coincidiendo con [el escritor alemán] Heinrich Böll y Shirley Temple, la antigua estrella de cine y futura embajadora estadounidense en aquel país. Me comentó que estuvieron detenidos durante una semana y que luego pudieron salir en un avión canadiense rumbo a Linz.”

En Berna, Jaume Romagosa inaugura en 1960 su primera tienda de libros en el barrio de Monbijou. Diez años más tarde aprovecha la oportunidad para hacerse con un local en la plaza Hirschengraben, donde abre su famosa librería anticuaria Iberia. Ahí se quedaría cuatro décadas, hasta que en 2011 decide cerrar la tienda al público, conservando, sin embargo, su trastienda. Posteriormente, alquila un almacén en ese mismo edificio.

Jaume Romagosa vive durante todos estos años a 500 metros de distancia de la librería en la Effingerstrasse 29 en una vivienda de dos pisos. En la buhardilla se aloja durante unos años la coreógrafa y bailarina Ariadna Monfort, sobrina nieta del librero, que estudió en la famosa academia Rudra-Béjart de Lausana y formó parte de la compañía del Teatro Municipal (Stadttheater) de Berna entre 2003 y 2007.

En 2016, años después de haber recibido un aviso, Jaume Romagosa se ve obligado a dejar su piso y se traslada a la residencia de ancianos del hospital Burgerspittel en la céntrica plaza de la estación. Ahí fallece el 18 de mayo a los 97 años de edad.

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