El príncipe y el ovni desaparecido en Suiza

El príncipe Hans-Adam II de Liechtenstein.

El príncipe Hans-Adam II, jefe de Estado de Liechtenstein, creyó durante décadas que los extraterrestres visitaban la Tierra. Los diarios íntimos del astrofísico Jacques Vallée ofrecen un vistazo de una familia principesca donde los avistamientos de ovnis y las oscuras teorías de conspiración eran frecuentes temas de discusión en la mesa.

Christoph Kummer

¿Existen los extraterrestres? ¿Visitan la Tierra? La vieja pregunta: “¿Estamos solos?” ocupa a muchas personas, incluyendo jefes de Estado y líderes empresariales. El tema de los ovnis ha sido objeto de un renovado interés en los últimos años, en parte debido a los artículos del New York Times sobre un programa secreto de investigación de ovnis del Pentágono.

Aumenta el interés de los medios de comunicación en personalidades de alto perfil interesadas en el fenómeno: por ejemplo, el exmúsico estadounidense Tom DeLonge, que investiga presuntos restos de ovnis con su The Stars Academy, o el empresario espacial y socio de la NASA Robert Bigelow, que declaró en una entrevista con el canal de televisión estadounidense CBS que está convencido de que hay una “presencia extraterrestre en la Tierra”.

En los innumerables artículos de los medios de comunicación nacionales y extranjeros, hasta ahora se ha perdido de vista el hecho de que Hans-Adam II, el jefe de Estado de Liechtenstein, también patrocinó la investigación internacional sobre ovnis durante décadas, manteniendo un estrecho contacto con personas como Robert Bigelow. Se sabe desde hace tiempo que este discreto príncipe cree en ovnis y extraterrestres. Pero los detalles nunca se hicieron públicos. Y podría haber seguido así de no ser por el diario que meticulosamente llevó un astrofísico francés llamado Jacques Vallée durante décadas.

Jacques Vallée es bien conocido por los ufólogos, especialmente en Estados Unidos.

'Ciencia prohibida'

Jacques Vallée es considerado una autoridad líder en la investigación de ovnis y es una de las pocas fuentes creíbles en un campo de investigación del que se burlan los científicos establecidos. El francés es también un financista del Silicon Valley y cofundador de Arpanet, el precursor de Internet. Ha hablado en varias ocasiones en la famosa Conferencia TED, un foro en el que eminentes pensadores hablan de sus campos de investigación, en particular en 2013 en Ginebra.

Sus diarios íntimos Ciencia Prohibida proporcionan una detallada y a veces despiadada visión del curioso mundo de la investigación de los ovnis. Es un mundo en el que investigadores aficionados, funcionarios y presuntas personas de contacto con los extraterrestres compiten para interpretar los hechos. Es un mundo donde los rumores, mitos y engaños son omnipresentes y donde los científicos disidentes compiten por los favores de los millonarios, para vivir su obsesión de los ovnis. El príncipe Hans-Adam II de Liechtenstein, que ahora tiene 75 años, también ha evolucionado en este mundo, como un financista fascinado.

Una tradición familiar

Los tres volúmenes de los diarios de Jacques Vallée comienzan en 1957 y la última edición data de 1999. El príncipe de Liechtenstein aparece principalmente en los escritos dedicados a los años de 1980 a 1990. El científico francés describe en particular una visita al Castillo de Vaduz en noviembre de 1989. “Almorzamos en un comedor bastante pequeño con la familia: la esposa, la hermana y dos de los hijos del príncipe. El café se sirvió en una sala de estar”, consigna Jacques Vallée. Las discusiones sobre los ovnis y otros “fenómenos paranormales” habrían durado hasta altas horas de la noche.

Castillo de Vaduz.

Hans-Adam II habría observado un ovni cuando era niño, según otra fuente. Un investigador de ovnis llamado Dick Haines informó a Jacques Vallée de una conversación con el soberano. Este último le dijo que había observado un ovni desde los jardines del castillo y que el objeto volador había desaparecido detrás de los árboles y había volado en dirección de Suiza. El príncipe también le dijo directamente a Jacques Vallée que su interés en los ovnis provenía del hecho de que su tía había visto uno en Múnich en los años 50. Un primo del príncipe también habría tenido un encuentro con un ovni, como se puede leer en otra nota de noviembre de 1989.

Según los documentos de Jacques Vallée, Hans-Adam II pagó mucho dinero a individuos y grupos que investigaban el fenómeno de los ovnis. Gran parte de este patrocinio se destinó a Estados Unidos y se dedicó a reuniones de investigadores y estudios. Por ejemplo, a principios de los años 90, Hans-Adam II, en colaboración con Robert Bigelow, encargó un estudio de 200 000 dólares para determinar cuántos estadounidenses habían sido abducidos por extraterrestres.

El Príncipe Hans Adam II es aún el soberano de Liechtenstein, pero dejó el poder ejecutivo en manos de su hijo Alois en 2004.

Caza de nuevos sistemas de propulsión

La periodista estadounidense Sarah Scoles, que, entre otras, escribe para las revistas tecnológicas Wired y PopularMechanics de su país, realizó en los últimos años una encuesta exhaustiva sobre la comunidad de los que creen en los ovnis. Resumió sus experiencias en un libro recientemente publicado titulado They Are Already Here:UFO Culture and Why We See Saucers (Ya están aquí: la cultura de los ovnis y las razones que nos hacen ver platillos voladores).

“Se habla y se escribe sobre los ovnis más seriamente hoy que en el pasado. Aparecen en medios de comunicación conocidos y son discutidos en reuniones informativas por políticos, al menos en EE.UU.”, dice Sarah Scoles a swissinfo.ch. Las revelaciones del New York Times sobre un programa de ovnis del Pentágono habrían tenido ese efecto. “Si el Departamento de Defensa de EE.UU. toma en serio a los ovnis, le da al tema una cierta legitimidad”, estima la periodista.

En Estados Unidos especialmente, mucha gente está seriamente interesada en los ovnis. Por supuesto, hay algunos excéntricos, pero muchos tratan de “resolver el misterio” de manera sobria y seria. “La mayoría quieren reunir pruebas; otros, como Robert Bigelow, investigan sobre los ovnis para obtener nuevas tecnologías para la industria aeroespacial”, resume Scoles.

Lo mismo se aplica al príncipe de Liechtenstein. Según los diarios de Jacques Vallée, Hans-Adam II también quería investigar el fenómeno de los ovnis para encontrar nuevas fuentes de energía y propulsión. Por lo tanto, el príncipe cree que los ovnis vienen de planetas distantes y son controlados por extraterrestres tecnológicamente muy avanzados.

Oscuras teorías de conspiración

Pero el muy católico Hans Adam II también les temía. “Hay un poder extraterrestre que vigila y controla los esfuerzos de la humanidad para conquistar el espacio”, según una cita del príncipe recogida por Jacques Vallée. El príncipe añadía que “parece también que una raza de extraterrestres genéticamente degenerados visita la Tierra para secuestrar a seres humanos sanos y poder curarse”.

Esto suena como oscuras teorías conspirativas. Según Sarah Scoles, tales opiniones no están muy extendidas entre los que creen en los ovnis hoy en día: “La mayoría simplemente prefiere la hipótesis extraterrestre. Eso significa que creen que los ovnis vienen de otros mundos. Esto parece ser cierto tanto para Robert Bigelow como para Tom DeLonge. Otros, como Jacques Vallée, son menos asertivos. “Solamente quieren saber de dónde viene el fenómeno”, explica la periodista.

¿Pero qué piensa ella de Jacques Vallée? Sarah Scoles no prestó especial atención al científico francés durante su investigación, pero indica que es “muy respetado, especialmente en la comunidad estadounidense de los ovnis”. Dice que ella misma no está en “ninguno de esos campos”.

“Soy más bien escéptica”, afirma. “Pienso que la gente ve cosas en el cielo que no puede explicar por sí misma, y que hay avistamientos de ovnis que nadie puede explicar basándose en los datos existentes. Pero me pregunto si esas observaciones podrían explicarse si hubiera más datos. No sé...”

Sin comentarios por parte del príncipe

Se ignora lo que el jefe de Estado de Liechtenstein piensa actualmente acerca de los ovnis. ¿Sigue patrocinando proyectos? ¿Qué tiene que decir este discreto príncipe sobre el retrato que Jacques Vallée hace de él? ¿Y qué piensa de las actuales revelaciones sobre el programa ovni del ejército de EE.UU.? Son preguntas que swissinfo.ch hubiera querido formular al príncipe. Su secretaria anunció que “el Príncipe desea abstenerse de conceder una entrevista sobre este tema”.

Hans-Adam II vive ahora en Viena. En 2004, confió a su hijo Alois el ejercicio de los derechos soberanos principescos, pero sigue siendo jefe de Estado de Liechtenstein. Desde entonces, se consagra a la gestión del patrimonio familiar, que, según la revista de negocios Bilanz, se estima entre 9 y 10 000 millones de francos. Si hubiera podido elegir su profesión, probablemente se habría convertido en físico o arqueólogo, según declaró al periódico Liechtensteiner Vaterland el pasado mes de noviembre.

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