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Drácula, de héroe nacional a cybervampiro

Retrato de Vlad Tepes III (1431-1476) que inspiró el "Drácula" de Bram Stoker (pintura anónima del Siglo XVI). AFP

El vampiro que sale a cazar víctimas al anochecer para chuparles la sangre: Drácula es uno de los monstruos más populares de la cultura contemporánea. A más de cien años de su nacimiento en la novela de Bram Stoker algunos estudiosos intentan descifrar lo que está detrás del mito, cuyo origen puede hallarse en la figura de un príncipe militar y héroe nacional en la violenta historia del este europeo.

Este contenido fue publicado el 14 junio 2013 - 11:00
swissinfo.ch

Heiko Haumann  no es lo que pueda considerarse un especialista en vampiros. Profesor alemán jubilado de la Universidad de Basilea, especializado en Historia Contemporánea de Europa del Este, escribió libros sobre los judíos de esa región y de la Unión Soviética.

Sin embargo, en 2011 presentó una pequeña obra titulada Drácula- Vida y Leyenda dedicada a Vlad Tepes (Sighișoara, c. 1431 – Bucarest, diciembre de 1476), un príncipe de la Valaquia más conocido como Vlad el Empalador, que posteriormente inspiraría al autor irlandés Bram Stoker en la creación del famoso personaje del Conde Drácula.

En su oficina del Departamento de Historia de la Universidad de Basilea, Haumann recibe al periodista de swissinfo.ch para hablar sobre lo que hay en común entre el personaje histórico Vlad Tepes, los vampiros y el Conde Drácula.

swissinfo.ch: Como autor del libro Drácula - Vida y Leyenda, ¿podría explicarnos quién fue realmente ese personaje?

Heiko Haumann: El personaje histórico – Vlad III. Drăculea- fue un Voivoda (n.r.: palabra eslava que originalmente designaba al principal comandante de una fuerza militar) y príncipe de Valaquia. Durante el caos que reinó en el Siglo XV, luchó para proteger la soberanía de su territorio contra el Imperio otomano, que se expandía por el oeste, y contra el Imperio húngaro, que dominaba la Transilvania y también ejercía presión sobre la Valaquia.

La Valaquia era una especie de Estado-tapón. Drácula intentó reforzarlo económicamente, quebrar el poder de la gran nobleza y construir una fuerza militar para proteger su independencia. Aprovechó todas las oportunidades para ocupar parte del Imperio otomano, asegurando incursiones exitosas. Y durante cierto tiempo asumió en el mundo cristiano un papel de líder contra el Imperio otomano.

swissinfo.ch: ¿Por qué existen tan pocos testimonios concretos sobre la existencia de Drácula, más allá de los relatos de algunas ilustraciones medioevales?

H.H.: Tal vez esté ligado a algo característico de aquel periodo. De esa época contamos solamente con algunos documentos, algunas fuentes directas de origen húngaro u otomano, algunos relatos de viajes realizados a la región. Es posible que testimonios específicos sobre Drácula hayan sido destruidos durante las innumerables guerras de la época, tan comunes en toda Europa del Este en ese siglo.

Vlad Tepes

Según los investigadores, Vlad III, Drăculea, también conocido como Vlad el Empalador (en rumano: Vlad Tepes) fue un príncipe voivoda de Valaquia y habría nacido en 1431 en el pueblo de Sighisoara o en Nuremberg, en Alemania.

El nombre Drăculea significa el hijo del dragón y estaría relacionado con su padre, Vlad II Dracul, de la Orden de los Dragones de Segismundo, Sacro Emperador Romano-Germánico establecido en Roma para promover los intereses católicos durante las Cruzadas.

Después de pasar algunos años durante su infancia como rehén en la corte del sultán Murad II, Drăculea huyó a Hungría e inició su carrera militar, que lo llevaría luego a ocupar el trono valaquiano, donde reinó entre 1456 y 1462.

Ciertas crónicas afirman que habría sido decapitado y su cabeza, enviada al sultán, habría sido conservada en miel y luego expuesta en la corte. El cuerpo habría sido enterrado en el Monasterio de Snagov (40 kilómetros al norte de Bucarest). Cuando las autoridades abrieron la tumba en 1980, no encontraron ningún indicio de su esqueleto.

En 1462, Drăculea inició una campaña militar contra los otomanos, a través de la cual infligió diversas derrotar a Mehmed II, lo que llevó al sultán a concentrar todas sus fuerzas en la Valaquia.

(Fuente: Drácula – Vida y Leyenda, Heiko Haumann, Editorial C.H.Beck, 2011).

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swissinfo.ch: ¿Pero si esa práctica del “empalamiento” y otros actos bárbaros fueron comunes en Europa en ese momento histórico, por qué Drácula, precisamente, se destacó tanto, como para inspirar al escritor Bram Stoker?

H.H.: Incluso si nos faltan fuentes, se puede decir que el empalamiento era una práctica de punición común en esa época, tanto entre los otomanos como en la Europa Occidental llegando incluso hasta el reino papal. ¿Por qué en el caso de Drácula esa práctica fue tan extrema? Existen fuentes contemporáneas que no mencionan nada sobre la misma, mientras que otras la presentan de forma detallada, resaltando el carácter extremadamente sanguinario de Drácula y recordando que incluso comía y bebía frente a personas empaladas. Pienso que fue parte de una campaña mediática del rey húngaro, aunque no es posible probarlo. Quería neutralizarlo, también a nivel económico, en tanto competencia en la lucha entre el Occidente cristiano y el Imperio otomano.

swissinfo.ch: Un contemporáneo de Drácula, el príncipe Skanderbeg, es considerado el héroe nacional de Albania. ¿Cuál es la importancia de Drácula como personaje histórico en Rumania?

H.H.: Tal vez Drácula no haya alcanzado las dimensiones de Skanderbeg, pero su estatua se encuentra entre aquellas de los héroes rumanos en el principal predio de Bucarest. Seguramente forma parte de los grandes héroes del país por haber combatido a los otomanos. En la tradición rumana no es retratado como un villano, sino como un líder que luchó para defender y unir al país.

Drácula, la novela

El libro Drácula fue publicado en 1897 por el escritor irlandés Bram Stoker.

Posteriormente, la obra fue traducida a varios idiomas. Su popularidad se debió también a diversas adaptaciones y presentaciones teatrales.

La primera película basada en la novela de Bram Stoker fue Nosferatu, dirigida por el director alemán Friedrich Murnau. En 1931, el actor Bela Lugosi protagonizó Drácula en una producción estadounidense.

“Probablemente ya fueron rodados más de tres mil filmes sobre Drácula y vampiros”, asegura el profesor Heiko Haumann.

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swissinfo.ch: ¿Qué piensan los rumanos cuando ven que Drácula es presentado en occidente como un vampiro?

H.H.: La mayor parte de la gente no acepta esa comercialización de Drácula como monstruo sanguinario e incluso como vampiro, tal como fue presentado en la novela de Bram Stoker. Varios intentos de crear en Rumania parques de diversión temáticos fracasaron frente a la fuerte oposición de la población. Allí es un héroe nacional y está completamente separado de la tradicional creencia de la existencia de vampiros.

swissinfo.ch: ¿La creencia en vampiros existe todavía en Rumania y en otros países europeos?

H.H.: Sí. En una u otra región todavía se oye hablar de esta creencia, o sea de personas que vuelven del reino de los muertos, la historia de Drácula. Esos relatos se cuentan no solo en Rumania, sino también en Serbia, Eslovaquia y en otros países europeos. Se trata de una creencia popular antigua de muchos siglos, sobre la vuelta de personas que tenían conflictos con otras y que retornan luego de la muerte para vengarse de ellas.

swissinfo.ch: ¿Cómo es que el Drácula histórico termina transformándose en un vampiro?

H.H.: De hecho, es el resultado del trabajo de Bram Stoker. Sin embargo, los relatos sobre vampiros en el sur y en el este de Europa se hicieron populares a mediados del Siglo XVIII a través de los medios de comunicación de entonces. Hablaban sobre la creencia de la existencia de vampiros, que están en las tumbas con sangre fresca todavía en la boca.

Este elemento fue aprovechado por la literatura. Así, desde la segunda mitad del Siglo XVIII, siempre aparecen historias con vampiros. Por ejemplo en Goethe, E. T. A. Hoffmann, autores rusos, y en un gran número de poetas y escritores. Pero eso nunca había ocurrido ligándolo al personaje Drácula, hasta que surgieron los primeros vampiros del este europeo como parte de la tradición de la literatura gótica inglesa. Y es el momento en que Bram Stoker establece la relación con Drácula.

swissinfo.ch: ¿Cómo se da ese paso?

H.H.: Stoker descubrió la existencia histórica de ese cruel príncipe y entonces la utilizó al inicio en un cuento y luego en una novela. Podemos decir entonces que él es el creador del personaje. Solo conocía Rumania a través de libros. Existen pruebas de que leyó muchos escritos en la Biblioteca Británica o se informó a través de conocidos.

swissinfo.ch: ¿Qué fue lo que hizo que posteriormente Drácula fuera tan popular?

H.H.: Después del éxito del libro lo que más ayudó a la popularidad fueron seguramente las películas sobre el tema.

swissinfo.ch: ¿Podrían existir figuras de vampiros en la actualidad? ¿O existen principalmente en las tendencias de moda como la escena gótica o el black metal?

H.H.: Independientemente de esas escenas hay gente en distintas regiones del mundo que cree en la existencia de vampiros, o sea de muertos que resucitan. Los que utilizan trajes típicos y se autodenominan vampyr y que de vez en cuando beben sangre, a pesar de ser completamente inofensivos. Y también existen los vampiros modernos que utilizan Internet para influir sobre la gente, o sea, para robarle sus fuerzas, una especie también de vampirismo, los Internet vampiros o psychovampire.

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