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De las cimas del Himalaya al altiplano helvético

La comunidad tibetana en Suiza sigue fiel a su religión y sus tradiciones. Keystone

Tuvieron que dejar su tierra tras la ocupación china hace ahora medio siglo. Pero muchos tibetanos han encontrado una segunda patria en Suiza.

Este contenido fue publicado el 02 agosto 2005 - 16:16

La Confederación Helvética es el segundo país europeo que más refugiados tibetanos ha acogido.

"Los tibetanos se han integrado perfectamente en Suiza y están generalmente bien vistos por la población", explica a swissinfo Lobsang Gangshotshang, presidente de la comunidad tibetana en Suiza.

Compuesta por unas 3.500 personas, que en su mayoría viven en la Suiza de expresión alemana, la diáspora tibetana establecida en el país alpino es la más grande en Europa y la tercera más importante en el mundo, después de la que se quedó en la región entre India y Nepal y la de Estados Unidos.

Puertas abiertas a los refugiados y huérfanos

"La mayoría de nosotros llegó aquí hace más de cuarenta años", señala Jampa Tsering, ex presidente nacional de la comunidad tibetana. "Al inicio de los años sesenta, la Cruz Roja ayudó a muchos exilados a abandonar los campos en India y a obtener el estatuto de refugiado en Suiza".

Tras los tumultos de 1959, año de la primera revuelta popular contra la ocupación china del Tíbet y del exilio en India del decimocuarto Dalai Lama, el gobierno suizo decidió abrir las puestas a unos mil solicitantes de asilo.

Gracias a un acuerdo entre el mismo Dalai Lama, guía espiritual del pueblo tibetano, y un médico de Olten, muchos huérfanos pudieron dejar a sus espaldas las difíciles condiciones de vida en los campos de refugiados de Dharamsaia, al norte de India.

"Cerca de 300 niños fueron adoptados o confiados a la Fundación del Pueblo de Pestalozzi", precisa Lobsang Gangshotshang.

Vínculos fuertes con el Tíbet

Durante los primeros decenios en Suiza, los tibetanos tuvieron que contentarse con trabajos modestos en fábricas textiles u otras industrias. Hoy, muchos trabajan en el sector económico. No es difícil encontrarse a un tibetano en las clases escolares o detrás de la ventanilla de un banco.

"Muchos se han nacionalizado suizos", explica Jampa Tsering. Pero los vínculos con la cultura y las tradiciones del Tíbet siguen siendo fuertes, sobre todo entre los inmigrantes de la primera generación."

"Nuestra comunidad financia las escuelas tibetanas en toda Suiza. También organiza encuentros y fiestas tradicionales", agrega el antiguo presidente nacional.

El objetivo de estas iniciativas es preservar la lengua y la cultura que, en el Tíbet, están despareciendo, sofocadas por la presencia china, señala Jampa Tsering.

Monasterio de Rikon

La vida espiritual y cultural de los tibetanos en Suiza se concentra sobre todo en el monasterio de Rikon, en el cantón de Zúrich.

Fundado en 1967 gracias a los esfuerzos del Dalai Lama y de los hermanos Henri y Jacques Kuhn – propietarios de la empresa metalúrgica que fue una de las primeras en dar trabajo a los tibetanos - el monasterio de Rikon alberga, desde hace treinta años, la sede del Instituto de Estudios Tibetanos.

En este convento blanco, construido sobre la colina que domina el pueblo, viven una docena de monjes budistas. Además de practicar los ritos religiosos, imparten clases en el arte de la meditación y la lengua tibetana.

"Recibimos entre 10 y 30 personas por semana", indica Tokhang Khedup, que vive en Rikon desde 1969. La mayoría de nuestros huéspedes son tibetanos, pero también hay suizos interesados en conocer nuestras costumbres".

Dalai Lama en Suiza

Del 5 al 12 de agosto, el Dalai Lama realiza una visita a Suiza, durante la cual pronunciará conferencias en el Hallenstadion de Zúrich. Este viaje es un acontecimiento que sus compatriotas no quieren perderse.

"Es una ocasión para escuchar sus enseñanzas, en compañía de nuestros amigos suizos y del mundo entero, y estamos felices de poder acogerlo entre nosotros en el año de su 70 cumpleaños", confiesa Tashi Albertini.

Según la presidenta de la Asociación Ticino-Tibet, la generosidad que demostró la Confederación al acoger a refugiados tibetanos ha creado un vínculo especial entre su jefe espiritual y Suiza.

Testimonio de ello son unas líneas que el Dalai Lama escribió en su autobiografía: "...las montañas suizas que me recuerdan a las del Tíbet."

swissinfo, Luigi Jorio
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)

Datos clave

En Suiza viven cerca de 3.500 tibetanos.

Es la comunidad más grande en Europa y la tercera en el mundo.

El Dalai Lama visita Suiza del 5 al 12 de agosto.

Hablará públicamente de la espiritualidad tibetana en el Hallenstadion de Zúrich.

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Contexto

El Tibet tiene una superficie de 1,2 millones de km2 (Suiza tiene 41.000 km2). El país está situado entre China, Birmania e India y cuenta con 2,5 millones de habitantes.

En 1950, el ejército chino, encabezado por Mao Tse Tung, ocupó la región himalaya.

En 1959, la presencia de las tropas chinas provocó una revuelta popular que fue sangrientamente reprimida.

El decimocuarto Dalai Lama eligió el camino del exilio y se estableció en India, en Dharamsaia donde formó un gobierno tibetano en el exilio.

La diáspora tibetana en el mundo cuenta con cerca de 150.000 personas.

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