Navigation

Los cantones exigen más educación cívica

La mayoría de los jóvenes en Suiza no acude a las urnas. Muchos reivindican que la educación cívica sea una asignatura más en la escuela. Keystone/Ennio Leanza

Suiza tiene una larga tradición de democracia directa, pero la educación cívica no se imparte en la escuela. Ahora los cantones ejercen presión para que sea una asignatura. En el Tesino pronto será realidad – por voluntad popular.

Este contenido fue publicado el 07 noviembre 2017 - 10:00

Este artículo forma parte de #DearDemocracyEnlace externo, la plataforma sobre democracia directa de swissinfo.ch

End of insertion

¿Qué pasa con los jóvenes en Suiza? ¿Son alérgicos a la política? ¿O incluso reacios a la democracia? La escasa participación del grupo de edad de 18 a 25 años es un tema recurrente en el debate político. ¿Qué hacer para revertir esta tendencia?

Sería injusto culpar únicamente a los jóvenes. Xenia y Santiago, dos estudiantes de bachillerato del Valais, están llenos de buenas intenciones y quieren ejercer sus derechos políticos una vez cumplida la mayoría de edad, o sea, los 18 años. “Iré seguramente a votar”, asegura Xenia.

Sin embargo, ambos tienen la impresión de que sus conocimientos de política son escasos, según declararon a la radio pública suiza SRF.  “Considero que en las escuelas debería darse mucho más espacio a la política”, sostiene Santiago.

Desde el inicio del nuevo curso escolar reciben dos horas semanales de educación cívica en el marco de las clases de historia. Es lo que ocurre en la mayoría de los cantones suizos. En estos casos son, por tanto, los docentes quienes deciden cómo cumplir esta obligación.

Contenido externo

Los cantones en acción

Pero ahora la presión viene desde abajo. En el cantón Basilea-Ciudad, este verano la sección juvenil del Partido Liberal Radical presentó una iniciativa popular “para reforzar la educación cívica”. El texto pide que se imparta como una asignatura más.

Es exactamente lo que ha decidido hacer el Tesino: en una votación popular celebrada a finales de septiembre, la mayoría de los votantes del cantón de habla italiana al sur de los Alpes se manifestaron a favor.

Cabe mencionar el caso de Ginebra: la educación cívica en el pequeño cantón francófono no es una asignatura, sino que se imparte dentro de las clases de Historia. Aun así, la Cancillería del Estado ofrece a los alumnos ginebrinos cuatro o cinco oportunidades al año de participar en proyectos que les enseñan cómo es el día a día en la política y la democracia.

Estos proyectos están orientados hacia el ejercicio de la democracia. Por ejemplo, a través de juegos de rol en el hemiciclo del Parlamento cantonal, para que los estudiantes se estrenen en la elaboración de leyes para los ciudadanos, formen alianzas o vigilen de cerca al gobierno y la administración.

Estas iniciativas son positivas aún no han dado frutos, pues se trata de un trabajo a largo plazo. Hasta ahora, la tasa de participación de los jóvenes en las votaciones y elecciones en Ginebra aún es baja, como se desprende de un estudio de 2015.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.