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Suiza: El derecho popular por excelencia Los cuatro ingredientes para el éxito de una iniciativa popular

Armin Capaul y sus seguidores se disponen a entregar las firmas recogidas a favor de su iniciativa popular

No todos los convocantes de iniciativas son personajes tan carismáticos y auténticos como Armin Capaul (izqda.), el cerebro detrás de la iniciativa de los cuernos vacunos.

(Keystone)

La iniciativa popular es el instrumento más apreciado de la democracia directa suiza. Pero existen numerosas trabas invisibles que dificultan su uso. ¿Qué es lo que se necesita para convocar con éxito una iniciativa? Sobre esta cuestión meditaron promotores de iniciativas, constitucionalistas y profesionales de campañas electorales con el público en Zúrich.

Este artículo forma parte de #DearDemocracy, la plataforma de swissinfo.ch para la democracia directa. Además de las de la redacción, se aceptan contribuciones de autores externos. Sus posiciones no necesariamente se corresponden con las de swissinfo.ch.

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El camino de la idea inicial hasta la votación final es largo y está lleno de obstáculos. ¿Qué se necesita para convocar con éxito una iniciativa?

1. Todo comienza con una idea

El requisito más importante al comienzo del proceso es una idea brillante, que nace de una convicción profundamente sentida y que conecta con la gente. Pero también se requiere cierta desfachatez, creatividad, idealismo, sacrificio y mucho tesón.

Una entrega que manifestó Armin Capaul, el padre de la iniciativa de los cuernos vacunos. El agricultor de montaña con barba larga gris y una gorra de lana a cuadros es una persona alegre y todo menos taciturna. Al público urbano le explica que nunca tuvo la intención de convocar una iniciativa. Pero las autoridades y la política nunca quisieron saber nada de sus pretensiones. Y por falta de opciones decidió convocarla finalmente.

2. Una red de patrocinadores fuerte

La Cancillería Federal comunicó al bizarro luchador que no podía realizar su proyecto en solitario, sino que necesitaba un comité de entre siete y 27 personas con derecho a voto. Así recorrió el país en todas las direcciones para buscar aliados hasta que terminó constituyendo un comité variopinto de 16 ciudadanos de 15 cantones distintos.

Un grupo de personas aplicadas y fiables es absolutamente central si se quiere promover con éxito una iniciativa. Pues detrás de este proceso se esconde mucho trabajo manual y honorífico en la mayoría de los casos, lo cual requiere muchos recursos humanos: la elaboración de un borrador para una enmienda constitucional, la recogida de firmas, la realización de acciones callejeras, la formación de una red interna y externa, la redacción de conceptos, el trabajo con los medios de comunicación, la participación en mesas redondas, etc.

También el autor de la Iniciativa por una renta básica incondicional, Daniel Straub, tejió una red. Si no hubiese “gestionado” la iniciativa desde una central de operaciones no habría podido controlar el movimiento. Estableció un vínculo muy próximo con su gente y se ocupó de cada uno del grupo como si fuese un familiar, subrayó Straub en el encuentro.

3. Profesionalidad en lugar de ensoñaciones

Después de haber recogido las 100 000 firmas necesarias en un plazo de 18 meses y tras la votación final en el Parlamento, comienza la campaña para la votación popular.

Ciencia, arte y público 

Durante el taller ‘Recht zur Volksinitiative’Enlace externo (derecho a la iniciativa popular), unos setenta participantes han elaborado una guía práctica para lanzar una iniciativa. La reunión se celebró en la pinacoteca Kunsthalle de Zúrich en el marco del festival de las ciencias ‘100 Ways of ThinkingEnlace externo’.

Este ciclo de manifestaciones es una coproducción entre la Universidad de Zúrich y la Kunsthalle. Durante los numerosos eventos, varios representantes de la cultura, el arte y la ciencia, así como el público interesado interactúan y se aventuran en el descubrimiento de las múltiples formas y efectos del pensamiento humano.

Durante cerca de diez semanas, la Kunsthalle de Zúrich se transforma en un laboratorio donde el público puede adentrarse de forma creativa y experimental en las diferentes culturas del conocimiento y en los espacios del pensamiento. El festival está abierto al público y dura hasta el 4 de noviembre.

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El asesor de comunicación Andreas Hugi, de la agencia de comunicación furrerhugiEnlace externo* llamó la atención sobre la importancia de una campaña profesional. Para ello se requieren profesionales de la comunicación pública, dijo. La gente se siente interpelada por historias sencillas y conmovedoras. Las emociones mueven más que el intelecto. Además, es bueno tener un héroe con quién poder identificarse, por ejemplo, un David que lucha contra Goliat, como en el caso de Capaul.

4. Sin dinero no funciona nada

Quien decida lanzar una iniciativa popular también asume un riesgo económico. Straub, que promovió la iniciativa para una renta básica, incluso tuvo que ‘saquear’ su propia caja de pensiones (segundo pilar) para financiar la iniciativa, cuyo coste total se elevó a cerca de un millón de francos suizos.

También Capaul, el rebelde defensor de la cornamenta vacuna, tuvo que recurrir a sus ahorros y los de su esposa. Invirtió cerca de 55 000 francos de su bolsillo en la iniciativa. La mayoría se gastó en la recogida de firmas.

Conclusión: un solo ciudadano puede conseguir algo

¿Y cuál es la moraleja? Promover una iniciativa popular no es ningún paseo institucional. Quien decida emprender este camino, tendrá que poner mucho de su parte sin grandes garantías de éxito. Pero el caso de Capaul demuestra fehacientemente que la iniciativa no es un “derecho abstracto”.

Como persona particular sí se puede ejercer cierto poder. Es absolutamente factible impulsar una enmienda de la Constitución Federal, si emana de una gran demanda social. Y al final, tal vez se consiga. Pues, como es sabido, no existe nada más poderoso que una idea cuyo momento ha llegado.

Derecho popular número uno

La iniciativa popular es la joya de la democracia directa. Pero sorprende que su éxito sea modesto. Muchas iniciativas fracasan ya en la fase de la recogida de firmas; y el pueblo y los cantones [porque para ser aprobada necesita la denominada doble mayoría, de votos populares y de cantones] tan solo aprueban en promedio una de cada diez iniciativas. Así lo demuestra el siguiente gráfico:

Contenido externo

Iniciativas populares lanzadas en Suiza desde 1892

*Descargo de responsabilidad: La agencia furrerhugi acompaña regularmente las campañas publicitarias de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión (SRG SSR), a la que también pertenece swissinfo.ch.


Traducción del alemán: Antonio Suárez Varela

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