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Destaca Del Ponte colaboración con Latinoamérica

Carla del Ponte preside el Tribunal sobre los crimenes de guerra en Rwanda. Keystone

Suiza ha dado un paso adelante en la lucha contra el lavado de dinero.

Este contenido fue publicado el 17 marzo 2003 - 20:16

La actual funcionaria internacional hace un balance de sus labores al frente del TPIR.

"Yo fui Procuradora General de la Confederación Helvética cuando la legislación en contra del lavado de dinero fue puesta en marcha y estimo que todo los buenos servicios financieros y bancarios que ofrece Suiza son bienvenidos cuando se trata de dinero limpio, honesto", señaló.

La actual procuradora del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) reconoció, además, el papel que su país ha tenido en la lucha que varias naciones latinoamericanas han emprendido contra el blanqueo de dinero.

"El Estado suizo también es bienvenido en la cooperación con todas las naciones que tienen la intención de luchar contra el lavado de dinero que proviene del crimen. En consecuencia, Suiza ha dado un paso hacia adelante", añadió.

Cabe recordar que la justicia suiza ha trabajado en forma conjunta con gobiernos de América Latina en diversas casos sobre lavado de dinero (Raúl Salinas, México; Vladimiro Montesinos, Perú y Carlos Saúl Menem, Argentina).

Contra genocidas

En conferencia de prensa y al hacer un balance sobre su labor al frente del TPIR, la ex procuradora suiza señaló que se han efectuado ocho procesos judiciales contra genocidas, se han acusado en firme a 20 personas y se han arrestado a otras 64 otras, aunque 16 presuntos delincuentes permanecen fugitivos.

"No es porque se hable menos del TPIR, que se hace menos", dijo del Ponte cuando un periodista le preguntó sobre la igualdad de tareas de este cuerpo, con la agencia homóloga creada para castigar a los autores de los crímenes en la antigua Yugoslavia (el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, TPIY).

El TPIR fue creado el 8 de noviembre de 1994 por decisión del Consejo de Seguridad de la ONU. La resolución complementaria número 977, del 22 de febrero de 1995, estableció que su sede estuviera en Arusha, en la vecina República Unida de Tanzania.

El organismo tiene como misión juzgar a los responsables de los actos de genocidio, así como de otras violaciones graves al derecho internacional humanitario que se cometieron dentro del territorio de Ruanda o de sus Estados vecinos, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 1994.


A pregunta expresa de swissinfo, en el sentido de que si el arresto del ex general Augusto Pinochet Ugarte, en octubre de 1998, habría sido uno de los factores que impulsaron la creación de este tipo de tribunales, la funcionaria respondió:

"El Tribunal Penal Internacional para Ruanda se creó mucho antes del efecto Pinochet. Sin embargo, y si le creo a mis recuerdos, la Cámara de los Lores, en Inglaterra, se refirió a la jurisprudencia de Arusha", respondió.

Su ausencia de Belgrado

Carla del Ponte fue bombardeada con preguntas sobre su rol como procuradora de los tribunales para la antigua Yugoslavia durante su comparecencia ante la prensa en el Palacio de las Naciones.

Inquirida sobre si el régimen de Belgrado había presionado para que no asistiera a los funerales del recién asesinado primer ministro de Serbia, Zoran Djindjic, respondió que el Ministerio de Asuntos Exteriores le había dado a entender que su presencia no era bien apreciada. En consecuencia, no asistió.

"En el futuro, sin embargo, si iré. Pero a título privado", añadió la procuradora.

Sobre el proceso en contra del ex presidente de Yugoslavia, Slovodan Milosevic, la procuradora del TPIY prefirió no pronunciarse.

swissinfo, Luis Vázquez, Ginebra

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