Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Creatividad italiana, calidad textil helvética Tejidos de alta tecnología en la alta costura

Por


En Milán, la joven estilista suiza Julie Farronato.

En Milán, la joven estilista suiza Julie Farronato.

Los productos de la industria textil helvética son muy apreciados por los realizadores de la alta costura italiana, y pese a la disminución de las exportaciones por la crisis económica del vecino del sur, los industriales suizos mantienen una gran ventaja con la aplicación de alta tecnología.

Los modelos que desfilan con paso decidido sobre la pasarela del Centro Cultural Suizo de Milán muestran los diseños de jóvenes modistos que han empleado tejidos suizos de excepción. Toda la colección de esta ropa es fruto del trabajo de una nueva generación de creadores que han utilizado materias primas del nicho helvético de la alta tecnología textil.

La veintena de jóvenes diseñadores participantes tienen un punto en común: todos acaban de terminar sus estudios en alguna de las escuelas del Instituto Europeo de Diseño (IED), situadas en las principales ciudades italianas, y también en Madrid, Barcelona y Sao Paulo.

En el consulado suizo de Milán, la ceremonia de fin de cursos se realizó a inicios de este verano en presencia de compradores y periodistas, italianos y extranjeros. El desfile, que duró un poco más de una hora, mostró el resultado de tres años de estudios y de trabajo, en colaboración con Swiss Textiles, el órgano que reúne a la industria helvética del ramo.

Los estudiantes pudieron visitar los parques industriales, ubicados en diversos cantones helvéticos, para conocer de cerca sus productos. Cada uno pudo elegir los materiales que requería entre una amplia gama. Esa medida contribuyó a acercar más el mundo de la moda italiana y la realidad de los textiles suizos. A esto se sumó el concurso + Swiss Cross Textile Award, cuyo objetivo es dar mayor visibilidad a esta industria en tiempos de crisis.

La idea también fue mostrar la manera en que la industria textil helvética mezcla estética y fluidez en sus tejidos High-Tech. Prestigiosas marcas de la península italiana, como Prada, Dolce&Gabbanna, Valentino y Armani (que tiene una fábrica en el Tesino), pero también realizadores de otros países, como Tom Ford o Hugo Boss, compran materia prima textil en el país alpino.

Ingrid Audano obtuvo el primer premio del concurso. En colaboración con la empresa Schoeller Textiles, esta modista de 23 años creó una colección en la que la tecnología textil asocia el neopreno con la delicadeza de la lana. “La industria textil suiza es conocida por sus productos de nicho, de alta calidad. La utilización de tecnologías de la última generación permite conferir a este sector las mismas características que hacen destacar a otros sectores de la economía suiza, como el rigor y la sofisticación”, declara Jacqueline Hutter, de Swiss Textile.

(Instituto Europeu de Design)

Polivalencia y calidad

“El comentario que escuchamos repetidamente es: ‘No sabía que era posible crear un tejido de esas características”, indica la modista suiza Gianna Gerrosa, también participante en el concurso. Nacida en Zúrich, eta chica de 23 años obtuvo su diploma Shoes and Accessories Design, que seguramente le servirá para obtener un lugar bien iluminado en el disputado mercado de la moda.

Su colección Daaria se distingue por la combinación de accesorios y de ropa. “Utilicé un macramé en cuero de la empresa Forster Rohner”, explica. “Pudimos constatar que los tejidos suizos tienen una altísima calidad, elaborados y dotados de una resistencia notable, pese al carácter no técnico del tejido que yo elegí”.

En el caso de la colección Cime de l’est 87, la estilista valesana Julie Farronato optó por un tejido de la empresa Schoeller. Conocedora del mundo del alpinismo y cuya infancia se desarrolló en los Alpes, escogió un tejido técnico, un nylon bicolor. “Quería crear un vestido citadino que pudiera servir a una persona sensible al entrono extremo de la montaña. Me impresionó la capacidad de este tejido para no deformarse, su resistencia y cómo se puede trabajar fácilmente con él”, indica.

Las dos modistas coinciden en que estas telas unen calidad con creatividad, y que, en efecto, son difíciles de obtener, pues se dirigen al exclusivo mundo de la alta costura.

“Son muy exclusivos y caros, como pudimos constatar durante la fase inicial de nuestras investigaciones. Muchas empresas suizas trabajan solo para la alta costura, para casas como Armani, Jean-Paul Gaultier o Dior”, advierte Gianna Gerrosa. “Para una joven estilista esto no resulta fácil, pues estos tejidos están destinados a una elite, aunque son excepcionales por su técnica y los efectos que provocan”, completa Julie Farronato.

Industria textil suiza

Suiza exporta a Italia 15 tipos diferentes de tejidos.

Durante el primer trimestre 2013, la industria textil helvética exportó tejidos y ropa al mercado internacional por un valor de 689,6 millones de francos suizos.

El sector textil ocupa a 8.700 personas en la realización de tejidos y a 4.900 en la producción de ropa.

Una docena de empresas forman parte de Swiss Textiles. Las microempresas representan el 85,2% de los fabricantes.

Fin del recuadro

Adaptarse a la crisis

Una marca reconocida por su alto nivel de calidad es cara en el disputado mercado internacional y la exportación es la principal fuente de ingresos del sector textil concernido. Luego de Alemania, Italia representa el segundo mercado para la industria helvética del ramo.

“Sabemos que los tejidos hechos en Suiza tienen una gran reputación en Italia. Los clientes aprecian el alto nivel tecnológico de las telas y la creatividad e innovación que las caracterizan”, afirma Philippe Praz, responsable del Swiss Business Hub, en el consulado helvético de Milán. 

Pero esta industria es muy sensible a factores económicos exteriores como la fuerza del franco suizo ante otras divisas o la crisis que atraviesa Italia.

A inicios del Siglo XXI, Italia compraba tejidos helvéticos por un monto de 339 millones de francos y vendía sus productos en Suiza por 429 millones de francos. Pero el volumen del intercambio entre ambos países sufrió recientemente un frenazo: De 2001 a 2012, las importaciones italianas disminuyeron 12,7 % y las exportaciones, 9,8 %.

“Adaptación es una de las palabras en el orden del día en estos tiempos”, afirma Jacqueline Hutter. “La otra palabra esencial es innovación, capital para mantener nuestro sitio en los mercados internacionales. Nuestras estructuras se adaptan constantemente a las situaciones económicas desfavorables y la productividad en nuestro sector, como en la industria helvética en general, ha aumentado poco más de 50% desde el año 2000”.

Impulso tecnológico

La principal diferencia entre la producción suiza y la de la competencia es la inversión en el terreno de la investigación, centrada en el sector de los tejidos “inteligentes”: algunos son antialérgicos, otros emiten sustancias protectoras al entrar en contacto con la piel y existen también tejidos con finas capas metálicas capaces de impedir el paso de las ondas electromagnéticas, una suerte de armadura, sin olvidar los hilos integrados en tapetes y cortinas que controlan la intensidad de la luz y equilibran la acústica de un local.

La aplicación de este tipo de tejidos en la moda es un fenómeno en pleno progreso. Es uno de los secretos de la vitalidad de la industria suiza, incluso en tiempos difíciles. “Tejidos técnicos, hilos especiales y procesos de terminación particulares son el resultado de las investigaciones realizadas en otro sectores relacionados con la medicina, el deporte, la arquitectura, la seguridad y el transporte. Conservamos así viejos mercados y nos abrimos a otros nuevos”, declara Jacqueline Hutter, quien advierte la importancia de acelerar las negociaciones de libre intercambio comercial con todos los países del BRIC (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) , tras el éxito de las negociaciones con China.


Traducción del portugués: Patricia Islas, swissinfo.ch


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×