Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Crece el poder adquisitivo... pero no para todos

Los incrementos salariales no beneficiaron a todos.

(RSR)

En 2007 los salarios crecieron más que la inflación en Suiza. Pese a ello, muchos trabajadores no resultaron beneficiados.

Caritas explica que el mercado laboral helvético avanza de manera dispar, y afecta de forma directa a los menores de 25 y los mayores de 45 años.

En 2007, los trabajadores disfrutaron al fin de las mieles del dinamismo económico que goza Suiza desde el 2004.

Los salarios aumentaron 1,6% nominal en promedio el año pasado, el repunte más importante registrado en territorio helvético durante el último quinquenio, anunció la Oficina Federal de Estadística (OFS).

En un informe sobre percepciones individuales, presentado el pasado jueves (01.05), la autoridad estadística de Suiza detalló que durante el mismo año la inflación fue de 0,7%.

Lo anterior implicó una recuperación del poder adquisitivo de la población de 0,9%. Cabe recordar que siempre que los precios aumentan más que los salarios, la población ve erosionado su nivel de vida.

En el caso suizo, en particular, la recuperación del poder de compra aumentó 0,8% en 2003, pero luego se mantuvo sin cambios en 2004, retrocedió 0,2% en 2005 y nuevamente se estancó en 2006.

Desigualdades

Aunque la noticia de los repuntes salariales fue positiva, las alzas estuvieron llenas de contrastes y no beneficiaron a toda la población trabajadora del país.

En la industria, por ejemplo, el incremento salarial promedio fue de 2,2% para actividades como la química o la farmacéutica; en la construcción y la relojería los empleados recibieron un incremento 1,7 y 1,6%, respectivamente.

Los servicios, por su parte, fueron más generosos con repuntes de hasta 2,4%, aunque sólo en rubros como el sector financiero.

Sin embargo, y en contrapartida, la OFS también da cuenta de sectores mucho más castigados.

Los empleados de la hotelería y la restauración disfrutaron sólo 1,1% del repunte salarial, la industria automovilística otorgó un modesto 0,7% y el sector de los alimentos, bebidas y tabaco ofreció a sus trabajadores un alza en sus percepciones de apenas 0,1%, con lo que el poder adquisitivo de estos últimos se vio mermado en el terreno práctico.

Brecha laboral

La visión de la OFS no es compartida al 100% por Caritas Suiza, quien también se ocupó esta semana (29.04) del tema de los trabajadores y sus ingresos.

"Cada crisis económica deja tras de sí un problema de desempleo estructural aún más agudo que su predecesora", concluye al presentar su Almanaque Social 2008.

Una brecha que no es posible salvar con la suma de algunos años de crecimiento.

Y Suiza es uno más de los países que viven esta realidad, aunque su riqueza por habitante promedie 35.500 dólares.

De hecho, Caritas denunció: "Aunque el número de personas activas aumenta, así como su productividad, los salarios no siguen la misma curva y hay muchos problemas derivados de un mercado laboral que crece a dos velocidades", refirió Carlo Knöpfel,

El economista de Caritas Suiza detalló que cada vez hay más empleos, cierto, pero con frecuencia son empleos precarios.

Abundó: "aumenta el número de trabajadores con poca o nula calificación, lo que se traduce en sueldos bajos e insuficientes; por otra parte, está toda aquella población de más de 45 años cuyos miembros tienen grandes problemas para encontrar de nuevo un empleo si por cualquier causa abandonan el mercado laboral o son despedidos", citó.

Y los jóvenes...

Los jóvenes son otro grupo poblacional vulnerable dentro del mercado laboral suizo.

A pesar de que muchos de ellos tienen una calificación elevada, cada vez les resulta más difícil incorporarse al entorno productivo.

Caritas destacó que muchas veces los jóvenes toman empleos precarios que los retiran de la estadística oficial del desempleo, aunque su ocupación no corresponda a su formación.

"Cada vez hay más gente, de todas las edades, que pasa años rebotando entre el desempleo y la ayuda social, al no encontrar plazas que se adecuen a su preparación", refirió Caritas.

No obstante, según Carlo Knöpfel: "Las estadísticas oficiales sobre pobreza, trabajadores pobres y desempleo se adaptan a las circunstancias.

La tasa de desempleo oficial está lejos de incluir al número total de desempleados que tiene Suiza. Y tampoco incluye a aquellos desempleados que perciben ayudas sociales.

Este es un mercado del trabajo que opera a dos velocidades y que exige nuevas soluciones y oportunidades.

swissinfo, Andrea Ornelas

Datos clave

El salario promedio en Suiza es de 5.500 francos suizos mensuales.

En Suiza, hay 4,3 millones de trabajadores, según la OFS.

El desempleo afecta a 3% de la PEA, unas 150.300 personas en el caso suizo.

Fin del recuadro

NÚMEROS ROJOS PARA EL BNS

La apreciación del franco suizo frente a otras divisas extranjeras se tradujo para el Banco Nacional de Suiza (BNS) en pérdidas durante el primer trimestre del año.

Concretamente, y dando que un banco central siempre tiene invertida una parte de sus reservas internacionales en monedas de otros países –dólares, sobre todo-, la existencia de un "franco fuerte" generó pérdidas del orden de los 3.970 millones de francos para el BNS.

Este dato contrasta con las ganancias por 2.160 millones de francos del primer trimestre del año previo.
Por su parte, la crisis de los mercados financieros también hizo mella en las cuentas del banco central, al provocarle pérdidas de 760 millones de francos suizos, contra 120 millones ganados entre enero y marzo del 2007.

Fin del recuadro

NO A LOS BONOS

El Presidente del Banco Nacional de Suiza (BNS), Jean-Pierre Roth, afirmó este jueves (02.05), que la banca no tendría por que pagar a sus empleados bonos cuando otorguen buenos resultados de corto plazo que afectarán la salud de las instituciones en el largo plazo.

El banquero central se refería, sin duda, a los subprime y a la forma en la que los corredores financieros de grandes bancos como el UBS y el Credit Suisse, jugaron con posiciones altamente especulativas –comprando instrumentos ligados a los créditos hipotecarios estadounidenses de mala calidad y alto rendimiento- para ofrecer beneficios fáciles a los accionistas.

Ganancias que al final, jamás llegaron.

Y Roth afirmó que, con la globalización, se han abierto cada vez más oportunidades de negocio para los grandes bancos del mundo, pero también las grandes instituciones son más vulnerables.

Fin del recuadro

×