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Dinero, dinero, dinero A dos años del shock del franco, la economía aún convalece

Primer sector de exportación de Suiza, la industria farmacéutica no ha sufrido el alza del franco suizo, a diferencia de otros sectores.

Primer sector de exportación de Suiza, la industria farmacéutica no ha sufrido el alza del franco suizo, a diferencia de otros sectores.

(Keystone)

Suiza se recupera lentamente de la abolición del tipo de cambio mínimo entre el euro y el franco suizo decidida por el Banco Nacional de Suiza (BNS). Pero el ‘súper franco’ sigue afectando a sectores clave como la industria, el turismo o el comercio al detalle.

El 15 de enero del 2015, a las 10:29 am, el euro se intercambiaba -como lo había hecho de forma casi ininterrumpida durante los tres años y medio previos- a 1.20 francos. Pero un minuto más tarde, de forma intempestivaEnlace externo el BNS anunciaba la abolición del tipo de cambio mínimo que había puesto en marcha en septiembre del 2011 para evitar un fortalecimiento excesivo de la moneda suiza frente al euro.

La volatilidad hizo presa a los mercados. Y en unos cuantos minutos la divisa europea caía a un nivel históricamente bajo de 85 centavos de euro por franco. Durante el mes siguiente, el tipo de cambio se estabilizó entre los 1,05 y 1,08 francos por euro pero no por un ejercicio puro de libre y demanda, sino por la intervención del BNS, que aplicó discretamente una política de compra de divisas extrajeras que evitaba que el valor del franco suizo se fuera el cielo.

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Los exportadores helvéticosEnlace externo vieron como sus productos encarecían súbitamente entre 10 y 15% comparados con los que ofrecían sus principales competidores europeos, lo que supuso un violento choque para su perspectiva de expansión. Por su parte, el sector turísticoEnlace externo también se vio confrontado a una pérdida de atractivo de un día al otro: un viaje a Suiza se volvía imposible para la clase media europea. Y el comercio al detalle también enfrentaba dificultades: numerosos suizos preferían hacer sus compras del otro lado de la frontera, pese a los exhortos al patriotismo que hacía una parte de la clase política suiza.

Una recuperación incompleta

La consecuencia inmediata: Suiza se escapó por muy poco de una recesión en el año 2015. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue de solo 0,8%, cuando originalmente se había pronosticado en 2%. Y la Secretaría de Estado de Economía (Seco) reconocía una “dolorosa adaptación de la economía al franco fuerte”.

En 2016, la actividad económica logró recupera ritmo en Suiza: el PIB creció 1,4% (según expectativas que se confirmarán en los días por venir). “La economía suiza abandona lentamente una larga fase de austeridad”, dijo el Instituto de Investigación Económica KOFEnlace externo de Zúrich en octubre pasado. Por su parte, Rudolf Minsch, economista en jefe de la Federación de Empresas SuizasEnlace externo expresó en diciembre que, no obstante, “en un contexto de mercados europeos débiles, combinado con un franco suizo sobrevaluado y costos de producción altos, Suiza ha sabido manejarse bien en lo económico”.

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Sin embargo, nadie debe lanzar las campanas al vuelo, según advierten expertos consultados por swissinfo.ch. “La economía suiza va mejor, pero aún se ve afectada por la fortaleza del franco”, destaca Veronica Weisser, especialista en economía suiza en UBSEnlace externo, quien añade que “la recuperación es incompleta, ya que la tasa de desempleo aumentará en los meses venideros y alcanzará su nivel más alto en 2017 para luego iniciar una fase de descenso, y con respecto a sectores como el comercio al detalle o el turismo, posiblemente jamás veremos los niveles de actividad que tuvieron antes de que se eliminara el tipo de cambio mínimo”.

Crecimiento de entre 1,4% y 2% en 2017

La Secretaría de Estado de Economía (Seco) y el Centro de Investigaciones Coyunturales de Zúrich (KOF) estiman que el crecimiento del PIB será de máximo 1,8% en 2017. Por su parte, economiesuisse y la Federación de Empresas Suizas anticipan una tasa de crecimiento del 1,7%.

En su turno, el instituto BAKBASEL de Basilea es más optimista y espera que la economía crezca 2%, mientras los dos principales bancos suizos también optan por la mesura: Credit Suisse prevé una tasa de crecimiento de 1,5% y el UBS de 1,4%.

 La especialista del UBS estima que el PIB helvético habrá crecido 2% en 2016, en un contexto monetario comparable al observado antes del 15 de enero del 2015.

20.000 millones de pérdidas anuales

Daniel Lampart, secretario de la Unión Sindical Suiza (USS),Enlace externo muestra cifras que hablan más alto que cualquier discurso: desde el 2008, que coincide con un ciclo de apreciación del franco suizo frente al euro, el PIB helvético ha dejado de generar riqueza por 20.000 millones de francos suizos cada año.

“Observamos cierta mejoría en 2016, pero aún hay presión sobre sectores clave para la economía helvética como la industria, las finanzas o el turismo. Una situación persistente que inquieta porque nuestro país depende del mercado mundial para asegurar sus niveles de salario y empleo”, refiere Daniel Lampart. 

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De acuerdo con la USS, varios millares de plazas se han perdido como resultado del shock monetario vivido en Suiza. La industria de la maquinaria, que es particularmente sensible ante la competencia mundial, ha debido recortar alrededor de 10% de los empleos que generaba antes de que el franco se apreciara súbitamente, ajuste que contrasta con el repunte de 30% en el empleo que registró esta misma rama productiva en Alemania durante el mismo lapso.

“Una situación que se volvió crítica para numerosas pequeñas empresas de la industria (de la maquinaria) porque su capacidad de resistir ha sido sometida a duras pruebas. Algunas empresas hoy están a punto de  cerrar sus puertas”, advierte Patrick Linder, director de la Cámara de Economía Pública del Jura bernés (CEP)Enlace externo, una región en la que existe un alto desarrollo de la industria de la maquinaria (general y de alta precisión) en Suiza.

Suiza, la farmacia del mundo

¿Cómo deben interpretarse entonces las esperanzadoras estadísticas que ha registrado Suiza entre enero y septiembre del 2016 en materia de exportaciones suizasEnlace externo, ya que por primera vez superaron el nivel previo a la abolición del tipo de cambio mínimo y Suiza registra actualmente su superávit comercial superior al que tenía en 2015 (de 37.000 millones de francos suizos)?

“Esto se debe sobre todo al gran éxito de la industria farmacéutica, un sector que ha sido inmune a las variaciones cambiarias y a la erosión del poder de compra de la clase media que ha golpeado a Asia en particular. Un consumidor extranjero puede prescindir sin conflicto de un reloj suizo o de un viaje por los Alpes, pero si padece un cáncer, pagará lo que sea necesario para obtener el mejor medicamento disponible en Suiza”, explica Sergio Rossi, profesor de Economía en la Universidad de Friburgo.Enlace externo

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Y a los efectos directos del ‘súper franco’ se suman los efectos indirectos, como la introducción de tasas de interés negativasEnlace externo por parte del BNS, con las que el banco central intenta frenar el atractivo de la divisa helvética. Una medida que afecta sobre todo a bancos y aseguradoras, que han visto como se reducen sus márgenes de ganancia durante los últimos dos años.

Falta más intervención del estado

En un contexto de crecimiento lento que se suma a un estancamiento del consumo de los hogares suizos, Sergio Rossi lamenta la falta de visión y ambición de los poderes públicos, que tienen facultades para relanzar la actividad económica y la inversión, y no lo hacen.

“Con un endeudamiento casi nulo, sería un buen momento para que el Estado invirtiera en infraestructura, formación o en los ancianos. Esto generaría crecimiento y beneficiaría a los hogares, a las empresas y a las futuras generaciones. Pero, desafortunadamente, el gobierno y la mayoría parlamentaria no consiguen apartarse de una visión presupuestaria puramente contable”, dice el profesor de economía haciendo referencia a los programas de economíaEnlace externo lanzados durante los últimos meses por el ministro de Finanzas, Ueli Murer.

Una falta de intervención que también denuncia Patrick Linder, de la Cámara de Economía Pública del Jura bernés. “Todos los países occidentales apoyan de alguna forma a su industria exportadora. En Suiza, (el gobierno) no interviene pretextando una ideología liberal anticuada y caricaturizada. Esto es un error estratégico de grandes proporciones porque presenciamos un lamentable empobrecimiento del tejido industrial helvético producto de la sobrevaluación del franco. Y temo que será muy difícil mantener nuestro sistema de producción en los niveles de expansión actual de cara al futuro”.

Contacte al autor, vía Twitter @samueljabergEnlace externo

¿Compra usted productos suizos de exportación, sin mirar que su precio pudiera ser más alto, a causa de la moneda fuerte helvética? Su opinión nos interesa.


(Traducción: Andrea Ornelas)

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