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Ginebra inaugura el primer ‘barómetro’ relojero de 2011

El Salón ginebrino es la primera cita relojera del año.

El Salón ginebrino es la primera cita relojera del año.

(Keystone)

La 21ª edición del Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH) se inaugura este lunes para perfilar el interés de profesionales nacionales y extranjeros en la oferta relojera suiza de este año.

La relojería, actividad intensiva en materia de exportaciones, vivió un 2010 positivo y, contra la perspectiva del resto de la economía, podría registrar un 2011 histórico.



















El Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH) y Baselworld son las dos citas internacionales que fungen cada año como barómetro del futuro que tendrá el sector relojero suizo.

Por tercer año consecutivo, el SIHH tiene lugar en enero, y no marzo, para desmarcarse de su competidor.

Las perspectivas de 2011 son favorables, después de que las exportaciones se recuperaran en 2010. De hecho, es posible que éste año permita un nuevo desempeño histórico, afirmó Fabienne Lupo al dar a conocer sus expectativas sobre la reunión.

La nueva presidenta de la Fundación de la Alta Relojería (FHH), entidad responsable de organizar el Salón de Ginebra, confirmó que la 21ª edición del SIHH incluirá 19 marcas y convocará a un total de 12.500 compradores profesionales llegados de los cinco continentes.

A contracorriente

Las exportaciones de relojes crecieron un 30% durante el mes de noviembre con respecto al mismo mes de 2009, el dato más reciente de la Federación de la Industria Relojera Suiza (FH).

Según Jean-Daniel Pasche, presidente de la FH, la facturación de relojes helvéticos en el extranjero superará los 17.000 millones de francos suizos en 2011. Una previsión en línea con las palabras de Fabienne Lupo.

Al presentar un balance de esta industria productiva al 30 de noviembre, Pasche detalló que el sector relojero demostró flexibilidad y solidez para enfrentar la crisis, y se dibujó también como uno de los sectores que mejor se han recuperado en 2010.

Desde nuestra perspectiva, afirmó Pasche, lo más positivo de esta tendencia es que durante el 2011 permitirá generar nuevas inversiones dentro del sector y crear empleos.

 

Asia, un cliente rentable

En la víspera de la inauguración del SIHH, Fabienne Lupo subrayó que Asia y Oriente Medio fueron dos mercados fundamentales para el sector relojero suizo en 2010 y estima que su presencia se consolidará este año.

Consultadas por swissinfo.ch, las cifras preliminares de la FH para el 2010 refieren que el sector facturó alrededor de 16.000 millones de francos suizos. Y aunque los relojes de acero son los más vendidos (80% del total), son aquellos fabricados con piezas de oro los que avanzan a mayor velocidad; su venta en el extranjero creció un 40% en 2010, aunque se trata de sólo 5 de cada 100 relojes comercializados.

A escala regional, Hong Kong es el gran mercado. Dos de cada 10 relojes helvéticos son consumidos en este país; seguidos por uno de cada 10 para los clientes estadounidenses. Francia, Singapur e Italia siguen en la lista; en 2010 –por primera ocasión- prácticamente a la par de China, que para este 2011 se convertirá en el tercer consumidor de relojes facturados en Suiza.

Cabe recordar que el precio promedio de una pieza suiza comercializada en el extranjero es de 3.000 francos.

El lujo cambia de territorio

La consultora KPMG Suiza confirma la tendencia que arrojan las estadísticas de la FH.

En su estudio ‘El lujo alcanza a China’ explica cómo la industria del lujo se ha instalado con toda comodidad en el mercado chino, especialmente entre consumidores de entre 20 y 44 años de edad, y con un creciente poder adquisitivo.

China se ha convertido ya en el segundo mercado consumidor de productos de lujo más importante a escala mundial, solo rebasado por Japón, cita.

Y a diferencia de la tendencia registrada en años previos, ahora no solo grandes ciudades como Pekín o Shanghái son clientes potenciales interesantes para productos como la relojería suiza, sino también ciudades de menos talla para la magnitud china, pero que se confirman como mercados de alto interés para los exportadores.

Una tendencia que los productores suizos habrán de aprovechar y que explotarán durante el Salón ginebrino.

Contexto

Simultáneas al SIHH habrá dos exposiciones más en Suiza ligadas al sector relojero:

El Museo Beyer de Zúrich presenta una selección de 80 piezas históricas para Suiza. Y el Centro Internacional de Conferencias de Ginebra albergará el Ginebra Time Exhibition (GTE), que permite a creadores independientes exponer relojes de lujo, con un valor promedio de 30.000 francos por pieza.

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Datos clave

Un total de 19 marcas participarán en el Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH).

La superficie de exposición comprende 30.000 m2.

Fabienne Lupo reemplazó a Franco Cologni en la presidencia de la FHH en el otoño del 2010.

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Relojería suiza

La industria relojera suiza surgió en la Ginebra de mediados del siglo XVI. Las reformas puestas en marcha por Calvino, que incluían la prohibición de utilizar joyas, forzaron a los artesanos joyeros de la época a crear un objeto que cumpliera el objetivo de reunir utilidad y estética.

Pero un siglo más tarde, los nuevos relojeros que se sumaban a esta actividad, y en virtud de la saturación que ya había en Ginebra, decidieron probar suerte en la región de Jura, en donde se desarrolló una sólida industria.

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swissinfo.ch


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