Arte en Basilea, mucho más que la Art Basel

Art Basel 20, junio de 1989: el moto 'la verdad desnuda sobre el movimiento basilense' fue llevado a los pasillos de la muestra por estos activistas. Keystone

Este jueves inicia Art Basel y todo su circo centrado en el mercado de las artes: un escenario perfecto para obras de arte empaquetadas, compradores y vendedores, mientras que allí los artistas son sólo actores secundarios, en el mejor de los casos. Pero esto no siempre ha sido así.

Este contenido fue publicado el 13 junio 2018 - 11:00

Cuando comenzó, en 1970, Art Basel era una idea ingeniosa de un grupo de galeristas para reunir a la mayoría de las diferentes capas de actores y agentes en el entonces creciente mundo de las artes (y el mercado).

El éxito fue inmediato. Ya en 1976, el número de galerías a las que se concedió el privilegio de un lugar en la feria alcanzó su límite, alrededor de 300 - este año son 291. En 2017 Art Basel recibió 95 000 visitantes que deambulan y navegan por sus 27 500 metros cuadrados de espacio expositivo.

Pero a medida que Art Basel se convirtió en un elemento cada vez más importante del circuito de las artes comerciales, comenzaron a florecer iniciativas paralelas en torno a la muestra principal, con perspectivas más frescas sobre artistas, intérpretes y jóvenes galerías. LISTE, creada en 1995 por un grupo de jóvenes galeristas (hoy en día nombres tan conocidos como Peter Kilchmann y Eva Presenhuber de Zúrich), ocupa el antiguo barrio industrial de Werkraum Warteck. En 1997 concluyó un partenariado con un banco privado local tradicional, E. Gutzwiller & Cie.

La vieja cervecería se ha vuelto un espacio cultural bastante popular en Basilea. Desde 1996 abriga a Liste - y ambos, el predio y la manifestación se han vuelto indisociables. Daniel Spehr/LISTE

No es de extrañar que, para los más entusiastas seguidores de las artes, LISTE pronto se volviera un lugar "establecido", prácticamente un apéndice del Art Basel. Más recientemente, en 2005, un grupo de distribuidores independientes creó VOLTA - Feria de Arte de Basilea para Nuevas Posiciones Internacionales. Sus fundadores afirman que su objetivo es "asegurar una plataforma para galerías internacionales que vaya más allá del joven y robusto LISTE y del peso pesado del marcado de la propia Art Basel".

A poca distancia en tranvía de Art Basel, el museo de Bellas Artes de la ciudad (Kunstmuseum) tiene la respuesta para aquellos que buscan un antídoto para el comercialismo de la mega cita que abre hoy sus puertas.

El museo basilense acaba de inaugurar la exposición ‘Black Madonna’, del estadounidense Theaster Gates, activista social-urbanista de Chicago, cuyo arte tiene aspiraciones mayores, como la mejora de barrios pobres o el establecimiento de un archivo de historia cultural afroamericana. Lo que se puede ver y experimentar allí tiene que ver con lo que Art Basel no es.

Ilimitado

De vuelta a la feria, hay una amplia gama de obras de arte que son demasiado grandes, demasiado conceptuales o demasiado alejadas del arte clásico. Para estas esculturas, videoproyecciones, performances en directo y pinturas de gran formato, Art Basel ha creado 'Unlimited' (comisariada por Gianni Jetzer, antiguo director del Swiss Institute - Contemporary Art, de Nueva York).

Espacio ilimitado para grandes instalaciones esculturas, proyecciones y pinturas. Courtesy Art Basel

El crecimiento en tamaño, alcance y volumen de ventas hizo que Art Basel pareciera cada vez más un gran mercado abierto, una yuxtaposición confusa y abrumadora de obras de arte, una al lado de la otra, sin espacio visible para la reflexión o el intercambio de puntos de vista y de posiciones entre los actores, los artistas y el público. Nada que engrandezca la imagen de una cita que, a pesar de su carácter público, depende del prestigio de exclusividad que sólo un selecto grupo puede conferir.

Asimismo, Art Basel ha creado algunos programas específicos. Uno de ellos es 'Conversaciones' que busca justo llenar este vacío, con artistas, coleccionistas y comisarios participando en debates abiertos. ‘Feature' trae proyectos de artistas establecidos e históricos, curados por galeristas. ‘Statements' presenta proyectos en solitario de artistas emergentes, compitiendo por el ‘Premio Baloise de Arte – la empresa de los seguros adquiere obras de arte de los ganadores, y luego las dona a varias instituciones de arte europeas.

Con 'Parcours', Art Basel ocupa varios espacios de la ciudad con esculturas, intervenciones y performances creadas específicamente para los locales de la exhibición. Su programa nocturno es muy solicitado y suele terminar en una fiesta.

El artista alemán Thomas Struth ocupa la Iglesia Primera de Cristo Cientísta, en Basileia, con su obra 'Animals', parte del programa 'Parcours' de Art Basel. Courtesy Art Basel

Y, finalmente, `Edición', el lugar para vislumbrar obras o grabados realizados por importantes editores de libros en colaboración con artistas, una selecta muestra de ediciones especiales y publicaciones raras. Ah… ¡y las películas! Art Basel tiene un programa de cine experimental de una semana de duración, bajo el cuidado de la curadora Maxa Zoller.

Pero todo eso tiene su precio, al final, se trata nada menos que de una gran feria. ¡Buenas compras!

"Ode à l'Oubli" ('Oda al olvido') de Louise Bourgeois, libro ilustrado impreso en tejido con 30 colages textiles y 5 litograbados, con solo 25 copias. Una de ellas se exhibe en el programa 'Editions' de Art Basel. Courtesy Art Basel

 

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