Einstein & Co Zúrich, un imán para los ganadores del Nobel

Einstein fue estudiante y profesor en Zúrich.

Einstein fue estudiante y profesor en Zúrich.

(Keystone)

Cuando Albert Einstein vivía en Zúrich, solía preparar el terreno para sus revolucionarias teorías sentado en un café. Muchos otros ganadores del Premio Nobel optaban por otros espacios para trabajar. Una exposición muestra esas preferencias, y un antiguo galardonado nos habla de las propias.  

Einstein, quien obtuvo el Premio Nobel de Física en 1921Enlace externo, llegó por primera vez a Zúrich como estudiante. Después de laborar en la Oficina de Patentes de Berna, de 1902-1909, temporada durante la cual desarrolló la Teoría de la Relatividad Especial, regresó a Zúrich como profesor de Física Teórica y se fue nuevamente en 1914.

“No era un alumno particularmente trabajador, prefería estudiar en casa y a los profesores no les gustaba mucho eso”, señala Margrit Wyder, comisaria de la exposición ‘Einstein & Co - Zúrich y el Premio Nobel’,Enlace externo quien encontró 63 laureados vinculados con Zúrich.

“No era asistente (académico) en Zúrich, pero tenía algunos amigos aquí, como Marcel Grossmann, quien más tarde se convirtió en profesor de la Escuela Politécnica Federal (EPFZ), le consiguió el trabajo en BernaEnlace externo y lo ayudó luego en Zúrich, con la Teoría de la Relatividad General”.

Relatividad y café

Grossmann y Einstein solían sentarse en el Café MetropolEnlace externo para hablar de esa teoría que celebró su centenario en 2015. Grossmann ayudó con los cálculos, era mejor en matemáticas, precisa Wyder.

En la época de Einstein, el café, que no está lejos de las orillas del río Limmat, era un establecimiento de la ‘Belle Époque’, diseñado como una cafetería vienesa.  Hoy es un negocio más pequeño. Solamente los arcos exteriores y algunas fotos en la pared acreditan su glorioso pasado.

La exposición sobre los Nobel, en el ayuntamiento local, ofrece información sobre la vida y el trabajo de los galardonados e incluye fotografías de los lugares favoritos de 12 de entre ellos. La idea, explica Wyder, es mostrar lo que hacían en su tiempo libre.

Wolfgang PauliEnlace externo, Nobel de Física en 1945, y profesor de la EPFZ, por ejemplo, estuvo en contacto durante mucho tiempo con el psiquiatra y psicólogo Carl Gustav Jung.

Pauli consultó por primera vez a Jung luego de una recaída al concluir su primer matrimonio. Por ello eligió como foro en Zúrich para sus ideas el Club de PsicologíaEnlace externo, fundado por Jung en un inmueble que se asemeja a un castillo. 

Criterios de los Nobel

¿Por qué Zúrich es asociado con tantos premios Nobel? Los criterios de la exposición son bastante amplios: fueron incluidas personas que estuvieron en Zúrich aunque fuera un par de semanas.

La EPFZ enumera 21 premios NobelEnlace externo entre los investigadores que tienen o han tenido una conexión con la institución, y la Universidad de Zúrich incluye a 12 en su sitio webEnlace externo, entre los cuales Rolf Zinkernagel, Nobel de Fisiología o Medicina en 1996.

El sitio oficial del Premio Nobel cuenta 12 personas con afiliaciones de investigación con Zúrich en el momento del anuncio del Premio Nobel.

Wyder dice que la proximidad de Zúrich con Alemania, hasta la Segunda Guerra Mundial el principal país en el ámbito científico, es un factor en el éxito del Nobel. Estudiantes alemanes solían venir a Zúrich durante algunos semestres como una cuestión de rutina.

Otra razón fue la estabilidad de la ciudad en los años de entre y posguerras, y una tercera, la excelencia de sus dos instituciones universitarias.

El Premio Nobel de Química 2002, Kurt WüthrichEnlace externo, coincide en esto último y añade el hecho de que hay “excelentes condiciones para la investigación”.

Pasión por la investigación y el deporte

Profesor en la EPFZ, Würtlich, de 77 años, ha trabajado en Zúrich desde hace 46. Su contrato concluye a finales de 2018. “Así que voy a cumplir 50 años aquí y ha sido un buen lugar para realizar mis sueños”, comenta a swissinfo.ch.

Durante los últimos tres lustros, Wüthrich ha trabajado también en el Instituto ScrippsEnlace externo de California, que cuenta con laboratorios en China y Brasil.

Se estima que probablemente unos 15 premios Nobel trabajaron en Zúrich la mayor parte de sus vidas. Seis de ellos aún viven.

A principios de los años 80, Wüthrich desarrolló una herramienta que permite a los científicos ver imágenes tridimensionales de macromoléculas, por ejemplo proteínas, y comprender su función en una célula, lo que, según el Comité del Nobel, con sede en Suecia, ha contribuido a revolucionar el desarrollo de nuevos productos farmacéuticos.

Para la exposición, Wüthrich eligió como sitio favorito el moderno Estadio LetzigrundEnlace externo de Zúrich. El nobel, un instructor de deportes certificado -“mi mejor título universitario”- jugó al fútbol durante más de 30 temporadas en ligas mayores con el FC Wallisellen. Algunos partidos en ese escenario.

“Marcar un gol te hace de inmediato un héroe, pero en la ciencia hay que esperar: uno tiene sus propias dudas, la crítica viene de fuera, y otros tienen que repetir tus experimentos para confirmar los resultados”, como explica el químico en el video oficialEnlace externo del Premio Nobel.

“Los suecos pueden tomar años y años para asegurarse de que usted fue el primero”, agrega el profesor a swissinfo.ch. “Por eso a veces toma mucho tiempo la atribución del premio después del descubrimiento”.

La exposición

‘Einstein & Co - Zúrich y el Premio Nobel’ está abierta al público en el ayuntamiento de Zúrich hasta el 23 de enero de 2016. Incluye a 63 ganadores del Nobel vinculados con Zúrich por haber estado en esa ciudad durante un par de semanas o a lo largo de muchas décadas. Hay tres mujeres: Bertha von Suttner, (Paz, 1905), Nelly Sachs (Literatura, 1966) y Herta Müller (Literatura, 2009).

En un video de 15 minutos intitulado ‘Zúrich, un punto de encuentro de genios’, los jóvenes que estudian las mismas disciplinas que los ganadores del Nobel explican la forma en que han sido inspirados por ellos.


Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

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