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Ekeko: Patrimonio de la Humanidad Suiza devuelve pieza precolombina a Bolivia

La Illa del Ekenko fue sustraída en 1858 de Tiahuanaco, el sitio arqueológico declarado patrimonio cultural de la humanidad de la UNESCO en 2000.

(Bernisches Historisches Museum)

A siglo y medio de su expoliación, la figura de Ekeko vuelve a Bolivia. El Museo de Historia de Berna anunció este jueves la devolución de la pieza, parte constitutiva del sitio arqueológico de Tiahuanco, Patrimonio cultural de la Humanidad. La Paz celebra la medida y agradece el apoyo de la Confederación.

“En nuestro proceso de descolonización y de revalorización de nuestras culturas, la recuperación de Ekeko reviste una gran importancia”, subrayó la embajadora de Bolivia ante Suiza y Alemania, Elizabeth Salguero Carrillo.

Se refirió a los esfuerzos del Gobierno de Bolivia en pro de la diversidad étnica y la protección de su riqueza natural y cultural y en ese tenor, dijo, la devolución de la pieza, parte del legado histórico, “es un gran logro”.   

Las gestiones para lograrlo, recordó, empezaron el 12 de octubre de 2012 y desde entonces, diversas delegaciones bolivianas acudieron a Suiza para impulsar el proceso.

En abril de 2013, durante una de esas visitas, el canciller boliviano, David Choquehuanca, destacó la urgencia de devolver la pieza a sus legítimos propietarios.  

“La Illa del Ekeko debe regresar al lugar de donde fue arrebatada ya que es parte de nuestra historia, de nuestra espiritualidad, de nuestro ser, de nosotros mismos, de nuestro patrimonio”, declaró entonces a swissinfo.ch el responsable de la diplomacia boliviana.  

Entregada al Museo Nacional de Arqueología de La Paz, “la figura monopolizará aún más la atención del público y de la ciencia”, comentó el director del Museo de Historia de BernaEnlace externo, Jakob Messerli, según el comunicadoEnlace externo en el que la institución dio a conocer la noticia.

Ninguna duda

El Ministerio boliviano de la Descolonización y los representantes de poblaciones indígenas no tienen ninguna duda acerca de la identidad de la pieza, subrayó la embajadora en referencia a las versiones de algunos expertos que  pretenden que se trata de la representación de una persona de sexo femenino.

La estatuilla es considerada como uno de los testimonios más bellos y mejor conservados de la cultura Pucará (220 AC-200 DC, rivera norte del Lago Titicaca, Perú actual).

“Los representantes de Bolivia y del Museo de Historia de Berna están de acuerdo en decir que esta figura forma parte del Patrimonio de la Humanidad y que reviste una gran importancia para la historia y las culturas del Altiplano andino”, subrayó el comunicado.

Patrimonio ancestral nota sergio

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La estatuilla expuesta hoy en el Museo de Historia de Berna reviste una particular importancia cultural y espiritual para los pueblos indígenas de Bolivia. Según las autoridades de La Paz, fue sustraída de Tiahuanaco, el sitio arqueológico declarado patrimonio cultural de la humanidad de la UNESCO en 2000.

La significación que asigna la diplomacia andina a la estatuilla de la Illa del Ekeko, dios sagrado de la abundancia, es tal que el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, no dudó en viajar a la capital suiza para ratificar la demanda oficial que su Gobierno presentó en mayo de 2013.

La Illa del Ekenko debe regresar al lugar de donde fue arrebatada, “ya que es parte de nuestra historia, de nuestra espiritualidad, de nuestro ser, de nosotros mismos, de nuestro patrimonio”, declaró a swissinfo.ch Choquehuanca, quien pertenece al pueblo originario aimara.

Las autoridades bolivianas entienden la demanda de devolución como parte de un proceso más amplio “de recuperación de la propia cultura y espiritualidad, de los recursos naturales, de nuestros lugares sagrados, y de nuestra propia soberanía, que promueve el Gobierno del presidente Evo Morales”.

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De Tiahuanaco a Suiza

El Museo de Historia de Berna expone la estatuilla de piedra verde y de apenas 16 centímetros de alto desde 1929, fecha en que la adquirió a los descendientes del lingüista, investigador y diplomático suizo Joan Jakob von Tschudi (1818-1889).

Von Tschudi pasó una gran parte de su vida en Sudamérica y recibió la pieza durante su estadía en Bolivia hacia 1858 a cambio de una botella de coñac. El figurín fue trasladado del país andino a Suiza, para pasar finalmente a engrosar la colección permanente de la pinacoteca de historia.

En febrero de 2013, 84 años más tarde de su llegada al museo, la embajadora de Bolivia ante Suiza y Alemania y exministra de Cultura, Elizabeth Salguero Carrillo, informó al director de esa institución de la importancia que reviste la estatuilla para la nación andina. Tres meses después, remitió por escrito la solicitud formal de su Gobierno para que la Illa del Ekeko sea restituida a Bolivia.

Se inició entonces un peregrinaje diplomático que culminó con la visita, el pasado 11 de abril, del canciller Choquehuanca a Berna. En enero pasado, el viceministro boliviano de Descolonización, junto con dirigentes espirituales del pueblo indígena, visitaron la Illa del Ekeko y realizaron una ceremonia  privada de reencuentro en el museo suizo.

La visión del Museo de Berna

Según el Museo de Berna, solo un autor de la literatura científica boliviana asegura que se trata con certeza de una representación de Ekeko. Otros investigadores piensan que se trata de una figura de estilo Pucara -que prosperó entre el 200 a.C. 200 d.C.- y que tendría representaciones diferentes.

En marzo pasado, ambas partes decidieron recurrir a expertos y confiarles la tarea de esclarecer los puntos de vista divergentes.

Las demandas de restitución son complejas y exigen tiempo, explica a swissinfo.ch Jakob Messerli, director del Museo de Historia en Berna, y agrega que se trata del primer proceso de esta naturaleza que vive la institución.

La demanda “puede demorarse semanas, meses o años. No lo sabemos con certitud. Si lo supiéramos, lo diríamos”, enfatiza.

En cuanto a los contenidos concretos y detalles de este proceso de negociación, “hemos acordado con los representantes bolivianos no hacerlos públicos”.

El encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores en Berna el pasado viernes 11 de abril “se dio en una atmósfera amistosa, de comprensión de las posiciones y situaciones particulares de las dos partes”.

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¿De Berna a Bolivia?

“Las autoridades suizas nos manifestaron que van a acompañar de buena fe el proceso para que Ekeko regrese al lugar a donde pertenece”, afirmó Choquehuanca. Y el director del Museo de Historia “ratificó su decisión de construir con calma puentes seguros” para una resolución favorable de este asunto.

Por el momento, las dos partes han coincidido en encomendar a expertos el mandato de certificar realmente la procedencia de la estatuilla. “Estamos de acuerdo en que participen científicos y expertos. Ellos deben tener en cuenta los datos históricos y de cómo llegó a Suiza. Estoy convencido que su peritaje nos va a ayudar”, subrayó.

Durante la entrevista que sostuvo el jefe de la diplomacia boliviana con Isabelle Chassot, responsable de la Oficina Federal de la Cultura, hablaron “de avanzar hacia un convenio bilateral de protección de bienes culturales”.

Si bien ambos Estados han suscrito individualmente convenios internacionales en ese sentido, “hasta ahora no existe nada bilateral”, explicó Choquehuanca. Y es un buen momento para reflexionar sobre esta posibilidad que, a su juicio, sería un paso muy positivo.

Sea como fuere, la embajadora de Bolivia en Alemania y Suiza, que acompañó al ministro durante su visita a Berna, se mostró optimista: “Pensamos que el desenlace puede ser a corto plazo. La Illa del Ekeko está registrada y su origen probado. Se cumplen así las dos exigencias principales de la UNESCO en este tipo de caso”.

Y el canciller lo corroboró: “No tenemos prisa. No estamos desesperados. Pero estamos seguros de que nuestro reencuentro con Illa en Bolivia va a ser una realidad”.

Deidad principal

La embajadora Salguero Carrillo puntualizó que, de acuerdo con la cultura precolombina, Ekeko representa la fertilidad, la abundancia, la energía positiva. “Es dios de dioses”, subrayó.

La Illa del Ekeko (miniatura, espíritu de Ekeko) fue comprada en 1929, por el Museo de Historia de Berna a los descendientes de Jakob von Tschudi. El naturalista e investigador suizo se había hecho de la pieza arqueológica a cambio de una botella de coñac.

En la recuperación de la figura, contribuyeron dos hechos fundamentales acordes con el marco establecido por la UNESCO: la existencia de un registro y el hecho de que había sido extraída de un sitio considerado patrimonio cultural.

Como corolario de una historia que comenzó en el siglo XIX en el sitio arqueológico de Tiahuanaco, declarado patrimonio cultural de la Humanidad de la Unesco en 2000, los museos de ambos países convinieron colaborar para  la conservación, la investigación y la mediación relativas a la figurilla.

“Nos encantaría que esta colaboración pudiera desembocar en una exposición en Berna sobre las fascinantes culturas precolombinas del altiplano andino”, señaló la embajadora al destacar y agradecer la colaboración del Gobierno de Suiza en el proceso de recuperación de la figura de Ekeko.


swissinfo.ch

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