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El "jueves negro" que aún se recuerda

Desempleados en cola para recibir la sopa popular en Nueva York. Keystone

Hace 75 años, en una semana como ésta se producía el famoso desplome bursátil de Wall Street que condujo al mundo a la recesión. Tampoco Suiza quedó al margen

Este contenido fue publicado el 27 octubre 2004 - 21:13

La crisis económica marcó al país durante muchos años, aunque no se manifestara de manera dramática, estima un historiador bernés.

Todo comenzó aquel famoso "Jueves negro". Era lunes 24 de octubre de 1929 cuando la Bolsa de Nueva York se precitaba al abismo.

El desplome bursátil no se detuvo en los siguientes días. Al "jueves negro" sucedieron el "Viernes negro", el "Lunes negro" y el "Martes negro". Fue la caida bursátil más grave de la historia.

Ese 'crack' marcó el punto de partida de una recesión éconómica mundial que en el curso de los años siguientes puso a muchos estados y a millones de personas al borde del precipicio.

Más tarde, pero duradera

Alemania fue él país más tocado en Europa: seis millones de desempleados en 1932 y una situación difícil que aprovecharon los nazis para llegar al poder un año después.

Suiza no quedó al margen de semejante crisis mundial cuyos efectos sintió de manera menos dramática, pero por mucho tiempo, señala Bernard Degen, profesor de Historia en la Universidad de Berna.

"Al comenzar la crisis, la economía interior -especialmente en el sector de la construcción-, siguió marchando bien. Había en Suiza una gran penurida de vivienda después de la Primera Guerra Mundial y persistía la demanda de alojamiento".

La Bolsa suiza sufrió al principio un levísimo retroceso. "En aquella época no desempeñaba un gran papel. Los empresarios suizos se financiaban por sí mismos o gracias a los créditos bancarios", explica el historiador. Recién en 1931 fue seriamente tocada.

No obstante, los accionistas suizos de entonces eran, sobre todo, personas acaudaladas y "de ningún modo pequeños inversores que ponían sus ahorros en acciones", subraya Bernard Degen.

En cambio, poseer acciones en Estados Unidos era común, incluso entre los pequeños ahorristas.

Efectos distintos en el mundo

En el sector bancario suizo, aquellos bancos con muchos depósitos en el extranjero fueron sacudidos porque no podían repatriar su dinero. Por ejemplo de Alemania, donde se había impuesto una moratoria a los desembolsos.

En cambio "los bancos cantonales, cuyos acreedores era sobre todo suizos, no tuvieron problemas", explica Bernard Degen.

Las diferencias eran también notables en el sector industrial. Las orientadas a la exportación, como la relojería, los textíles o la maquinaria, sintieron el impacto.

"Numerosas ramas lograron reponerse de inmediato a la crisis, pero otras jamás consiguieron recuperarse. Tal es el caso de las hilanderías de seda que entonces tenían importancia en Basilea", precisa el historiador.

Desempleados discretos

Las cifras muestran que con 125.000 desempleados, Suiza llegó al colmo de la crisis en 1936. Pero a diferencia de Estados Unidos, donde las masas de personas sin abrigo y sin empleo marcaban la vida cotidiana, eran prácticamente inexistentes en Suiza.

"Es cierto que había desempleados en la ciudades. Hay imágenes que muestran las colas de parados ante las oficinas de empleo de Ginebra, Zúrich y Basilea", señala Bernard Degen.

"Pero no había concentraciones espectaculares de desempleados, porque las industrias más afectadas, como las de relojería y textil, estaban constituidas de pequeñas empresas diseminadas en el territorio", añade.

En el plano político, el gobierno y el Parlamento pusieron en marcha una verdadera administración de crisis. Hasta 1936, la política fue marcada sobre todo por la búsqueda de equilibrio prespuestario y ahorro.

Para conseguirlo, el Parlamento no se mostró bastante contemplativo en los medios. "Era típico en esa época ver que el Parlamento recurra al decreto federal de urgencia, porque cualquier reférendum quedaba excluido", explica Bernard Degen.

Esa forma de gobierno cesó en 1949, después que el pueblo aceptara la iniciativa popular "Retorno a la democracia directa".

Una historia que se repite

El desplome financiero de 1929 fue el preludio de una serie de caidas bursátiles que hasta hoy golpean a los accionistas con intervalos irregulares.

"Cuando estalló la burbuja especulativa ligada a la nueva economía, en el 2000, muchos accionistas suizos pequeños fueron afectados, contrariamente a lo que pasó en 1929", recuerda el historiador.

Pero si la historia se repite, los efectos son menos catastróficos porque la base fianciera de los inversionistas es más amplia. "La miseria de quienes vivieron el desplome de 1929 en Estados Unidos fue mucho más grande que las de los 'craks' siguientes", concluye Bernard Degen.

swissinfo, Renat Künzi
(Traducción: Juan Espinoza)

Datos clave

El curso de Wall Street cae 90% entre octubre de 1929 y otoño de 1932.
El índice Dow Jones pasa de 381 puntos en septiembre de 1929 a 41,22 en otoño de 1932.
381 puntos volvió a registrarse recién en 1964.
Durante la crisis de los años 30, la tasa de desempleo en Estados Unidos llegó a 25%.
Suiza contaba 125.000 desmpleados en 1936.

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