El coronavirus incita a otorgar testamento vital

En las "directivas anticipadas", el signatario estable lo que quiere (o lo que no) para el momento final de su existencia. Westend61 / Rainer Berg

La COVID-19 trastocó la vida de casi todos y a muchos los indujo a reflexionar sobre la manera en que querrían (o no) llegar al fin de su existencia: la demanda de formularios para establecer un testamento vital aumentó un 50% en las regiones suizas de expresión francesa e italiana durante el semiconfinamiento.

Este contenido fue publicado el 20 julio 2020 - 09:27

“No quiero terminar como un vegetal. No quiero pasar por el sufrimiento de que me falte el aire y no pueda respirar”, declaraba Susanne Degives a la televisión pública suiza (RTS) el pasado mes de junio. “Me parece que deben dejar que las personas de una cierta edad puedan partir tranquilamente”.

En la emisión, esta octogenaria radicada en Ginebra daba cuenta de la penosa situación de allegados que habían contraído el coronavirus y de cuya salud se informaba cotidianamente mediante llamadas al hospital. “Ya no lograban hablar, no podían respirar, y ahora, dos meses después, aún siguen enfermos”.

Susanne, como tantos otros residentes en Suiza, decidió establecer sus “directivas anticipadas” (testamento vital).

¿Qué son las Directivas Anticipadas (DA)?

En las directivas anticipadas, conocidas también como testamento vital, la persona expresa sus necesidades de tratamiento y atención médica en caso de incapacidad de discernimiento. Determina los tratamientos para mantenerlo con vida y el cuidado adicional que acepta o rechaza. Las DA solamente se aplican si la persona ya no puede expresarse o discernir. En todos los demás casos, continúa tomando sus decisiones libremente.

Fuente: Pro Senectute

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“En la Suiza de expresión alemana, antes de la crisis del coronavirus, un 50% de las personas de 65 años o más disponían de los documentos de las directivas anticipadas, pero sin haberlos  rellenado. Partimos del principio de que la proporción de documentos cumplimentados ha tenido un fuerte aumento”, explica Tatjana Kistler, vocera de Pro Senectute, a swissinfo.ch.

Informa igualmente que en los cantones de habla francesa y en el Tesino, donde la demanda de tales formularios siempre ha sido inferior, se produjo un incremento de más del 50% durante el período de semiconfinamiento.

Según un sondeo mandatado por Pro Senectute en 2017 y que incluyó 1 200 entrevistas telefónicas a personas de entre 18 y 99 años, solamente el 22% de la población había establecido las DA. Los sexagenarios eran mayoría (47%). La proporción era más alta en la región de expresión alemana (27%) y menor en las de habla francesa (10%) e italiana (5%).

El temor a la muerte o a encontrarse en situaciones dolorosas, irreversibles o invalidantes habría incrementado el interés en adoptar directivas personales, concede la vocera de Pro Senectute.

“En este tiempo de crisis muy violenta, las imágenes que se ven en la televisión producen miedo. Hemos tenido muchos comentarios de personas mayores que nos decían: He vivido bien, tengo 90 años, no quiero morir así”, señalaba Alain Huber, secretario de Pro Senectute a la RTS.

“Eso ha hecho que muchas personas decidieran rellenar las directivas anticipadas, decidir por sí mismas cómo les gustaría terminar su vida”, precisaba.

Las directivas anticipadas forman parte del dosier de disposiciones personales de Pro Senectute DOCUPASS.

¿Qué es el DOCUPASS?

El DOCUPASS es un dosier de Pro Senectute que permite consignar todas las necesidades, solicitudes y deseos en caso de evento grave. Incluye:

Directivas Anticipadas DA (tratamientos y cuidados médicos a recibir [o evitar] en caso de pérdida de discernimiento).

Mandato por Causa de Ineptitud MPCI (designación de una persona que, en caso de pérdida de discernimiento del mandante, se ocupará de los asuntos cotidianos de este, sus finanzas y asuntos jurídicos)

Disposiciones de fin de vida (todo lo relacionado con el fin de vida y el deceso, incluida la donación de órganos).

Testamento (herencia).

Carta de Disposiciones Finales (informaciones sobre las personas a contactar en caso de evento grave).

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Desde la crisis vinculada al coronavirus, Pro Senectute constató un aumento moderado en el interés por las disposiciones personales (DOCUPASS), indica Tatjana Kistler.

¿También entre los más jóvenes?

“Ya antes de la pandemia, advertimos que más y más personas más jóvenes se interesan en el tema de las disposiciones personales, sea porque sus padres han querido establecerlas, sea porque ellas mismas toman más conciencia del hecho de que es claramente aconsejable definir las disposiciones personales lo más temprano posible”.

Las directivas anticipadas, subraya nuestra interlocutora son solamente una parte del dosier, pero también es importante disponer de un mandato por causa de ineptitud, un mecanismo menos conocido y utilizado que la DA, de acuerdo con el sondeo efectuado en 2017:

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