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El FC Grasshoppers seguirá jugando en Zúrich

La movilización de los aficionados del Grasshoppers ha sido clave para mantener al equipo en Zúrich. El sábado pasado se manifestaron por las calles de la ciudad.

El FC Grasshoppers (GC) permanecerá finalmente en la capital financiera suiza después de que el ayuntamiento decidera bajar los gastos del alquiler del estadio municipal de Letzigrund, actual feudo de los dos equipos de fútbol de Primera División de Zúrich.

Así, tanto el GC como el FC Zúrich firmaron un contrato de arrendamiento con un rebaja de 450.000 francos para cada club de cara a la próxima temporada.

Esta noticia se produce después de que el FC Grasshoppers, el club con más títulos del fútbol suizo y que atraviesa por una delicada situación financiera, anunciara públicamente su intención de dejar la ciudad tras 125 años de historia por no poder hacer frente a los elevados costes de alquiler del estadio, además de los relacionados con la seguridad.

El defensa español Guillemo Vallori, que vive su cuarta temporada en el club y es uno de los capitanes de la escuadra, explicó a swissinfo.ch que la plantilla del equipo está contenta con la noticia.

“Nos da tranquilidad saber que seguiremos jugando en Zúrich, hasta ahora nuestro futuro era una incógnita. Algunas localidades nos habían dado la espalda como posibles sedes. Gracias a la directiva y, sobre todo, a los aficionados que se han movilizado mucho, han podido conseguir llegar a este acuerdo. En pocos sitios los 'fans' se organizan como ha pasado aquí”, aseguró el jugador natural de Mallorca.

La renta anual del estadio ascendía a 870.000 francos (660.000 euros), además de otros 840.000 francos (642.000 euros) adicionales en gastos de seguridad los días de partido. Con la rebaja anunciada, el GC deberá abonar 420.000 francos en concepto de alquiler.

En un principio, el Ayuntamiento de Zúrich no cedió a las peticiones del club blanquiazul para reducir estos importes, y el FC Grasshoppers comenzó a negociar para jugar como local en otras localidades de otros cantones, como Aarau o Emmenbrücke.

Sin embargo, los dos clubes deberán gastar más dinero en materia de seguridad, para cubrir los gastos de la policía. Esta partida podrá llegar hasta los 500.000 francos por año para los partidos nacionales y un máximo de 200.000 francos para los internacionales.

Centrarse en el fútbol

La afición del FC Grasshoppers inició una serie de acciones para tratar de mantener el equipo en Zúrich. Incluso se llegó a crear una página web donde los seguidores dejaban claro que salir del cantón de Zúrich, “el activo más importante de nuestro club, sería un serio daño para los 'fans' y supondría un pérdida grave de la imagen y la identidad”.

Los propios jugadores fueron los primeros en participar en el proceso de recogida de firmas impulsado por los seguidores del Grasshoppers para pedir la construcción del nuevo estadio en la ciudad proyectado.

“No era normal que el equipo más laureado del país tuviera que irse al exilio para seguir existiendo. Además, en las últimas semanas la prensa hablaba más de estos asuntos que del tema puramente deportivo. Ahora podemos centrarnos más en hacer nuestra labor. Los de arriba ya han hecho su trabajo”, confiesa el defensa español, que fue clave en la victoria del Grasshoppers (3-2) del pasado sábado ante el Young Boys de Berna.

Nuevo estadio

Ambos clubes y el municipio también se comprometieron a “hacer todo lo posible” para terminar el proyecto del nuevo estadio de fútbol Hardturm lo más rápidamente posible. Se prevé que puede ser sede de los dos equipos en 2016.

El antiguo estadio Hardturm, sede del Grasshoppers desde 1929 hasta septiembre de 2007, fue demolido en 2008. Desde la temporada 2007-2008, el FC Grasshoppers se mudó a la casa de su rival, el FC Zúrich, y desde entonces comparten el campo municipal, que cuenta con pista de atletismo y que fue renovado para acoger la Eurocopa de 2008.

Precisamente Vallori disputó seis partidos antes del cierre del estadio Hardturm. “El último de ellos me puso la carne de gallina. Con el pitido final del árbitro los aficionados saltaron al campo para llevarse trozos de césped, las redes de las porterías. Querían conseguir un recuerdo. Era un campo algo estrecho que me gustaba mucho”, recordó Vallori.

El sábado pasado, aficionados del FC Grasshoppers salieron a las calles para reclamar la construcción del nuevo Hardturm. Según los organizadores, alrededor de 800 personas participan en la marcha pacífica, realizada desde el centro de la ciudad al estadio Letzigrund, antes de medirse al Young Boys.

En la marcha, en la que estuvo el jugador de origen gallego Ricardo Cabanas, se supo 9.000 personas habían firmado para apoyar la reclamación de contar con un nuevo recinto lo más rápido posible en al área de Hardturm. Un proyecto que hasta ahora está paralizado. Querían llegar a las 10.000 firmas para presentarlas este lunes a las autoridades deportivas de la ciudad.

FC Grasshoppers

El FC Grasshoppers, fundado en 1886, tiene en su palmarés 27 Ligas suizas y 18 Copas, en total casi medio centenar de títulos en sus vitrinas. Es el equipo más laureado del país.

Fue semifinalista de la Copa de la UEFA en la temporada 1977–78, al caer con el Bastia francés. También se convirtió en el primer equipo suizo en disputar la 'Champions League' (temporada 1995-96).

Por sus filas han pasado célebres jugadores como Stéphane Chapuisat, Kubilay Türkyılmaz, Ciriaco Sforza (actual entrenador), Johann Vogel o Giovane Élber, entre otros.

También militan ahora en el club dos españoles; el defensa Guillemo Vallori (cuarta temporada) y el suizo de origen gallego Ricardo Cabanas, en el club desde 1997.

En 2009 ya estuvo apunto de perder su plaza en la Primera División nacional ('Super League') debido a los graves problemas económicos por los que atravesaba, cuando se hablaba de un deuda de

entre 10 y 20 millones de francos.

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swissinfo.ch


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