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El volcán Etna, visto el 22 de mayo de 2017 desde una ventana en Taormina, en la isla italiana de Sicilia

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúne por primera vez el viernes en la ciudad italiana de Taormina (sur) con sus aliados del G7, quienes esperan conocer mejor las intenciones del líder de la primera potencia mundial.

Los jefes de Estado y de Gobierno de las otras seis mayores potencias económicas occidentales se interrogan sobre las medidas que el nuevo presidente estadounidense va a tomar acerca de temas candentes como calentamiento global y acuerdo de París, el comercio internacional y Corea del Norte.

Cuatro meses después del inicio de la 45ª presidencia de Estados Unidos, muchos son los asuntos que siguen pendientes.

Donald Trump, que se había comprometido a clarificar la posición de Estados Unidos sobre el cambio climático antes de la cumbre, llega sin una respuesta a esta cita, escenificada en una de las ciudades de la actual Italia, antiguamente llamada Tauromenion, por su grandioso pasado griego.

El mandatario aplazó su decisión y confía en los consejos de sus asesores más cercanos, entre ellos su hija Ivanka, quien acompaña al padre en su primera gira internacional de nueve días.

Italia, que preside este año el G7, compuesto además por Japón, Alemania, Francia, Canadá y Gran Bretaña, aún mantiene la esperanza de encontrar un terreno común.

- Mente 'abierta' -

Los seis jefes de Estado y de Gobierno desean presentarse con la mente "abierta" hacia el nuevo mandatario de Estados Unidos y evitar dar la impresión de aliarse en su contra, explicaron fuentes diplomáticas italianas.

"Eso no impedirá que algunos países, entre ellos Italia y Alemania, reiteren su posición sobre la importancia que tiene el acuerdo de París sobre el cambio climático", aseguró la misma fuente.

La canciller alemana, Angela Merkel, reiteró esta semana la posición de Alemania así como su compromiso para reducir las emisiones de gases por el efecto invernadero.

"Voy a tratar de convencer a los escépticos", adelantó el martes la veterana política.

Otro tema importante es el relacionado con el comercio internacional. Los llamados "sherpas", es decir los asesores de las delegaciones, han seguido negociando varios puntos de una declaración común.

"El presidente Trump va a terminar su primera gira internacional en Sicilia, en la cumbre del G7, donde pondrá de relieve el liderazgo de Estados Unidos y denunciará las prácticas desleales en el comercio internacional", advirtió el influyente asesor estadounidense para la Seguridad Nacional, Herbert Raymond McMaster.

Con esas declaraciones, el tono se disparó y las "posibilidades de fricciones son muy altas", comentó Julianne Smith, analista del Centro para la Seguridad de América(CNAS).

"Hay líderes que no creen en la visión de la economía que tiene Trump", añadió.

La presidencia italiana del G7 también quiere traer al primer plano la situación de África, no sólo por su cercanía geográfica, sino también para buscar una salida conjunta al grave fenómeno de las migraciones.

Por ello invitó a los líderes de cinco países africanos: Túnez, Níger, Nigeria, Kenia y Etiopía, de donde provienen buena parte de los emigrantes y refugiados que huyen de las guerras y el hambre.

Pese a ello, los líderes del G7 acordaron hasta ahora sólo mencionar el tema en la declaración final sin ir más allá, según fuentes diplomáticas italianas.

El texto final además será mucho más corto que el logrado en cumbres anteriores, un reflejo fiel de la compleja situación mundial.

- Un terreno común -

Además de las dificultades para entender la nueva línea de la administración estadounidense, varios líderes del G7 acaban de ser elegidos, entre ellos el de Francia.

Los líderes del G7 seguramente van a encontrar un terreno común a través de la declaración que emitirán contra el terrorismo, en la que reconocen la necesidad de estar unidos para combatir ese flagelo.

Un mensaje fuerte, promovido por el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, y decidido tras el terrible atentado en Mánchester, Reino Unido, que causó la muerte de 22 personas, entre ellas varios niños y adolescentes.

El presidente de Estados Unidos concluye en Taormina una gira de nueve días con etapas en Arabia Saudí, Israel, el Vaticano y Bruselas, que lo mantuvo lejos de las polémicas en su país sobre el papel de Rusia en su campaña electoral.

En ese contexto, un eventual regreso de Rusia a formar parte del G8, como ocurría en el pasado, resulta inconveniente, según varias fuentes diplomáticas.

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AFP