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El incentivo de un diálogo

Ignacio Ramonet, un espíritu vivaz no desprovisto de humor. (www.construire.ch)

El ministro suizo de Economía y el director de 'Le Monde Diplomatique' protagonizaron este jueves (21.02.) un debate en torno a la globalización y sus efectos.

Escenario del debate, organizado por la fundación 'Avenir Suisse', que crearon en 1999 catorce importantes empresas helvéticas como foro para el intercambio y desarrollo de ideas en torno a temas económicos y sociales, fue la Biblioteca Nacional Suiza, en Berna.

Celebrado bajo el título de '¿Globalización: cáncer o fuerza viva de la economía mundial?', el debate fue el punto culminante de una serie de 26 encuentros, iniciada en octubre pasado, sobre el tema de la 'desregularización/re-regularización'.

Enfoques antagónicos

Los dos oradores del día defendieron posiciones antagónicas. El ministro suizo de Economía, Pascal Couchepin, considera la globalización como una oportunidad de la que todos pueden sacar beneficios, tanto los países desarrollados como el denominado 'Tercer Mundo'.

Couchepin hizo hincapié en que todos los periodos históricos de intensos intercambios fueron momentos de prosperidad y desarrollo. Por el contrario, las fases de repliegue - como la década de los años 30 - condujeron a catástrofes.

Obviamente, Ignacio Ramonet, que además de director de 'Le Monde Diplomatique' es presidente de honor de ATTAC (Asociación por un Tasa a las Transacciones financieras especulativas para Ayuda a los ciudadanos) tiene una percepción diferente.

Según el intelectual de izquierda, la actual globalización liberal es nociva tanto para las sociedades como para el medioambiente. El mercantilismo a ultranza y el poder incontrolado del sector financiero convergen en un mundo en el que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

Ambas personalidades tienen, sin embargo, un punto en común: siempre se han negado a expresar sus convicciones en el campo adverso -por definición obligatoriamente hostil- es decir, el Foro Económico Mundial de Davos y el Foro Social Mundial de Porto Alegre, respectivamente.

El debate de Berna adquirió por lo tanto otra importancia. El moderador de la velada, el periodista Marc Comina, no se equivocó al calificar el encuentro de iniciativa "histórica".

Un denominador común mínimo

Un ejemplo: las causas del naufragio argentino. Para Ignacio Ramonet, es la globalización la que ha llevado a ese país, alumno ejemplar del Fondo Monetario Internacional (FMI), a la bancarrota. Pascal Couchepin, por el contrario, sostiene que hay que buscar las causas en el proteccionismo de los años del peronismo.

Ambos coincidieron en dos puntos: la necesidad de reducir la deuda del denominado Tercer Mundo y el problema de la fuga de cerebros de los países en desarrollo hacia las naciones industrializadas. Fue sobre ese mínimo denominador común que lograron acercar posiciones.

Torneo humorístico

Ante la falta de consenso, ambas personalidades consiguieron acercarse en el terreno del humor. Como suele acostumbrar, Pascal Couchepin no dejó de lanzar indirectas a su interlocutor, Ignacio Ramonet, quien lejos de ser un intelectual austero, supo responderle en el mismo tono.

"Pues estoy aprendiendo cosas de Suiza, país igualitario, favorable a la deuda del Tercer Mundo y que no exporta armas", señaló en tono ligeramente irónico Ignacio Ramonet. "Esa es la ventaja, señor Ramonet, ve usted que vale más la pena venir a Suiza que ir a Cuba", le contestó el titular suizo.

Este torneo oratorio, intenso a lo largo de hora y media de debate, encantó al público que estalló en carcajadas en varias ocasiones.

Proseguir el diálogo

Más allá de las risas, queda por establecer si este debate ha tenido utilidad alguna, dadas las posiciones aparentemente irreconciliables de los interlocutores. Ambos opinan que sí.

Para Pascal Couchepin, "este debate ha permitido mostrar que se pueden encontrar una serie de temas de discusión con personas de buena voluntad".

"Ahora se trata de intentar acercar posiciones," declaró Ignacio Ramonet. "Con respecto a la globalización, ya hemos vivido tres fases: la toma de conciencia, la protesta y las propuestas. Ahora hay que entrar en una cuarta etapa: la del diálogo."

Olivier Pauchard


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