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Eliana Burki: "La gente de Sudamérica me inspira"

Eliana Burki, intérprete suiza del corno alpino, en Ecuador.

La joven artista suiza, Eliana Burki, ha seducido a Ecuador, donde desde las tapas de las revistas la llaman 'la chica del corno alpino'.

Este contenido fue publicado el 06 agosto 2008 - 12:28

Fusiona funk, jazz, blues, pop y rock con el instrumento musical más tradicional de la Suiza profunda, y ya la conocen en Taiwán, Hong Kong, Estados Unidos, Singapur y, ahora, en Latinoamérica.

Eliana Burki, de 24 años, descubrió los sonidos del corno alpino cuando tenía apenas seis años, y lo que comenzó como un juego se definió en el tiempo como una gran pasión que se acrecienta a partir de creaciones y fusiones que la han convertido en referente de uno de los instrumentos musicales más antiguos y tradicionales de Suiza.

Invitada a participar de los festejos del Aniversario de la Confederación en la capital ecuatoriana, la artista helvética se presentó en el Teatro Nacional Sucre acompañada por la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la conducción del suizo Emmanuel Siffert y dio un concierto al aire libre con su grupo en la Plaza Teatro Sucre.

El encuentro de la artista suiza y los quiteños fue casi "un amor a primera vista". Al candor y la dulzura de Eliana se sumaron la calidez, aceptación y simpatía latina, un efecto que se respiró en el aire de cada presentación y, que sin dudas, vislumbró Markus-Alexander Antonietti, embajador de Suiza en Ecuador:

"Creo que Eliana es un ejemplo de una mezcla de la tradición y la modernidad. Ella toca un instrumento muy tradicional y clásico de Suiza y logra hacerlo de manera que los jóvenes lo sienten parte del mundo de hoy. Es una representante ideal de la Confederación y cuando la descubrí el año pasado en el Festival de Cine de Locarno, supe que tenía que llegar a América del Sur para que la conocieran", aseguró el diplomático.

Antes de retornar a su país natal, Eliana se entrevistó con swissinfo y habló de sus expectativas sobre este primer viaje a Sudamérica, su música, sus desafíos y sus sueños.

swissinfo: Hábleme de sus impresiones de este primer viaje a Sudamérica. ¿Esperaba que Ecuador fuera como lo descubrió?

Eliana Burki: ¡Oh, sí! Estoy realmente impresionada, tanto, que trabajaré para seguir recorriendo la región. Es realmente como un sueño hecho realidad. La gente de Sudamérica me inspira, siento que el sonido, el cuerpo y la música se fusionan y eso es realmente algo que amo.

Desde que llegué a Ecuador me sentí como en mi casa. Hay un ambiente familiar que torna todo más fácil: desde los técnicos para el sonido y las luces hasta todo el equipo que nos recibió han hecho un trabajo perfecto para nosotros.

Puedo decir que hicimos muchos nuevos amigos y, parafraseando el título de mi álbum, que 'Latido del corazón', creo que este 'latido del corazón' estuvo presente en cada recital y en cada público.

swissinfo: ¿Qué cosas diría que jamás va a olvidar de este viaje a Ecuador?

E.B.: Lo abierta y amistosa que es la gente. Mi música es tan especial como mis instrumentos, y sin embargo me aceptaron plenamente. ¡Además, es increíble la sonrisa agradable que toda la gente tiene!

Creo que mi música gustó muchísimo, en cada presentación hubo mucho público. Los aplausos fueron enormes, tuve que firmar durante horas dedicatorias y mis CDs fueron vendidos inmediatamente.

swissinfo: Se ha convertido en una especie de 'embajadora' y representante de uno de los instrumentos musicales más antiguos y tradicionales de Suiza, ¿cree que a partir de su trabajo los jóvenes redescubren una tradición como el corno alpino?

E.B.: Estoy segura que mi trabajo tiene influencia en la gente joven. Pero espero también que entiendan que esto para mí es un sueño, un desafío, y que los sueños pueden realizarse con trabajo duro si uno realmente lo desea.

swissinfo: ¿Cómo nació su amor por el 'corno alpino?

E.B.- Yo era muy pequeña y tomaba lecciones de piano con mi madre Erika (ella es organista y profesora de piano), y mi padre, Adrian Burki, era ciclista y en las competencias finales lo apoyaban con el sonido del corno, que fue donde los fui descubriendo.

Creo que habiendo escuchado música desde el vientre de mi madre, y la emoción de ese sonido en aquellas competencias hicieron que cuando los descubrí me dijera "éste va a ser mi instrumento" Y desde entonces fui dejando de tocar el piano para pasar a tocar entre 1 y 4 horas diarias el corno. Ahora el 'alphorn' y yo somos una persona.

El sonido del corno es tan profundo, tan intenso que va debajo de la piel. No hay agujeros. Apenas una escala y uno y su naturaleza.

swissinfo: Su música con el alphorn es muy inusual, usted agregó sonidos de jazz, blues, rock... ¿Cómo lo hizo?

E.B.: Los primeros años toqué sólo lo tradicional, y ¡era divertido estar parada en la fila de músico entre los hombres mayores!.

Pero luego fui probando otras cosas, comencé a tocar con una influencia de jazz y fui experimentando. Mi profesor Hansjoerg Sommer me compuso los primeros blues y canciones del jazz y las toqué junto con mi madre, que me acompañó con el piano.

Ahora también hago ritmos latinos, y para ello tengo que arreglar y componer todo nuevo para adaptarlo a mi 'alphorn' y a los instrumentos de mis músicos en la banda, porque la tonalidad es totalmente diferente debido a que tiene una escala musical de otra naturaleza.

swissinfo: ¿Cómo es eso?

E.B.: El instrumento es muy difícil de tocar. Tiene solamente 17 tonos sobre 5 octavas. No hay agujeros. Usted tiene que hacer todo con sus mejillas, soplidos y la respiración. La mayoría de los músicos del corno tocan solamente 5 a 7 tonos, y para tocar en los grandes conciertos hay muchos cornos y se van creando las tonalidades. Pero nada es imposible, y como me gustan mucho los ritmos latinos intento e intento hasta que lo logro.

swissinfo: ¿Cómo fue tocar música tradicional del Ecuador en sus presentaciones?

E.B.: Siempre que visito un país extranjero hago una preparación personal para cada 'performance'. Siento la música, me esmero por entenderla y la entiendo. Las canciones ecuatorianas eran maravillosas y la gente las amó y se puso a bailar y a aplaudir.

Hice una 'Chulla Quiteña' y mantendré esa canción en mi repertorio llevándola por todo el mundo. Ahora un pequeño pedazo de Ecuador está en mi cuerpo y mi mente para siempre.

swissinfo: Hábleme de su grupo musical...

E.B.: Mi banda tiene de 5 a 8 integrantes, pero aquí en Ecuador nos presentamos solamente como cuarteto. Todos sus miembros son profesionales y somos como una gran familia. Trabajamos muchísimo y todos tenemos que hacer adaptaciones para lograr nuestra música.

Estoy muy orgullosa de mis canciones. Me gustan muchos estilos diferentes y especialmente la música del americano del sur me da buenas vibraciones y mucha inspiración.

swissinfo, Norma Domínguez, Buenos Aires - Quito

ELIANA BURKI

Eliana nació en Suiza en 1983, hija de una pianista y de un ciclista.

Su primer encuentro con la música fue el piano y en sus primeros años tomaba clases con su madre.

A los seis años descubrió el corno alpino.

En sus inicios tocaba canciones clásicas, pero pasados unos años comenzó a experimentar con otros ritmos, inicialmente con jazz y blues.

Actualmente fusiona funk, jazz, blues, pop y rock, y también experimenta ritmos latinos.

Su grupo musical se llama 'Eliana Burki & Band.

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EL CORNO ALPINO

Los tonos que emanan del corno alpino eran, en otros tiempos, la señal que los campesinos enviaban a sus pueblos de los valles de Los Alpes para comunicarles al atardecer, después de terminado el trabajo, que se encontraban bien.

El corno alpino es un elemento insustituible de la música folclórica suiza.

En 1827, el musicólogo Joseph Fétis calificó al corno alpino de «instrumento musical nacional»; entonces, casi había desaparecido de los Alpes, pero fue convirtiéndose progresivamente en una atracción turística.

Desde 1970, el corno alpino vive un renacimiento en la nueva música, como instrumento solista: con el «Concerto pour cor des alpes et orchestre» de Daetwyler empezó en 1972 un 'nuevo movimiento'.

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