Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

En 2005, gobierno electrónico

¿Voto físico o virtual? En el futuro los suizos podrían decidir sobre estas dos opciones.

(Keystone Archive)

Muchos gobiernos en todo el mundo buscan el contacto con la ciudadanía a través de los medios digitales de comunicación. Suiza tendrá su 'gobierno electrónico' (e-governement) en 2005. El reto más importante será, sin lugar a dudas, el voto digital.

Gobernar es, en parte, informar lo que hacen los políticos y los empleados públicos para la comunidad. Los nuevos medios de comunicación electrónicos permiten un salto cualitativo en el ámbito de la transparencia pública.

Servidores públicos suizos de todos los niveles llevan a cabo trabajos para realizar lo que se llama "gobierno electrónico". Actualmente el Gobierno Suizo pone a disposición del público una plataforma a escala federal, cantonal y comunal para que la ciudadanía pueda informarse sobre los procesos públicos en el país helvético.

El servicio se encuentra en su fase de prueba. La 'ventanilla pública electrónica' llegará a su madurez operacional e interactiva en 2005, como se puede desprender de un estudio global.

Los proyectos más adelantados se realizan actualmente en las ciudades de Zúrich, Ginebra y Neuchatel. En Ginebra se efectuará próximamente un ensayo de voto electrónico.

El próximo año, la comunidad de Ginebra ofrecerá la posibilidad de votar a través de correo electrónico en comicios nacionales. Se podrá votar desde la comodidad de su propia vivienda, a través de un ordenador personal, y también con teléfonos celulares.

Las nuevas formas de ejercer derechos fundamentales democráticos provocan muchas preguntas. ¿Será garantizados el anonimato y la confidencialidad del voto? ¿Cómo se podrá identificar al ciudadano para que no vote más de una vez y evitar así un fraude electoral?

Los expertos piensan que todas las inquietudes se resolverán a partir de códigos y claves que identificarán a cada votante, tal como se conoce actualmente en el sistema tradicional de voto.

Ante las maravillas tecnológicas quedan inquietudes sin resolver. Se relacionan básicamente con el sistema administrativo descentralizado que conoce Suiza.

El cantón de Zúrich, por ejemplo, tiene unas 171 comunidades y cada una de ellas cuenta con su propio registro de electores. El esfuerzo es enorme para centralizar y digitalizar toda la información necesaria para la 'democracia digital'.

No todos están entusiasmados con la digitalización de la gestión publica y de los procesos electorales. Algunos temen la división de la sociedad en su conjunto. Según estos críticos algunos ciudadanos se adaptarán a las nuevas y complejas tecnologías que ofrece el gobierno digital.

Este segmento de la sociedad pagará sus impuestos por correo electrónico y ejercerá sus derechos democráticos con el mismo medio.

Por otro lado existe una parte de la sociedad que tal vez no se adaptará a los cambios y quedará marginada de lo que significa la velocidad digital de la vida política y pública.

No hay duda de que el 'gobierno electrónico' y las 'ventanillas digitales' que ofrecerán las entidades públicas, a todos niveles, significan más que un cambio tecnológico-administrativo.

El voto electrónico, por ejemplo, reclama - por su misma dinámica - la creación de partidos políticos virtuales a mediano plazo. Estos partidos cibernéticos serán apoyados por personas que no se conocen, pero que persiguen las mismas metas en el anonimato.

El poder de convocatoria de tales instrumentos políticos seguramente rebasará algún día la agilidad y la efectividad de los partidos tradicionales. Los nuevos medios de comunicación son extremadamente rápidos. La creación de ideas, excelentes algunas veces, necesita el lujo de tiempo; lujo, que casi nadie se dispone a tomar.

Erwin Dettling, Zúrich


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×