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Credit Suisse ¿Cómo impactará el espionaje la imagen del banco suizo?

 Presidente de Credit Suisse, Urs Rohner

El presidente de Credit Suisse, Urs Rohner, anuncia los resultados de la investigación del banco sobre el asunto del seguimiento a exejecutivo.

(Keystone / Ennio Leanza)

El mundo normalmente discreto de la banca privada suiza se ha visto sacudido por las revelaciones de espionaje en Credit Suisse, el segundo gestor de patrimonios del país. El presidente Urs Rohner ha reconocido que el sórdido asunto ha dañado la reputación del banco y del centro financiero suizo.

A pesar de las profusas disculpas de Rohner, y de que el banco culpe directamente a un solo empleado sin escrúpulos, la pregunta es cuánto daño han causado los hechos en Credit Suisse (véase el recuadro).

Convencer a las personas más ricas del mundo para que le permitan administrar sus activos requiere altos niveles de confianza, discreción y sofisticación. Esto no se logra con los espeluznantes titulares mundiales que detallan la desconfianza entre los ejecutivos, las mezquinas disputas personales y las burdas tácticas de vigilancia. Es posible que Credit Suisse cuestione algunos detalles, pero el banco ha sido incapaz de impedir que la visión poco edificante de sus trapos sucios se haga pública.

La evidencia de que el consejo de administración no controla a los ejecutivos y de que es sorprendido por las acciones de un alto directivo demasiado entusiasta tampoco puede ayudar a inspirar confianza.

El valor de la banca privada para Credit Suisse no puede ser sobreestimado. La división de Gestión de Patrimonio Internacional (con predominio de la banca privada) contribuyó con 1 700 millones de CHF (1 700 millones de dólares) de ingresos antes de impuestos al total del grupo de 3 400 millones de CHF el año pasado.

¿Daños a largo plazo?

El informe interno de Credit Suisse parece limitar en cierta medida los daños. El director general de Operaciones del banco admitió haber actuado solo y dimitió. Y, trágicamente, parece que un intermediario que utilizó para vigilar al exempleado Iqbal Khan se ha quitado la vida.

El director general Tidjane Thiam, Rohner y otros ejecutivos y directores se han librado de la investigación. Un gran accionista del banco había expresado su preocupación por los graves daños que causaría la dimisión de alguno de los altos cargos de la administración.

La cotización de las acciones de Credit Suisse ha sufrido desde el primer informe de prensa sobre el escándalo, pero en el momento de la publicación de este artículo, casi se había estrellado.

Credit Suisse y otros bancos, tanto en Suiza como en el extranjero, han sufrido numerosos escándalos en los últimos años, a veces involucrando actividades delictivas que han provocado la pérdida de ejecutivos de alto perfil.

El último escándalo es, sin duda, muy embarazoso y empaña aún más la reputación de Credit Suisse. El aparente suicidio de uno de los actores de este asunto es preocupante. Pero a menos que nuevas revelaciones salgan a la luz (la policía también investiga el asunto), es posible que el banco no tenga agujeros por debajo de la línea de flotación.

Cronología de un escándalo

1 de julio: Credit Suisse anuncia que Iqbal Khan dejará su puesto como jefe de su unidad de Gestión de Patrimonio Internacional, cargo que ha ocupado durante casi cuatro años. El 29 de agosto se anuncia que se unirá al banco rival UBS.

Tras su salida de Credit Suisse, el director de operaciones Pierre-Olivier Bouée ordena a una empresa de seguridad privada que vigile a Khan para comprobar que no está induciendo a sus clientes a trasladarse a UBS.

17 de septiembre: Khan advierte que lo siguen y se enfrenta a un detective privado en las calles de Zúrich. Tres días después, el incidente aparece en un artículo escrito por el portal de medios financieros en línea Inside Paradeplatz. Khan presenta una denuncia penal ante la policía.

24 de septiembre: Credit Suisse pide a un bufete de abogados suizo que lleve a cabo una investigación sobre los hechos.

La cobertura de los medios de comunicación se intensifica con los informes de un altercado privado previo entre Thiam y Khan, que son vecinos en el mismo distrito adinerado.

30 de septiembre: Se informa que un contratista que contrató detectives para seguir a Khan se ha quitado la vida en relación con los hechos.

1 de octubre: Credit Suisse anuncia los resultados de la investigación y encuentra que Bouée es el único responsable. Credit Suisse pide disculpas al personal, a los accionistas, a los clientes y a Khan. Designa a James B. Walker en sustitución de Bouée.

Fin del recuadro


Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch

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