Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Escuela suiza para las víctimas de Sichuan

Los niños ilustraron "su" visión del mundo... ...

(swissinfo.ch)

China conmemora este 12 de mayo el 1º aniversario del seísmo que golpeó Sichuan, con un saldo de al menos 87.000 muertos, incluidos muchos colegiales.

Suiza colocará en los próximos días la primera piedra de un jardín de niños en un lugar afectado por el terremoto. Reportaje.

"Podemos y debemos recordar (a las autoridades chinas) que en nuestra concepción, las autoridades públicas tienen un deber de información respecto a las víctimas y sus familias", señala Blaise Godet, embajador de Suiza en China, al ser interrogado sobre la actitud de las autoridades locales.

Prensa censurada, periodistas expulsados, listas de víctimas aún sin publicar, silencio en torno a las causas del derrumbe de millares de escuelas, prohibición de reunirse para los padres de las víctimas, mal o poco compensados, amenazados y censurados... terminadas la apertura y la transparencia proclamadas el año pasado, la cortina de hierro volvió a caer.

Hacer olvidar los acontecimientos del Tíbet

Tras el seísmo, se trataba de hacer olvidar los acontecimientos del Tíbet y de dar una buena impresión en vísperas de los Juegos Olímpicos. Un año más tarde ya no es necesario seducir al mundo. Se pretende sobre todo preservar los intereses de algunos dirigentes locales con antecedentes turbios.

En este contexto, Suiza quier hacerse oír. "Damos mucha importancia a la transparencia y lo mencionamos regularmente, en particular en el marco del diálogo sobre los derechos humanos que mantenemos desde 1991 con China", recuerda Blaise Godet. Pero, sobre todo, Suiza ofrece sus buenos servicios para ayudar a las víctimas de la catástrofe.

Esa mañana del 13 de abril, Stephan Titze y Felix Sutter llegan a Long Xing, comunidad del distrito de ChongZhou, 30 kilómetros al noroeste de Chengdu, capital provincial de Sichuan.

En nombre de la Cámara de Comercio Suiza China de Shangai (SwissCham), ambos suizos presiden el proyecto de reconstrucción de una escuela maternal que acogerá hasta 400 alumnos. Al presupuesto correspondiente, poco más de un millón de francos, contribuyeron la comunidad suiza de China, empresas, particulares y, en menor medida, la ayuda al desarrollo.

El retrato de los peques

La colocación de la primera piedra estaba prevista para febrero. Se postergó luego al 13 de abril, pero finalmente tendrá lugar el 20 de mayo, y la escuela deberá abrir sus puertas antes de finales de año. Precisamente, para ultimar detalles, los responsables del proyecto hicieron el viaje, flanqueados por dos periodistas y el fotógrafo Petri de Pità.

Encargado, éste último de elaborar los retratos de los 'peques', pidió a los futuros ocupantes de la nueva escuela dibujar sus visiones del futuro. Hará lo propio con alumnos en Suiza y agrupará las mejores ilustraciones en un calendario.

Apretones de manos, reverencias, discursos de bienvenida, los oficiales acogen a los suizos en lo que queda de la antigua escuela de Long Xing, derruida durante el seísmo, pero sin causar víctimas. Bien portados, intimidados por esta horda de adultos, los niños se apilan en pabellones improvisados.

Difícil saber si aprecian de verdad las gorras rojas con cruz blanca y los lápices que les ofrecen. Las sesiones de fotografía se producen en un ambiente de crispación, se supervisa cada gesto de los niños, cada palabra, así como se les sugirieron los temas de los dibujos.

El derecho a plantear preguntas

"Tengo la impresión de que nos están mostrando más las cosas positivas que se hicieron que lo que queda por hacer", comenta Petri de Pità, que se dice sorprendido por la extrema timidez de los niños.

En cualquier caso, no se debe abordar el tema del terremoto, los periodistas deben insistir excesivamente para obtener el derecho a plantear algunas preguntas anodinas a los chiquillos.

Más tarde, en el encuentro con el alcalde adjunto, ChongZhou, el periodista que pregunta por qué las autoridades de Sichuan se niegan obstinadamente a publicar la lista de las víctimas, produce una atmósfera gélida.

Y al día siguiente, el banquete ofrecido a los periodistas y fotógrafos suizos por las autoridades locales se asemeja aún más a un impedimento de investigar que a un verdadero gesto de amistad.

En Pekín, el arquitecto Ai Weiwei, celebérrimo diseñador del 'nido de pájaros' (estadio olímpico) denuncia las mentiras de los gobiernos locales. Recluta a cientos de voluntarios, que abundan en Sichuan, para elaborar la lista de los niños muertos y publicarla en su blog. El artista reconoce que desafía al poder, tiene miedo.

"Pero creo que es un deber buscar la verdad. Mire a esos millares de colegiales, eran inocentes, y ahora están muertos. Es la prueba de que no hacer preguntas no es prenda de seguridad. Creo que la nación entera está en peligro si no se plantean las buenas preguntas".

Alain Arnaud, Pekín, swissinfo.ch
(Traducción: Marcela Águila Rubín)

Contexto

Lunes 12 de mayo de 2008; 14:28 hora local, un seísmo de 7,9 grados en la escala de Richter se produce a unos 80 kilómetros al oeste de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan en China.

El evento se siente en China, Tailandia y Taiwán.

Fin del recuadro

La AYUDA SUIZA

Las autoridades suizas contribuyeron con alrededor de 1,5 millones de francos para apoyar a las poblaciones afectadas por el seísmo en Sichuan.

La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) participa también en el proyecto de reconstrucción de la escuela maternal, con un importe de 50.000 francos.

COSUDE puso en marcha en 2002 un programa en China para la formación de 20 instructores en el ámbito de la investigación y el rescate.

La Ayuda Protestante prometió un importe de 350.000 francos para Sichuan.

Fin del recuadro

Ai Weiwei

Nido de pájaros. La celebridad de este artista chino de 52 años, diseñador del Nido de pájaros con los arquitectos suizos Herzog y de Meuron, le da la libertad de desafiar abiertamente al Gobierno.

Las muertes. En su blog, el arquitecto y diseñador cambió de actividad para dedicarse a las estadísticas: con los centenares de voluntarios que reclutó, elabora una lista de los nombres de los colegiales muertos en el seísmo.

Resistencia. Casi siempre censurado por el régimen, Ai Weiwei no cede. Está bien decidido a informar sobre la tragedia, y su determinación impulsó quizá al Gobierno de Sichuan a publicar, por primera vez el pasado 7 de mayo, el número de alumnos muertos: 5.335. "Una cifra que no tiene nada qué ver con la realidad", comenta Ai Weiwei.

Fin del recuadro
(swissinfo.ch)


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×