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Esquí suizo : " Muy grave"

A Gian Gilli le queda poco humor después de la actuación en Bormio. Keystone

Tras el contundente fracaso en el campeonato mundial de Bormio, el jefe de competencias de ‘Swiss Ski’ traza un balance para swissinfo.

Este contenido fue publicado el 14 febrero 2005 - 11:38

A su juicio, más allá de las medidas inmediatas, hará falta proyectar un trabajo de larga duración.

El esquí vuelve con las manos vacías del Campeonato mundial de Bormio. Si entre los varones, Didier Defago, Ambrosi Hoffmann, Silvan Zurbriggen, Danuel Albrecht y Bruno Kernen consiguieron abrirse camino entre los diez primeros; entre las damas es la hecatombe: la mejor ubicada es Nadia Styger, octava en la especialidad de super G.

En la memoria del esquiador queda como algo jamás visto. Incluso en Saint Moritz, Marlies Oester logró obtener una medalla de bronce en la prueba combinada. Esta vez, un doble cero.

Dirigido desde el comienzo de la temporada por la doble campeona olímpica de Sapporo, Marie Thérèse Nadig, parece que nada ha funcionado como se esperaba en el equipo femenino del esquí suizo.

La perspectiva de los Juegos Olímpicos

Gian Gilli, responsable del esquí suizo, no pudo sino constatar un fracaso que preocupa bastante a un año de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín. “Vinimos a Bormio con tres objetivos: poner a prueba la organización y dar una imagen positiva del esquí suizo. Pero desde el punto de vista deportivo es, desgraciadamente, muy grave”.

Ante la proximidad de la cita olímpica es necesario tomar decisiones. “Considero que nada se deber cambiar en el equipo masculino. En cambio, sí en el femenino”. Gian Gilli no da precisiones en cuanto a la elección que deberá hacer en los próximos días.

“Tenemos que poder prepararnos para los Juegos de Turín. Esperamos recobrar a Didier Cuche, actualmente lesionado”, señala. Pero Gian Gilli sabe que los Juegos se miden a mediano plazo y que el esquí suizo debe rehacer sus bases con un trabajo a contracorriente de diez o quince años.

Aún no se explica a qué se debe el increible número de lesiones en el equipo femenino (10 en copa de Europa). “Algo no marcha bien y estoy dispuesto a plantearme también la cuestión”.

Gilli tiene que reflexionar ante todo sobre el marco. “Yo solo no puedo revolucionar todo. Hay que ver minuciosamente el estudio y el deporte. No es normal que cuando un esquiador se inscribe y es del cantón deba pagar 6.000 francos. En cambio, si viene del exterior, 25.000 francos. Debemos simplificar todo el sistema y permitir a los alumnos practicar el esquí”, sentencia Gilli.

¿Seísmo en preparación?

El responsable del esquí suizo comenzó sus reuniones con los entrenadores, sobre todo con Angelo Maina (jefe de descenso alpino del equipo femenino). El examen de adminsión aplicado comienza a dar frutos. “Este año hemos recibido treinta y son de muy buena calidad”, afirma. Queda esperar el fin de la temporada.

Franz Kohlhuber, jefe de los especialestas en descenso, así como los entrenadores Hans Flatscher y Sepp Brunner podrían verse en dificultades. “Las esquiadoras son frágiles mentalmente. Les falta sobre todo vivacidad. Aparte de Sonja Nef en slalom, por ejemplo, no hay otra”, señala.

Constatar este fracaso tal vez deba mover un poco las cosas. Lamentablemente, la proximidad de los Juegos Olímpicos podría bloquearlas. En todo caso, Gian Gilli sostiene que ya ha recibido muchas cartas de dimisión. “No diré cuántas ni divulgaré los nombres”, concluye.

swissinfo, Dick Deene en Bormio
(Traducción: Juan Espinoza)

Datos clave

Al término de dos semanas de competición, Alemania y Francia salvaron su honor con al menos una medalla. Suiza no logró ninguna. No pasaba desde 1966.

Suiza se situó sexto lugar, con 46 puntos.

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Contexto

-La década de los 80 fue ciertamente la dorada del esquí suizo: 3 medallas en los JO de Lake Placid, 1980; 5 en el Campeonato del Mundo (CM) de Schladming, 1982; 4 en los JO de Sarajevo, 1984; 8 en el CM de Bormio, 1985; 11 en los JO de Calgary, 1988, y otra vez 11 en el CM de Vail, 1989.

-La cúspide fue lograda en el CM de Crans Montana, en 1987, con 14 medalles, 8 de ellas de oro. Suiza disponía entonces de un verdadero “dream team” en el que Pirmin Zurbriggen obtuvo 4 medallas, María Walliser 3, Erika Hess y Michela Figini 2 cada una.

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