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Eurocopa 2008: Tarjeta roja contra la trata de blancas

Trabajadoras de un club nocturno de la ciudad de Zúrich. Keystone

Esta actividad criminal también ocurre en Suiza, que junto con Austria acogerá el gran evento del fútbol europeo en junio próximo.

Este contenido fue publicado el 07 marzo 2008 - 21:45

Este sábado, Día Internacional de la Mujer, una coalición de organizaciones lanza una campaña contra el flagelo. En su opinión, Suiza no protege de manera suficiente a las víctimas.

Cada año, 200 mujeres víctimas de este fenómeno acuden a organismos de ayuda como el Centro de Información para Mujeres de África, Asia, Latinoamérica y Europa del Este (FIZ), en Zúrich, que dispone de una sección contra la trata de blancas.

Esta cifra es sólo la punta del iceberg, puntualiza la coalición que lanza la campaña 'Eurocopa 2008 contra la trata de blancas', cuyo centro será un spot que se difundirá en la pequeña y gran pantalla durante el evento futbolístico.

Paralelamente, la coalición integrada por 25 organizaciones, lanza la petición 'Más protección y derechos para las víctimas de la trata de blancas'.

Esta acción, en la que esperan recolectar unas 30.000 firmas, se dirige a las autoridades federales y cantonales que "hasta ahora han hecho muy poco para proteger a las víctimas de la trata de blancas".

El derecho a una permanencia segura en Suiza es una de las demandas de la petición. "Muchas víctimas no se atreven a ir a la policía porque temen su expulsión de Suiza", indica Doro Winkler, especialista del FIZ y copresidenta de la campaña.

Iguales derechos en todos los cantones

"Independientemente de donde se encuentre, la víctima debe tener los mismos derechos y la misma protección. Para ello la Confederación debe establecer estándares obligatorios", añade.

Gaby Ruth Vermont, también copresidenta de la campaña, señala que Suiza debe, además, ratificar el Convenio contra la Trata de Seres Humanos del Consejo de Europa, que coloca la protección de la víctima en primer término.

La petición demanda a los cantones que sus autoridades policiales, judiciales y migratorias sean instruidas sobre el problema y que colaboren con las organizaciones especializadas.

"Los cantones también deben agotar sus actuales marcos de acción y hacer posible la permanencia en Suiza de las víctimas", según Stella Jegher, de Amnistía Internacional Suiza (AI) y miembro del comité directivo de la campaña.

Delito lucrativo con la 'mercancía mujer'

Las víctimas de la trata de blancas trabajan en burdeles, bailan en cabarets, son esclavas domésticas o entran al 'mercado del matrimonio'. Los traficantes les quitan los documentos, les descuentan horrendas tarifas por el viaje y el alojamiento, y con ello alcanzan ganancias astronómicas.

Las causas de la trata de blancas son la precaria situación en el mercado de trabajo, la discriminación social de las mujeres y la creciente pobreza, apunta Vermont, que exige acciones conjuntas en los países de origen, tránsito y destino.

"Un estudio de la ONU indica que el 70% de desempleados registrados en Ucrania –de donde procede gran parte de la 'mercancía mujer' en Suiza - son mujeres. La pobreza es femenina y por ello las falsas promesas de los criminales son para estas mujeres un rayo de luz en una situación sin salida", agrega.

Protección no debe depender de la suerte

El FIZ, que lucha desde hace 24 años contra la trata de blancas, ha constatado que las víctimas reciben un trato distinto dependiendo del cantón en que se encuentren. "Un problema central es que pocas son identificadas como tales", señala Winkler.

"Para Suiza es central la lucha contra la inmigración ilegal. Con ello, las mujeres son criminalizadas como inmigrantes ilegales y expulsadas, en lugar de ser vistas como víctimas".

Se necesitan especialistas, continúa Winkler, porque sus situaciones de vida son complejas. "La experiencia de haber sido tratadas como objetos deja huellas que las marcan por mucho tiempo".

¿Testificar o volver a casa?

Sin el testimonio de la víctima no se inicia un proceso judicial contra el verdugo. Para ello, la mujer dispone de un tiempo de reflexión de 30 días, en el cual debe decidir si va a declarar. Si no lo hace, tiene que volver a su país o recibe un permiso de estancia vigente mientras dure el juicio.

"Así son instrumentalizadas otra vez. Las reglas se orientan a las necesidades del Estado y no a las de la víctima. Los casos graves, en los que se reconoce que efectivamente la vida e integridad de la mujer están en peligro, se cuentan con los dedos", según Winkler.

El jurista Florian Wick, opina que la trata de blancas es uno de los peores actos criminales que ocurren en Suiza. "Las demandas de la campaña contra este fenómeno no se basan en teorías".

Wick conoce la situación de las víctimas por su trabajo en un bufete de abogados en Zúrich que defiende casos de extranjeros y de derechos humanos.

En la conferencia de prensa, celebrada este viernes para presentar la campaña, el jurista dio a conocer casos de víctimas y llamó la atención sobre la falta de estándares en la protección entre un cantón y otro.

"El de Zúrich, donde se conoce la mayoría de casos, es un cantón muy restrictivo y por ello casi nunca declara un caso como difícil, por lo menos no entre 2005 y 2006. Berna, en este período, otorgó nueve reconocimientos por razones humanitarias".

Suiza por debajo de niveles europeos

Suiza no ha ratificado el Convenio contra la Trata de Seres Humanos del Consejo de Europa, que a juicio de Wick es el más importante porque su contenido es más claro.

Suiza tiene que ratificar este documento, remarca Jegher de AI, "para estar a niveles europeos. Así las víctimas no serían vistas como criminales o ilegales, recibirían apoyo integral y permiso de residencia prolongado".

También Suiza debe proteger eficientemente a la víctima, concluye la representante de AI, "precisamente en 2008, cuando el país acoge la Eurocopa y se celebra el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos".

swissinfo, Rosa Amelia Fierro

Tráfico de mujeres

A escala mundial, unos 2,5 millones de personas son víctimas del tráfico de personas cada año, de las cuales el 80% son mujeres y niñas, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La trata de mujeres es aguda en toda Europa. Todos los países participantes en la Eurocopa 2008 están confrontados con este problema.

Según la Oficina Federal de la Policía, cada año entre 1.500 y 3.000 víctimas de la trata de blancas recalan en Suiza. Las cifras negras son probablemente más altas.

Suiza y Austria son países de destino importantes; otros son países de procedencia o de tránsito, o ambas cosas.

El tráfico de personas es una forma actual de esclavitud, y un negocio altamente rentable.

Se calcula que sus ganancias anuales rondan los 35.000 millones de dólares, lo que lo ubica, junto con el tráfico de drogas y de armas, como la actividad criminal más lucrativa.

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Campaña 'Eurocopa 2008 contra la Trata de Mujeres'

Se inicia este 8 de marzo, continuará durante el gran evento futbolístico, que coorganizan Suiza y Austria, y terminará en otoño próximo. Las organizaciones patrocinadoras realizan este sábado marchas en Basilea, Berna, Ginebra y Zúrich.

La campaña es una iniciativa de 25 organizaciones. Informa sobre la trata de mujeres en la prostitución en Suiza y busca formar un movimiento contra la violación de este derecho humano. Asimismo quiere ganar un amplio público- como los aficionados al fútbol - para estas demandas.

Gran parte del público de la Eurocopa 2008 es masculino y muchos hombres visitan prostíbulos ocasionalmente. Ellos deben estar al tanto de la magnitud y consecuencias de la trata de mujeres.

La campaña comienza con una petición que exige más protección y derechos para las víctimas y los testigos. Se espera recolectar unas 25.000 firmas.

Con el 'spot' que se difundirá al inicio de la Eurocopa 2008 en la pequeña y gran pantalla se espera "prevenir en vez de advertir"; "informar en vez de inculpar"; "clarificar en vez de amonestar de manera moralista".

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