Félix Vallotton, idilio al borde del abismo

'Perseo matando al dragón', Félix Vallotton, 1910 Kunsthaus di Zurigo

Bajo este sugerente título el Museo de Arte de Zúrich dedica una muestra a uno de los más destacados pintores vanguardistas del arte suizo de principios del siglo XX.

Los 90 lienzos expuestos reflejan el mundo burgués al que perteneció el artista, un mundo lleno de contradicciones, misterio, tensiones y juegos de poder entre el hombre y la mujer.

Pintor, autor de obras de teatro e ilustrador de revistas de vanguardia, Félix Vallotton (1865-1925), originario de Lausana, se formó en París donde frecuentó el grupo de artistas franceses llamado los Nabis.

Considerado como un observador crítico y sagaz de las convenciones sociales de su tiempo, este creador dejó una pintura inquietante, plena de sarcasmo y de humor negro que lo hace inconfundible.

Un arte de precisión fotográfica

La muestra sobre la obra de Félix Vallotton en el Museo de Arte Moderno, abre con una serie de retratos de artistas y escritores sobresalientes, como Berlioz, Baudelaire, Victor Hugo, Émile Zola, Paul Verlaine, Alfred de Vigny y Fiodor Dostoievski.

En casi todos los retratos la pincelada de este maestro se pierde bajo un realismo exasperante y meticuloso, que refleja sin duda su interés por la precisión de las imágenes que brindaba la fotografía.

Los personajes que Vallotton reprodujo son más bien seres estáticos y fríos. Están inmersos en una atmósfera misteriosa y un inexplicable desasosiego parece rodearlos. ¿De ahí acaso la importancia que más adelante tuvo la producción de este pintor para la corriente del Surrealismo, la llamada Nueva Objetividad y la Pintura Metafísica?

Citas de adulterio

La representación de salones burgueses es otro de los temas preferidos del pintor. Se trata de estancias pertenecientes a familias acomodadas construidas con líneas precisas, con colores puros y bien diferenciados que revelan una rigurosa, casi feroz observación de su creador. En el interior de las habitaciones la luz mantiene una tensión emocional que le da al ambiente un toque de rara intimidad.

El teatro y la literatura tuvieron también una influencia decisiva en esta obra pictórica. Como sacadas de una obra de teatro de crítica social de Ibsen o de Strindberg, Vallotton pintó con sarcasmo e indiscreción escenas de adulterio, que desafiaban las reglas del buen comportamiento burgués, lo cual irritaba al público de su época.

Son encuentros entre hombres y mujeres de la alta sociedad que se dan cita a escondidas en ambientes confortables, cerrados, con un lujo moderado que se presta de maravilla al idilio amoroso.

Los títulos de este tipo de composiciones lo dicen todo: 'La mentira' (1898), 'El beso' (1898), 'La espera' (1899) o una de las más audaces creaciones, 'La visita' (1899).

Desnudos a la vista

La serie de desnudos femeninos constituye el punto central de la exposición del Museo de Arte Moderno de Zúrich. El lenguaje formal de Félix Vallotton cobra definitivamente una nueva dimensión con la representación del cuerpo de la mujer.

Gran admirador de Holbein, Dürer, Cranach e Ingres, las composiciones del suizo se alejan sin embargo del ideal de belleza propuesto por sus antecesores.

Las mujeres que pinta se presentan en las más variadas y estilizadas versiones: sentadas, tendidas, de pie o reclinadas, se ofrecen a la contemplación del espectador, están en espera de ser admiradas, descubiertas, amadas.

Unas se entretienen jugando a las cartas, otras se desnudan lenta y desganadamente, y algunas interrumpen la lectura de su libro para clavar su mirada en quien las observa.

No obstante, encerradas en formas y colores sintéticos, por su postura y sobre todo por una sutil desproporción que se observa en su cuerpo, estas modelos aparecen como si fueran seres naturales y más personales.

Esa manera particular de Félix Vallotton de concebir el cuerpo femenino, con una ligera deformación en la cabellera, los senos o los ojos, escandalizó al público de inicios del siglo XX. De hecho, con motivo de su primera exhibición individual en el Museo de Zúrich, en 1909, se prohibió la entrada a las jovencitas.

La batalla entre el hombre y la mujer

En la época de este artista la lucha entre los sexos era un tema de actualidad, aunque se disimulaba cómodamente detrás de ciertos convencionalismos burgueses.

En la producción de Vallotton figuran temas inspirados en la mitología antigua, como 'Perseo matando al dragón' o 'Andrómaca en cautiverio', que él interpretaba bajo un modo novedoso e irónico.

Esas composiciones de gran formato las llamó "grandes máquinas". Es decir, una maquinaria de odio y celos entre las parejas que denunciaba la lucha de poder establecido entre el hombre y la mujer, y que no revelaba más que la infelicidad de Félix Vallotton durante 20 años de matrimonio con Gabrielle Rodrigues-Henriques.

La muestra 'Idilio al borde del abismo' resume en forma definitiva el universo insólito de este maestro de la pintura. La exposición en el Museo de Arte de Zúrich cerrará sus puertas el 13 de enero de 2008.

swissinfo, Araceli Rico, Zúrich

Contexto

Después de más de 40 años, el Museo de Arte de Zúrich vuelve a dedicar una exhibición individual al pintor suizo Félix Vallotton, con el fin de dar a conocer nuevamente la importancia que tuvo este maestro en el mundo de las vanguardias artísticas europeas de principios del siglo XX.

En 1909 la Sociedad de Bellas Artes de Zúrich adquirió la primera composición de este artista. Hasta la fecha se han comprado 20 lienzos más para enriquecer la colección del museo zuriqués.

La actual muestra de Félix Vallotton ha sido posible gracias a la colección del propio Museo de Arte de Zúrich y a los 70 cuadros provenientes de otros destacados pinacotecas suizas y europeas, así como de colecciones privadas.

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