Navigation

Fantasma del terrorismo

Asilo y migración, los grandes temas en España. www.acnur.org

La Unión Europea concluyó este sábado su Cumbre de Sevilla con un llamado contra el terrorismo.

Este contenido fue publicado el 23 junio 2002 - 00:11

Tras el cierre de la cumbre, miles de manifestantes, procedentes de diversos países, se reunieron en la ciudad andaluza para protestar contra la mundialización, lo que generó una gran movilización policial.

Con un telón de fondo de cinco atentados en diversas partes de España, cuatro con coches bomba, y un saldo de nueve heridos, el encuentro de los Quince ratificó la importancia prioritaria de la lucha contra el terrorismo.

Empero, el eje central de la cumbre, que reunió los días 21 y 22 del mes en curso, a los Jefes de Estado y de Gobierno de los Quince, fue el impulso a la gestión común de sus fronteras exteriores y la lucha contra el tráfico de personas.

La inmigración ilegal, la ampliación de la Unión Europea (UE ) y la consecuente reforma de las instituciones europeas fueron los principales temas que abordan los componentes del Consejo Europeo durante este fin de semana en Sevilla, que cierra el semestre de presidencia española.

Según los sondeos de opinión, tres de cada cuatro europeos manifiestan que su principal preocupación actual es la inmigración. Por ello, la seguridad de las fronteras exteriores de la UE es considerada por sus ciudadanos como tema de importancia primordial.

Para dar respuesta a esta inquietud los Quince abordaron en Sevilla las bases y directrices de una política común para el control integrado de las fronteras exteriores. Sólo teniendo seguridad en las fronteras puede el ciudadano europeo sentir la propia seguridad interior de un espacio común definido por la libre circulación de personas.

La presidencia española buscó reavivar las decisiones tomadas en el Consejo de Tampere en 1999 y aportar un enfoque global de la migración que cubra los aspectos políticos, de derechos humanos y de desarrollo de los países origen de los flujos migratorios. Para ello, presentó a debate una serie de propuestas a corto y medio plazo, entre las que destacó la creación de un Cuerpo europeo de guardia de fronteras.

Integración de flujos migratorios

Los objetivos básicos de la propuesta española apuntan hacia un reforzamiento y mayor coordinación del control de las fronteras exteriores y hacia el desarrollo de una política común de asilo que garantice el respeto a los derechos humanos de los solicitantes de asilo genuinos, desalentando cualquier tipo de abuso en este sentido.

Ambos objetivos pasan por una reorientación de la política europea de cooperación y desarrollo con los países "fuente" de inmigración, que debe tender a integrar los flujos migratorios en dichas relaciones.

Para cumplir estas metas es preciso que la UE acelere la aprobación de instrumentos legales que permita no sólo combatir la inmigración clandestina y los grupos organizados de trata de seres humanos, sino también regular el acceso de la mano de obra requerida por la economía europea.

La Unión Europea se ha dotado en los últimos diez años de un corpus común legislativo para dar respuesta al tema de la seguridad y control de las fronteras exteriores.

Esa legislación comunitaria esta básicamente compuesta por el acervo Schengen, incorporado al marco institucional de la UE en mayo de 1999 y, por tanto, con valor jurídico. Sin embargo, el acervo Schengen no se pronuncia sobre la naturaleza y tipo de las fuerzas públicas que cada Estado miembro designa para aplicarlo.

Cuerpo europeo de guardia de fronteras

La creación, a medio plazo, de un Cuerpo europeo de guardia de fronteras es posiblemente la más llamativa de las propuestas a debatir. Cuenta de partida con la oposición de los países nórdicos y con una serie de problemas jurídicos y legales que habría que ir resolviendo sobre la marcha.

Sin embargo, la necesidad de coordinar mejor las actuaciones de los Estados miembros en la custodia de sus respectivas fronteras y de homogeneizar la seguridad en el acceso desde el exterior puede hacer necesario el desarrollo de un cuerpo de estas características.

Desde el punto de vista jurídico, el principal escollo reside en razones de índole constitucional: la concesión de prerrogativas de poder público a los agentes de un cuerpo europeo que no están obligados a poseer la nacionalidad del Estado miembro al que estén destinados.

Interés de Suiza

Dada la situación geográfica de Suiza en el conjunto de la UE, es obvio el interés que puede despertar entre sus ciudadanos y autoridades el desarrollo de una política comunitaria de control de las fronteras exteriores.

Según reconoce la directora de la delegación suiza en las negociaciones bilaterales sobre Schengen y Dublín, Monique Jametti, una reorientación de la política europea en materia de migración y asilo tendría repercusiones directas para este país, difíciles de evaluar 'a priori'.

El endurecimiento de las medidas de acceso a la UE a los inmigrantes clandestinos podría dirigir a éstos hacia otros países del entorno con características socioeconómicas similares. Y ahí las alternativas son pocas, o muy pocas.

José Wolf, Madrid

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.