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Filón de hoteles 'chic' con tarifas accesibles

Hotel Cube en Savognin: arquitectura contemporánea para un concepto de moda. (cube-hotels.com)

Precios ventajosos, perfil de prestaciones, el nicho 'cheap and chic' se establece progresivamente en el sector hotelero suizo.

Este contenido fue publicado el 03 mayo 2007 - 08:29

Se trata de una oferta para satisfacer a los clientes que vienen a Suiza y que buscan calidad y diversidad, señala Suiza Turismo.

"¿Qué hace nuestra fuerza? Todo en uno. Y las diversiones que lo acompañan", señala Simone Edlinger, de la gerencia del hotel Cube, en Savognin. Este alojamiento en los Grisones es el preferido de los jóvenes activos. No muy caro, tiene un diseño de 'tendencia' y tecnologías a tono.

Además, con un confort equivalente a un hotel de tres estrellas, proporciona al cliente el derecho a conciertos en vivo, un bar abierto las 24 horas, instalaciones deportivas e incluso 'paquetes' esquí-habitación...

En Basilea, el easyHotel es de una gran sencillez. Propone una cama por habitación como único mobiliario, así como un sistema de funcionamiento y de reserva a través de Internet.

Se trata de una franquicia de la compañía aérea de bajo coste easyJet, que posee ya 18 marcas que van desde el alquiler de coches al envío de pizzas a domicilio, pasando por los cosméticos masculinos o la telecarga de música.

Un nuevo modelo

En el Cube, como en el easyHotel, se busca reducir los gastos y los precios con un perfil singular del establecimiento. Ambos son emblemáticos de un nuevo modelo hotelero que echa raíces en Suiza desde hace dos años.

Los especialistas los llaman los hoteles 'cheap and chic', es decir, baratos y elegantes, fundados sobre la idea de que el precio no significa lujo. Incluso, al contrario.

"El lujo se define entonces por una cierta calidad, una cierta originalidad y por el concepto propio de la comunidad que frecuenta esos establecimientos", explica Robert Jenefsky, profesor de estrategia hotelera en la Escuela de Hotelería de Lausana.

Turismo de calidad

En Suiza Turismo tenemos mucha esperanza en este 'nicho emergente' que ocupan ya entre diez y quince establecimientos, sobre todo en la Suiza de expresión alemana.

El interés es evidente para Suiza como destino turístico, sometido a la competencia mundial, porque si el país está bien situado en las instalaciones de 4 y 5 estrellas, tiene un perfil menos bueno en las categorías inferiores.

"Suiza no atrae un turismo de masa, sino de calidad", recuerda Véronique Kanel, portavoz de Suiza Turismo. "Lo que buscan los clientes al venir a Suiza es la diversidad de espacios, reflejo de la identidad suiza. Hay que conservar y diversificar esas diferencias ambientales turísticas y hoteleras".

Para una hotelería media y baja, obligada a evolucionar para sobrevivir, incluso desplegarse, estas nuevas opciones permiten reducir los costes al máximo, sin sacrificar la calidad.

Experiencia particular

Esta hotelería, a menudo familiar, tiene dos caminos posibles. Puede cooperar con socios para ampliar sus capacidades y realizar economías a escala. Puede también distinguirse ofreciendo "una experiencia y un ambiente particular", explica Véronique Kanel.

El 'cheap and chic' está abierto a los establecimientos nuevos. Pero se presta también a la readaptación de los hoteles tradicionales. Lo anterior, tanto para oponerse al elevado nivel de los costes fijos, como para establecer un perfil propio, estima por su parte el profesor Robert Jenefsky.

"Basta con ver los antiguos albergues juveniles, denominados ahora 'backpackers hotels' (hoteles de mochileros). Es un ejemplo perfecto del 'cheap and chic'. En ese caso, tomamos un concepto un poco viejo para ponerlo de moda".

Por supuesto, eso cuesta, y obtener los fondos necesarios para invertir es a menudo lo contrario de una sinecura, lamenta Véronique Kanel. No obstante, de acuerdo con un sólido análisis de mercado, un 'cheap and chic' parece tener buenas perspectivas futuras.

Exigencia de calidad

Simone Edlinger predice incluso una buena carrera en Suiza para ese tipo de hoteles. "Si no estamos entre los mejores lugares (en la oferta hotelera) y de 5 estrellas, hay que ofrecer un concepto. ¡Es el futuro!"

La opinión de Véronique Kanel no dista de la suya; empero, advierte: "Este nicho no perderá su atractivo mientras los hoteleros respeten altos criterios de calidad".

"Las cadenas hoteleras multiplican el número de marcas para que cada una corresponda a segmentos del mercado muy precisos. El 'cheap and chic' valora esa lógica", indica, por su parte, Robert Jenefsky.

El profesor de la Escuela de Hotelería de Lausana es autor de la idea del hotel M-Budget, tomada del nombre de la marca de fábrica a precios bajos de Migros, el gigante suizo de comercio al por menor.

"M-Budget es claramente una marca ubicada en el 'cheap and chic'. Como 'H&M' o 'Zara', uno puede imaginar una extensión o una afiliación de esta línea en el sector de la hotelería, como se hace,por ejemplo, en la alta gama de los hoteles 'Bulgari' o 'Armani".

swissinfo, Pierre-François Besson

Datos clave

En 2005, Suiza contaba con 5.836 hoteles, entre los cuales:

85 de 5 estrellas

431 de 4 estrellas

1.003 de 3 estrellas

317 de 2 estrellas

68 fr 1 estrella

3.648 sin indicaciones y 285 sin categoría.

Sólo una cuarta parte de esos establecimientos ofrecen más de 50 camas.

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Contexto

La hotelería-restauración registró un volumen de negocios de 22.000 millones de francos en 2005. La rama emplea a más de 200.000 personas.

Ese año, en Suiza se registraron 32,9 millones de pernoctaciones de hotel por persona y 13,8 millones de llegadas.

Los huéspedes procedían principalmente de Suiza, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Francia e Italia (por lo menos con un millón de pernoctaciones por cada segmento de mercado).

Estados Unidos, Japón, los países del Golfo y la India forman parte de los mercados no europeos más importantes.

Las cuatro principales regiones turísticas de Suiza son los Grisones, el Valais, la región de Zúrich y el Oberland Bernés, es decir, la región de montaña en el cantón de Berna.

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