Navigation

Homenaje a los niños deshollinadores

Uno de los dibujos del libro ilustrado Los hermanos negros. Hannes Binder/Lisa Tetzner/zoolibri

Perla del Valle Verzasca tesinés, el pequeño pueblo de Sonogno recibió a 400 deshollinadores venidos de todo el mundo.

Este contenido fue publicado el 06 septiembre 2005 - 16:42

Con sus bellos trajes y sus boinas de cuero, unos 400 hombres de negro recordaron la triste suerte de miles de niños tesineses.

Llegaron de toda Europa. De Suiza y de Italia, sobre todo. Pero también acudieron a la cita deshollinadores de Francia, Alemania, Austria, Holanda, la región Escandinava, España, e incluso, Estados Unidos.

Los singulares visitantes acudieron a su 27º congreso anual organizado en Santa Maria Maggiore, en el Valle Vigezzo italiano, para después dirigirse al tesino suizo, en donde fueron recibidos, acompañados de sus familias.

Trágica odisea

Una emotiva balada de la memoria: La razón de su visita al Tesino fue rendir un homenaje a los pequeños deshollinadores tesineses, quienes -entre los siglos XIX y XX- eran entregados a los maestros de negro italianos para trabajar en Italia.

Y es que en la parte norte de los Alpes, en el Tesino, la miseria era más dura que en norte de Italia.

Con edades comprendidas entre los 8 y los 15 años, estos niños eran bien recibidos en el oficio debido a su agilidad para entrar al interior de las chimeneas. Los pequeños provenían, sobre todo, de los valles donde se encuentran los pueblos de Sonogno y de Intragna.

Ya en Italia, en Milán u otras ciudades lombardas, trabajaban y vivían en condiciones lamentables, de semiesclavitud. Y frecuentemente sucumbían ante bronquitis mal cuidadas, frío o hambre.

Esta página oscura en la historia de la emigración tesinesa fue narrada en la década de los 40 por la pluma germana de Lisa Tetzner.

Su libro Giorgio, el pequeño tesinés o el Los hermanos negros (Die Schwarzen Brüder en su versión original), se convirtió en el libro de culto para los deshollinadores.

Traducido en diversos idiomas y leído en las escuelas, su historia fue llevada a la pantalla grande y se convirtió también en una exitosa comedia musical.

Recuerdo y homenaje

El recorrido tesinés de los deshollinadores del mundo entero fue organizado por Elisabeth Wenger, escritora germana, establecida en el Tesino y quien preside la Asociación 'Verdingkinder', que defiende y no deja en el olvido el destino de cientos de niños explotados en Europa.

"Mi intención fue que los deshollinadores de hoy recordaran que tuvieron hermanos de profesión más desafortunados. Y que les rindieran homenaje. Y la mejor manera de hacerlo era viniendo a Intragna y a Sonogno", indica Wenger.

De esta forma, los hombres de negro partieron de Santa Maria Maggiore, Italia –considerada como la cuna mundial de los deshollinadores-, hacia Intragna, Suiza.

Allí fueron recibidos por el payaso Dimitri y el actor tesinés Yor Milano, quien les dio la bienvenida en una decena de idiomas.

Dimitri, acompañado por Roberto Moggini, cantó la epopeya de los pequeños deshollinadores.

"Tan bellos deshollinadores..."

Su llegada a Sonogno causó sensación entre los turistas, quienes visitan con frecuencia esta ciudad típica del Tesino.

En la plaza principal del poblado, los cocineros locales les prepararon risotto y salchichas. "Cocinamos alrededor de 800 porciones. Hubo muchas esposas y pequeños que viajaron también", explica uno de los encargados.

El desfile de los deshollinadores recibió innumerables aplauso. Lo encabezaron una decena de personajes representando a los niños deshollinadores del tesino.

Después les siguieron los deshollinadores venidos de todo el mundo, vestidos con sus trajes negros (y los dos escoceses presentes llevando sus kilts, las típicas faldillas de esa región).

Los hombres de negro trajeron consigo sus medallas, escarapelas y, naturalmente, sus herramientas de trabajo y no faltaron algunas mujeres dedicadas al oficio.

Una oportunidad para los curiosos que querían tocarles, pues se dice que hacerlo trae suerte.

También las fotografías no faltaron y es que los hombres de negro provocaron el entusiasmo de muchos y de muchas: Una valesana aseguró que "jamás había visto tan bellos deshollinadores!"

Bajo el sol estival y frente a una copa de merlot, los deshollinadores y sus familias –de todas las edades, idiomas y nacionalidades- disfrutaron el cálido recibimiento.

Venido de muy cerca de Boston, EE UU, Charles Koubeck con su esposa y sus dos hijos de 6 y 8 años respectivamente, se regocija del momento tan emotivo. "Una sensación única, inolvidable", indica.

El veterano de los deshollinadores estadounidenses, el californiano Charlie Dunn advierte que "no se le hubiese escapado este encuentro por nada del mundo".

Un niño deshollinador, homenajeado a los 90 años

Presente está el holandés de origen tesinés, Ambrosio Delea, de 67 años. Pese a ese nombre de raíces italianas, no habla el idioma. "A principios del siglo pasado, mi abuelo partió de Minusio, cerca de Locarno (cantón suizo del Tesino) para establecerse en la Frisia, la zona noroccidental holandesa. Allí aprendió el oficio con los italianos que llegaron a la región antes que él. Después abrió su propia empresa y nosotros la seguimos hasta la tercera generación", comenta.

Aambrogio Delea ha asistido a varios encuentros anuales de Santa Maria Maggiore.

En Sonongno también se rindió homenaje al más viejo de los "pequeños deshollinadores" aún con vida. El italiano Gentile di Pietro, de 90 años, fue aclamado por sus compañeros de oficio.

swissinfo, Gemma d'Urso en Sonogno
Traducido por P. Islas

Datos clave

Por primera vez el encuentro internacional de deshollinadores organizado anualmente en Santa Maria Maggiore, Italia, se desplazó al Tesino.

End of insertion

Contexto

400 deshollinadores y sus familias, provenientes de 14 naciones, llegaron este lunes a los poblados de Intragna y de Sonogno para pasar una jornada consagrada al recuerdo de los pequeños deshollinadores tesineses.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.