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El presidente Mattarella, seis años de árbitro de la política italiana

Este contenido fue publicado el 21 enero 2021 - 10:10

Cristina Cabrejas

Roma, 21 ene (EFE).- El presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, afronta su séptimo y último año de mandato como árbitro de una nueva crisis de Gobierno. Si este miércoles recibió al primer ministro, Giuseppe Conte, quien le comunicó que seguirá gobernando en minoría, hoy los partidos de la derecha le objetarán que el camino son las elecciones.

Como exjuez del Tribunal Constitucional, Mattarella sabe perfectamente que Conte puede seguir gobernando con la mayoría simple que obtuvo en el Senado (Partido Demócrata, Cinco Estrellas, los progresistas de Libres e Iguales, 5 senadores del grupo mixto, y dos de Forza Italia que fueron inmediatamente expulsados del partido), pero también sabe que estos Ejecutivos tienen vida breve.

Aunque tras la reunión con Conte no hubo ninguna comunicación oficial, los analistas políticos del país aseguran hoy que Mattarella ha dado un breve periodo de tiempo al primer ministro para que apuntale su mayoría con un grupo fijo en el Parlamento que le pueda sostener y no con varios y dispersos senadores.

Hoy Mattarella, de 79 años, recibirá a los líderes de los partidos de la derecha: Forza Italia, Antonio Tajani; de la Liga, Matteo Salvini y de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, quienes le dirán que el Gobierno no puede mantenerse con una mayoría que para ellos no existe y que sólo se puede salir de la crisis con las elecciones.

"Tenemos un Gobierno que no tiene mayoría y se dedica a convencer, no quiero pensar con qué propuestas, a que se cambie de chaqueta, un Gobierno que ahora es más débil. No creo que el garante de la Constitución pueda permitir esto por mucho más tiempo", dijo Matteo Salvini a propósito de su reunión con el Jefe de Estado.

Pero por el momento, Mattarella tiene que limitarse a ser observador y sólo en el momento en el que se certifique que no existe una mayoría, entonces podrá volver a ser árbitro como ya le ha tocado en el pasado.

SIN PAZ EN SEIS AÑOS DE MANDATO

Desde su elección como jefe de Estado en febrero de 2015, Sergio Mattarella, discreto jurista palermitano, ha tenido que lidiar en varias crisis de Gobierno y tomar importantes decisiones.

La elección de Mattarella como presidente de la República italiana fue el golpe de mano del que fuera primer ministro Matteo Renzi , entonces en el Partido Demócrata, que compactó a gran parte del Parlamento dejando fuera de juego a Silvio Berlusconi, de la derechista Forza Italia.

Ahora una nueva estratagema de Renzi, con la salida del Gobierno de su partido Italia Viva, ha vuelto a poner a Mattarella como árbitro en la complicada vida política del país.

El duodécimo presidente de la República italiana y también el primer siciliano en llegar a ese cargo, afronta su último año en el cargo y muchos apuntan a que podrían pedirle que repitiese el mandato, pero mucho dependerá de cómo termine la legislatura.

En diciembre de 2016, Renzi dimitía tras fracasar el referéndum constitucional para reformar el Parlamento y que él mismo había convertido en un plebiscito a su persona.

Mattarella se enfrentaba así a su primera crisis que resolvió eligiendo al entonces ministro italiano de Exteriores, Paolo Gentiloni, como primer ministro. Una figura apreciada y que guiaría al Gobierno hasta la fecha prevista de las elecciones.

En marzo de 2018, los resultados de las elecciones dejaban en Italia un escenario de fragmentación política y sin mayorías, liderada por una coalición de centroderecha que tenía al Movimiento Cinco Estrellas (M5S) como partido más votado en solitario.

Mattarella afrontó entonces una de las crisis más largas que ha vivido el país con la imposibilidad de crearse ningún Gobierno y organizando una serie de reuniones que sólo en mayo concluyeron con la voluntad de la Liga y del Movimiento 5 Estrellas de formar un Ejecutivo.

Fue así, tras numerosas consultas que surgió la figura de Giusseppe Conte, un anónimo abogado y profesor universitario, vinculado al Movimiento 5 Estrellas.

EL VETO AL EUROESCÉPTICO SAVONA Y EL CONTE-BIS

Pero tras el récord de los 84 días sin Gobierno en Italia, Mattarella tomó una decisión drástica y, amparado por la Constitución, puso el veto al ministro de Economía propuesto por el Gobierno M5s-Liga, el euroescéptico Paolo Savona.

La mano dura de Matarella hizo que tanto M5S como la Liga replegasen sus posiciones y retirasen a Savona como ministro de Economía y presentasen un nuevo ministro.

Pero la experiencia Liga-M5S duró sólo un año y la decisión en agosto de Matteo Salvini de dejar el Gobierno volvió a abrir una crisis.

El Jefe de Estado permitió entonces la creación del llamado Conte-bis, con el apoyo del M5S y los nuevos socios del Partido Demócrata, que de nuevo, ha durado poco más de un año antes de volver a sucumbir en una crisis. EFE

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