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Jubilaciones: la batalla apenas comienza

Los sindicatos se movilizaron el pasado mes de agosto ante anuncio de recortes de pensiones. Keystone

Los sindicatos erigen barricadas. Los beneficiarios no deben asumir el costo del saneamiento del sistema de cajas de pensión.

Este contenido fue publicado el 10 marzo 2003 - 19:01

En un mes a más tardar, el Gobierno deberá presentar su proyecto de reforma, pero la prueba de fuerza ya comenzó.

El saneamiento de las finanzas de las cajas de pensión (2º. pilar) no debe hacerse a expensas de los beneficiarios. En sustancia, ese es el mensaje que la Unión Sindical Suiza (USS) envió este lunes desde Berna.

Decidida en forma urgente el otoño pasado y en vigor desde el pasado mes de enero, la reducción de las tasas de interés mínimo obligatorio de 4% a 3,25% no cambió en nada la situación.

La salud financiera de las cajas de pensión se mantiene precaria. Numerosas proposiciones de reforma han sido evocadas, tanto entre el mundo político como en el de la economía.

Con su posicionamiento este lunes los sindicatos marcaron el tono. La reforma del sistema de retiro helvético se anuncia severa.

Desde hace tres años las pérdidas en los depósitos financieros de las instituciones de seguridad afectaron las reservas que se encuentran ahora en situación de sub-cobertura.

La situación continua en deterioro

En efecto, la ley suiza exige que cada institución de previsión pueda garantizar los haberes de sus asegurados en caso de cierre de la empresa.

El verano pasado el 26% de las cajas de pensión helvéticas no estaba en condiciones de satisfacer esa exigencia. Y, a pesar de la reducción de las tasas de rendimiento obligatorio mínimo de los haberes de 4% a 3,25% la situación sigue deteriorándose.

De acuerdo con las estimaciones más recientes, 30% a 40% de las cajas de pensión se encontrarían en situación de cobertura insuficiente.

"Los empleadores impusieron el segundo pilar en el plan político, en detrimento de los seguros de vejez (AVS). A ellos les corresponde pagar los dos tercios de las cotizaciones del saneamiento al que han obligado las pérdidas bursátiles de las instituciones de previsión", estima Colette Nova, secretaria dirigente de la USS.

"El hecho de que una caja de pensión se encuentre sub cubierta no implica una disminución de las prestaciones", asegura por su parte Jürg Brechbühl, vice director de la Oficina Federal de Seguros Sociales (OFAS) en Berna.

Es evidente que durante los últimos tres años, el comportamiento de los portafolios de las cajas ha sido catastrófico. Sólo en el 2002, las pérdidas se estiman en 40 mil millones de francos, según el diario 'Le Temps'.

Las reservas se fundieron al absorber las pérdidas

Para compensar las pérdidas registradas en los mercados, las cajas debieron emplear sus reservas. A tal punto, que ahora éstas se encuentran en una mala situación.

Sin embargo, el comportamiento de esos mismos portafolios en los diez o quince años pasados es superior al rendimiento mínimo obligatorio de 4% que regía entonces.

Sin embargo, el nuevo desplome de los mercados financieros no está para tranquilizar los espíritus. El viernes pasado (07.03) el índice SMI de los principales valores de la bolsa suiza pasó la berrera de los 3.900 puntos, es decir, su nivel más bajo desde 1996.

¿En vista de esa degradación, las fisuras que cuartean al sistema de retiro helvético podrían provocar el desplome del edificio? No de manera uniforme, pero existen algunos riesgos.

En el debate que se produce ahora en la plaza helvética, políticos, responsables de las cajas de pensión y empresarios reflexionan sobre los medios que se pueden emplear para evitar ese trágico fin.

Abundan las propuestas

Una primera idea consiste en permitir que las cajas de pensión privadas permanezcan en situación de sub cobertura, como es el caso de las cajas públicas de pensión.

El Consejo Federal se muestra favorable a esa propuesta. De hecho, la medida figura en la revisión de la ley sobre prevención profesional que el Gobierno presentará al Parlamento en el mes de junio.

Lo anterior, a condición de que la caja en cuestión haya recibido el aval de la autoridad cantonal de control y que las medidas de saneamiento financiero estén en curso.

Por su parte, la patronal estima que una nueva reducción "significativa" de las tasas de interés mínimo garantizado en los haberes de las cajas de pensión permitiría remediar la situación.

La economía suiza podría sufrir

Otra proposición tiende a aumentar las deducciones entre los empleados y el empleador. Una iniciativa que incidiría en el poder de compra de los hogares así como en la capacidad de inversión de las empresas.

En momentos en que la economía paga las consecuencias de una demanda anémica, una medida semejante amenazaría con frenar considerablemente el proceso de recuperación económica.

Algunos hablan todavía de una disminución de las prestaciones ofrecidas por las cajas de pensión mientras que el Gobierno podría proponer una cotización extraordinaria sobre las rentas con el objetivo de sanear el sistema.

Ambas opciones hacen temblar puesto que los beneficiarios pagarían solos los excesos bursátiles de finales de los años 90.

Las antiguas cajas públicas en dificultad

Otro problema al que el gobierno deberá encontrar una solución concierne las antiguas cajas de pensiones públicas que podían permitirse una tasa de cobertura inferior al 100% puesto que gozan de la garantía del Estado.

Esas entidades se hicieron autónomas luego de la transformación de algunas administradoras públicas en entidades de derecho privado.

Es el caso de los ferrocarriles nacionales (CFF). Convertida en sociedad anónima (SA) antes del desplome de la bolsa, la caja de retiros de la administradora no disponía de reservas para hacer frente a la situación.

Con la aplicación de una tasa de cobertura de 85%, los CFF piden ahora a su propietaria, la Confederación, cubrir el agujero de 2,700 millones de francos.

El Gobierno rechaza comprometerse en ese engranaje. Si cediera con los CFF, tendría que restañar después las heridas de las oficinas de correos (Poste) o de telecomunicaciones (Swisscom) que se encuentran en la misma situación.

Aun cuando legalmente los fondos de compensación deben cubrir las prestaciones financieras que una caja de pensión no pueda cubrir, sus haberes no son extensibles al infinito. Sobre todo en vista del comportamiento actual de los mercados financieros.

Reformas dolorosas

En consecuencia, las reformas son inevitables. Y, como cada vez que se dicta una reforma por necesidad económica, serán forzosamente dolorosas.

En la actualidad las cajas de pensión navegan en la confusión. "Esperamos que el Estado dilucide entre las medidas admisibles y las que no lo son", explica Raymondo Schmutz, profesor de la escuela de Altos Estudios Comerciales (HEC) y colaborador del HPR, una consejería de cajas de pensión.

De aquí a mediados de abril, plazo que se fijó el gobierno para presentar su proyecto de reforma de la ley, continuará el debate. Y, muy seguramente, todavía más.

swissinfo, Jean-Didier Revoin, Elvira Wiegers
(Traducción Marcela Águila)

Datos clave

El Consejo Federal bajó las tasas de interés mínimo obligatorio de 4% a 3,25%.

Desde hace tres años las pérdidas en los depósitos financieros de las instituciones de seguridad afectan las reservas.

El 30% a 40% de las cajas de pensión se encontrarían en situación de cobertura insuficiente.

El verano pasado el 26% de las cajas de pensión helvéticas no estaba en condiciones de pagar cotizaciones a miembros que perdieron sus empleos.

En el 2002, las pérdidas en la bolsa se estimaron en 40 mil millones de francos.

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