El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó este martes que empresas privadas no hayan desarrollado infraestructura para abastecerse de gasolina pese a contar con permisos para importarla, en medio del desabastecimiento provocado por una estrategia gubernamental contra el robo de combustibles.

"Inmediatamente de que se llevó a cabo, se aprobó la reforma energética, empezaron a otorgar los permisos de importación y miren cuánto tiempo ha transcurrido y no hay instalaciones", dijo el mandatario izquierdista en conferencia de prensa.

"Hay concesionarios nuevos que tienen hasta 400 estaciones sin una pipa (camión cisterna), que Pemex les tiene que vender el combustible, no es reproche, es buscar arreglar esto", añadió.

La reforma energética de México, aprobada en 2013 por el expresidente Enrique Peña Nieto, abrió el sector a la inversión privada tras más de siete décadas de monopolio estatal, incluyendo la comercialización de gasolina.

Desde entonces, gigantes del sector como la angloholandesa Shell, la británica BP o la francesa Total han abierto cadenas de gasolineras en el país.

Algunas empresas cuentan con infraestructura propia para abastecerse de combustible o la están desarrollando, pero un 95% del mercado tiene por único proveedor a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), según el gobierno.

El plan contra el robo de combustible, lanzado a finales de diciembre, busca detener un delito que en 2017 ocasionó pérdidas por 60.000 millones de pesos (unos 3.000 millones de dólares), según datos oficiales.

La estrategia gubernamental prevé la vigilancia de 50 puntos estratégicos de Pemex y catalogar al robo de combustible como delito grave sin derecho a fianza.

Asimismo, incluyó el cierre de los ductos de distribución de Pemex y el transporte de la gasolina en camiones cisterna, lo que ha generado retrasos de distribución y largas filas de automovilistas en gasolineras.

- Impacto en pequeñas empresas -

El gremio nacional que agrupa a pequeños y medianos empresarios, Concanaco-Servytur, estimó que las pérdidas de sus asociados en 11 días de desabastecimiento ascienden a unos 4.400 millones de pesos (230,3 millones de dólares).

El grupo, conformado por 255 cámaras empresariales de los sectores de comercio, servicios y turismo, incluye en su estimado la afectación registrada en los estados centrales de México Querétaro y Guanajuato, y la capital del país, entre el 4 y el 14 de enero.

"Quienes más afectados están son los más vulnerables, que representa el 80 o el 90% de las unidades económicas en nuestro país", dijo Juan Manuel López, presidente de Concanaco-Servytur, aludiendo que los pequeños negocios que no cuentan con infraestructura de almacenamiento y transporte.

López Obrador informó que su gobierno comprará 500 camiones cisterna, con capacidad de 60.000 litros cada uno, para garantizar la distribución de combustible, aprovechando los recursos obtenidos por la reducción del robo en los ductos, sin precisar el monto de la inversión.

El mandatario reclamó que las empresas privadas no hayan previsto formas de transportar el carburante cuando solicitaron concesiones, y detalló que existen permisos de transporte en buques tanque o camiones cisterna que tampoco se están aplicando.

"Estamos en la mejor disposición de ayudar para que haya abasto, se cumplan los contratos, no se quiten contratos, no vamos nosotros a litigar sobre este tema", afirmó.

Además, informó que se reforzará con 800 militares la vigilancia de un ducto de 311 km que va desde el puerto de Tuxpan, en el estado de Veracruz (este), hasta Ciudad de México, la más grande y poblada del país, el cual ha sido saboteado repetidas veces en los últimos días.

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