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La batalla por la 'última milla'

El usuario tendrá plena libertad a la hora de elegir un proveedor. swissinfo.ch

La operadora suiza Swisscom no quiere perder su posición privilegiada que le permite controlar el acceso directo a los hogares.

Este contenido fue publicado el 18 septiembre 2002 - 19:19

Las negociaciones sobre la liberalización de la 'última milla' están estancadas.

La apertura a la competencia de la 'última milla', el último tramo de tendido telefónico de hilo de cobre o fibra óptica que une un hogar con la central telefónica más próxima, paraliza el proceso liberalizador del mercado de las telecomunicaciones en Suiza.

Desde abril pasado, cuando el Gobierno suizo decidió liberalizar la 'última milla', Swisscom (mayoritariamente en manos del estado) y sus rivales (Sunrise/Diax, Cable & Wireless,Tele 2, entre otras operadoras) defienden sus posiciones divergentes ante los tribunales y los directores de las operadoras se acusan mutuamente. Actualmente, las negociaciones están estancadas.

Swisscom no quiere perder su última actividad exclusiva: el último reducto del monopolio telefónico, una situación que los rivales de la operadora califican de desventajosa.

El dominio sobre el último tramo de línea telefónica sin liberalizar es de crucial importancia para la oferta de servicios lingüísticos y de datos de todo tipo en condiciones de competitividad.

El costo del inmovilismo

Una decisión es urgente por el hecho de que las nuevas tecnologías de transmisión de datos ADSL (Línea de Suscripcion Digital Asimétrica) son las más lucrativas para todas las operadoras en competencia.

La indecisión en la búsqueda de una solución práctica para la instalación y la difusión de ADSL ha generado en Suiza un inmovilismo comparable al que experimenta el resto de los países más desarrollados, afirman los expertos en la materia.

En efecto, el 90% de las instalaciones que unan los 4 millones de clientes potenciales en la 'ultima milla' son aptas para ADSL, una tecnología de la que actualmente disponen sólo 100.000 hogares en Suiza.

Más de la mitad de estos abonados reciben el servicio a través del proveedor Bluewin, que pertenece a Swisscom.

Por otro lado, el 85% de los hogares suizos está abonado a un servicio de cable; más de la mitad de ellos (1,5 millones de hogares) a la empresa Cablecom.

¿Solución en octubre?

Las operadores disponen de un plazo hasta mediados de octubre para formular sus posiciones sobre el anteproyecto de la revisión del la ley suiza de telecomunicaciones.

Swisscom defenderá su monopolio sobre la 'última milla' y sus rivales exigirán una mayor apertura que permita una renovación y expansión tecnológica en condiciones más competitivas.

Las perspectivas financieras del mercado helvético son gigantescas. Según un estudio oficial, el volumen de mercado para servicios de telecomunicaciones alcanzó 8.400 millones de euros en el 2001.

Erwin Dettling, Zúrich

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