La calle de plata

Los lustrabotas inspiraron al artista suizo Nicolas Galeazzi. Keystone

Me beneficio en Europa con los recursos que han sido extraídos de aquí: plata, gas, oro. ¿Tendré que sentirme culpable?

Este contenido fue publicado el 20 marzo 2007 - 16:59

Esta reflexión inspiró al suizo Nicolas Galeazzi a conocer una realidad ajena, pero nombrada por la Historia. De ahí resultó la representación 'La calle de plata'.

El artista de Lugano llegó a Bolivia con la intención de investigar sobre la explotación de la plata en el Cerro rico de Potosí en el siglo XVII.

"Quien no conoce Potosí no podrá entender Bolivia". Siguiendo ese hilo conductor, Nicolas ha ido empapándose de datos sobre la inmensa fortuna que aquellas vetas prodigaron a España en el periodo de la Colonización y, por ende, a otros países europeos que como Inglaterra o Italia impulsaron así su industria y banca.

Galeazzi considera que si la plata de Potosí bien pudo sustentar un puente de ese valioso mineral hasta España, es injusto que Bolivia no haya podido hasta ahora industrializarse. "Habría que averiguar cuál o cuáles países bloquean su desarrollo y simplemente se dedican a extraer sus materias primas", sentencia.

Descubrir esa calle en otros valores

Plata (dinero) no es solamente la riqueza material, económica, sino la solidaridad. Es por eso que sobre esta base nace el proyecto 'La calle de plata' cuyos protagonistas son los lustrabotas residentes en el albergue "Nuevo Día".

Estos niños o adolescentes no sólo se dedican a limpiar y sacar brillo a los calzados, sino también a construir sus propias herramientas de trabajo y a estudiar en horas de la noche.

"Nosotros podemos aprender mucho de Bolivia, la cultura de sus lustrabotas es sostenible, de solidaridad bien organizada, es fascinante. De esa cultura se puede aprovechar mucho, hay que exportar esta idea a Europa", señala convencido Nicolas Galeazzi.

¿Qué es la pobreza? Te puedo explicar: los niños usan todo un año la misma polera (camiseta) y mueren de diarrea, sentencia una de las respuestas conocidas en el Taller.

El diálogo acercó las ideas de los artistas

El proyecto 'El quinto pasajero' fue concretado tras un proceso de 16 días de debates sobre el trabajo personal de cada uno de los artistas participantes. No sólo se discutió el significado del título en relación con la vida cotidiana paceña, sino también sobre la actualidad del arte en general y del contemporáneo en Bolivia.

Los artistas europeos debatieron con sus pares bolivianos, entre otros, acerca de la estructura actual de la sociedad boliviana y su proyección en el mundo globalizado.

El cuadro con el que llegaron a Bolivia gana matices con el aporte de los 20 artistas participantes en el Taller Internacional de Arte Contemporáneo que se desarrolla en La Paz hasta el 31 del presente mes de marzo.

"Entre las diferentes culturas, religiones, clases sociales, pobres, ricos, blancos, mestizos, indios no existe un bloqueo en la comunicación. La gente es más igual que diferente", concluye a su vez el artista suizo Andreas Liebmann.

swissinfo, Félix Espinoza R., La Paz.

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