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La preselección 'redibuja' la danza en la región

Los jurados del certamen de preselección del Prix de Lausanne, Sergiu Stefanschi y Mauricio Wainrot. swissinfo.ch

La reciente preselección realizada en Argentina para el Prix de Lausanne 2007, permitió trazar el actual escenario del ballet en la región.

Este contenido fue publicado el 20 octubre 2006 - 19:57

Brasil potenciándose, Paraguay sorprendiendo y Argentina desilusionando, en la síntesis del acontecimiento.

Los jurados del certamen, Sergiu Stefanschi y Mauricio Wainrot, y la representante regional de la entidad, Cristina Sánchez, analizaron para swissinfo las perspectivas para Latinoamérica.

El rumano Sergiu Stefanschi, de 66 años, es actualmente maestro principal del Ballet Nacional de Canadá y responsable de la III preselección para el Prix de Laussane 2007.

Considerado uno de los más grandes pedagogos de la danza, este 'maestro' graduado de la 'Academia Vaganova' de San Petersburgo, es reconocido a escala mundial y es profesor regular invitado en las compañías y academias de ballet profesionales alrededor del mundo.

Latinoamérica, un espacio óptimo para la danza

"Estar en América Latina, que es una región maravillosa, es muy bueno. Yo he bailado aquí en Argentina y en toda Sudamérica, y cuando en el año 1878 estuve en el Teatro Colón fue un gran suceso", contó Stefanschi al inicio de la charla, y sostuvo:

"Yo adoro estos países porque tienen mucha tradición de ballet. El público es muy culto frente a la música, la ópera y el ballet. Estoy muy impresionado con estos niños y niñas que vinieron para poder competir por el Prix de Lausanne. Son jóvenes que llegaron desde Brasil, Argentina y Paraguay"

Brasil, una potencia

"Los chicos que vinieron desde Brasil (un grupo muy grande), son muy interesantes. Sobre todo los bailarines masculinos, que son fantásticos. Extraordinarios para el clásico y también para el contemporáneo, aunque ahí algunos mezclaban la técnica con el vocabulario clásico", aseguró Stefanschi, y señaló:

"Por eso yo digo que es importante una competición como el Prix de Lausanne, que tiene directores de escuelas y compañías de todo el mundo, que pueden ayudar a esos talentos que vienen de toda la región.

"Yo soy profesor de los chicos en el Prix y también trabajo en el repertorio. Y es interesante que el que viene al Prix puede trabajar con otros profesores. Porque es importante ver cómo se acomodan con otros profesores de otras compañías y escuelas del mundo".

En sintonía con el bailarín rumano, el coreógrafo argentino Mauricio Wainrot, director artístico del Ballet Contemporáneo del 'Teatro San Martín', se mostró impactado por el número de finalistas brasileños que participaron y que vinieron de distintas escuelas:

"Esta mayoría impresionante de brasileños, indica que en Brasil se está trabajando de una manera más seria. Tienen una ley de mecenazgo por la cual las empresas ayudan a las escuelas y las compañías, algo que en Argentina no tenemos".

Contribución de los profesores

Para Cristina Sánchez el fenómeno de Brasil tiene que ver también con el trabajo de los profesores:

"Que justamente una de las niñas que quedó este año para ir a Suiza sea de la misma escuela que el candidato brasileño que llegó el año pasado a la final del Prix, indica que los maestros hacen una tarea muy fuerte de acompañar y formar a sus jóvenes.

"Y que hayan tenido tanta presencia, tiene que ver con el hecho de que se manejan muy en red, muy en contacto con los premios, las oportunidades que se abren, los concursos. Brasil tiene grandes escuelas de danza, pero no tiene, al igual que Argentina, muchos lugares para ocupar profesionalmente a sus talentos. Por eso están tan atentos", aseguró Sánchez.

Paraguay, una bella sorpresa

Andrea Pamela Giménez Giménez, la participante de 18 años que llegó desde Asunción, Paraguay, a participar, con la ayuda de un préstamo cooperativo que sacaron sus padres, despertó la atención en el ballet de su país.

Para Stefanschi, "Paraguay fue una sorpresa". Conmovido por las aptitudes de la joven que irá a Lausanne, le maravilló que tuviera gran dominio tanto en lo clásico como en lo contemporáneo, algo que también destacó Wainrot.

Cristina Sánchez, señaló que es sorprendente que un país que tiene mucha tradición en el folklore, pero muy poca en el ballet clásico y contemporáneo, con muy pocos espacios para desarrollarlos, esté generando tan buenos artistas:

"El año pasado también pasó algo similar: llegó una niña paraguaya a último momento y quedó hasta la final. Y este año se presentaron a competir tres jóvenes, y una de ellos se va a Suiza"

Argentina, ausente sin aviso

La preselección tuvo lugar en la ciudad cordobesa de Villa Carlos Paz, a 725 kilómetros de Buenos Aires y resultó llamativo y decepcionante que se presentaran muy pocos argentinos.
Para Sergiu Stefanschi, los motivos tienen que ver con una falta de interés:

"Hubo muy pocos argentinos. Yo pienso que acá el ballet clásico está en declive. En París, Londres, Moscú y Canadá en su conjunto, todo el mundo adora el ballet clásico. Pero aquí hay un cambio total.

"Diría que el ballet clásico despierta tanto interés como la danza española. Creo que los argentinos son muy buenos para el ballet, porque tienen una gran condición física. Más no tienen interés. Eso es un poco triste. Los candidatos que fueron quedando no fue por la danza clásica".

Como argentino, Mauricio Wairot se mostró todavía más preocupado:
"Me sentí mal por la ausencia de finalistas argentinos, frente al avasallador numero de finalistas brasileños. Sobre los 24 participantes quedaron seleccionados sólo dos varones y una chica.

Y creo que esto es también un llamado de alerta a nuestros gobiernos para que imitemos este mecenazgo y poder ayudar al arte.

"Creo que ha sido muy rico vivir esta preselección, especialmente ver a la gente de Brasil. Y ha sido muy rico darnos cuenta que nos estamos alejando de alguna manera del mundo. Eso es una reflexión que nos debemos los argentinos. Creo que tenemos que ocuparnos un poco más los que estamos en la danza", concluyó.

swissinfo, Norma Domínguez, desde Córdoba, Argentina

Contexto

El 'Prix de Lausanne' es una competencia internacional para jóvenes bailarines de 15 a 18 años de edad creado en 1973.

Desde 2004 cuenta con una representación en Argentina, dirigida por Cristina Sánchez.

Uno de sus principales objetivos es descubrir, promover y apoyar a los bailarines talentosos entre los bailarines más distinguidos del mundo.

A lo largo de su historia, 3.313 candidatos de 72 países han participado en el 'Prix de Lausanne', llegando desde Latinoamérica apenas 28 candidatos (Brasil, Argentina, México, Colombia, Cuba, Perú, Venezuela, Chile y Costa Rica).

La situación de la danza en la región es dispar, siendo Cuba, México, Brasil y Argentina los países con mayores estructuras y posibilidades de formar profesionales de la danza.

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