Navigation

La sanidad suiza, meta del turismo mundial

El sistema sanitario helvético goza de una excelente reputación. Keystone

Cada año, unos 30.000 extranjeros se someten a un tratamiento en un hospital suizo – el 2% de los pacientes – y otros 150.000 frecuentan los baños termales y los centros de wellness.

Este contenido fue publicado el 06 octubre 2005 - 15:40

Los ingresos del turismo de la salud en Suiza ascienden a 900 millones de francos anuales, un sector que florece gracias a la buena fama del sistema sanitario helvético.

El turismo de la salud tiene una larga tradición en Suiza que se remonta al siglo XIX, cuando los extranjeros venían a los baños termales. Tenían fama de ser saludables, mineralizantes y milagrosos: prometían curar cualquier enfermedad.

Hoy, las clínicas privadas hacen publicidad de sus divisiones de cirugía en las revistas que se distribuyen en los vuelos, mientras las agencias especializadas en la organización de tratamientos médicos para extranjeros ponen a disposición de sus clientes un servicio de primera clase que incluye absolutamente todo: desde el intérprete hasta los visados de entrada.

Los denominados centros de wellness, en cambio, se proponen brindar bienestar, una oferta que incluye baños termales, así como tratamientos relajantes o de belleza.

Eveline Lanz Kaufmann, autora de un libro sobre el turismo de bienestar, explica que los clientes del wellness no suelen estar enfermos.

"Más bien todo lo contrario: es gente sana que siente la necesidad de hacer algo para conservar la salud. Son, sobre todo, mujeres entre los 40 y 60 años, aunque actualmente está bajando la edad promedia".

Según Lanz Kaufmann, en Suiza los clientes del wellness son en su mayoría austriacos y alemanes.

Factores decisivos

Los tratamientos médicos de óptima calidad y los establecimientos de wellness no son los únicos factores decisivos. Hay pacientes que aprovechan la estancia para solucionar asuntos personales en el banco, visitar a sus hijos en el internado o quizás realizar alguna excursión turística propiamente dicha.

Jan Sobhani trabaja en la agencia médica Swixmed y explica que la elección de Suiza se debe a un amplio abanico de razones, que van desde el prestigio hasta la sencilla necesidad.

"Hay gente que termina en Suiza porque en su país hay listas de espera para una intervención quirúrgica o quizá un sistema sanitario de buena calidad, pero carente en alguna especialidad".

Entre estos últimos, señala Sobhani, figuran cada vez más parejas que vienen de Italia para someterse a tratamientos de fertilidad: "Prefieren el cantón del Tesino, porque allí no encuentran obstáculos lingüísticos".

"Pero también hay personas que vienen de países que carecen de un buen sistema sanitario, como los de la antigua Unión Soviética". Suiza ofrece, además, dos ventajas: el prestigio de los tratamientos y la tradicional discreción nacional.

Boca a boca

Es un negocio en el que cuentan mucho las recomendaciones y el boca a boca.

"Tomemos, por ejemplo, el caso de una familia influyente que vive en Arabia Saudí", señala Sobhani. "Hablamos de algo así como 600 personas y aunque sólo una esté satisfecha con el tratamiento recibido, lo recomendará a sus familiares", concluye.

La gente viene a Suiza para someterse a una amplia serie de tratamientos e intervenciones, incluida la cirugía estética. Entre las personalidades más destacadas figura el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que se sometió hace dos años a una blefaroplastia. Y el difunto rey Fahd de Arabia Saudí, en cambio, eligió Suiza por razones médicas.

Los intermediarios organizan y cuidan cada detalle desde la llegada del paciente y su familia, ocupándose de las tarjetas médicas y los visados de entrada, así como la organización de intérpretes, alojamiento y transporte.

Según Beat Huber, de la asociación Swiss Leading Hospitals, el paciente extranjero puede dar quebraderos de cabeza a los doctores. "Ocurre, por ejemplo, que su historial médico no está completo. Y hay pacientes que llegan con expectativas francamente poco realistas".

Las diferencias culturales pueden ser un auténtico desafío. Especialmente para las enfermeras que son las que más contacto tienen con los pacientes, concluye Beat Huber.

(Traducción: Belén Couceiro)

Contexto

El turismo de la salud en Suiza se divide en dos sectores: el propiamente médico y el del wellness.

Son 30.000 los extranjeros que vienen anualmente a curarse en un hospital suizo. Unos 150.000, en cambio, se someten a un tratamiento de bienestar.

Los pacientes extranjeros a menudo tienen otras razones, personales y no sólo de salud, para venir al país alpino.

El sistema de salud helvético goza de una excelente reputación, pero para atraer a nuevos turistas en este campo es determinante el boca a boca.

End of insertion

Artículos citados

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.