Los discapacitados son una fuerza laboral

Un trabajo confiado a discapacitados: preparación de los cubiertos utilizados en las compañías aéreas. Keystone

La revisión de la Ley sobre el Seguro de Invalidez pretende mejorar la inserción laboral de las personas que tienen una minusvalía con el fin de reducir los costes para la sociedad.

Este contenido fue publicado el 07 junio 2007 - 17:00

Pero la tarea no es fácil. Por esa razón las autoridades presentan un programa para vencer los obstáculos.

El Seguro de Invalidez está en números rojos. Para evitar que la situación se deteriore aún más, el Parlamento ha decidido emprender una reforma en dos etapas.

En una primera fase adoptó la 5ª revisión de la Ley Federal sobre el Seguro de Invalidez, que los suizos votarán el 17 de junio. Si supera el veredicto de las urnas, el Legislativo decidirá si procede destinar más recursos económicos al Seguro de Invalidez (AI, en su sigla francesa).

La revisión de la ley tiene como objetivo reducir los costes del AI. Una de las soluciones consiste en respaldar los esfuerzos que buscan la inserción laboral de las personas con una minusvalía.

Situación calificada de "buena"

Los discapacitados no esperaron la revisión de la ley para acceder al mercado de trabajo; en la actualidad ya hay un número considerable que trabaja en empresas o en la administración pública.

Sin embargo, es muy difícil obtener estadísticas sobre la situación de los discapacitados en el mundo laboral. "No existe esa situación, porque no existe un único tipo de minusválido; hay múltiples formas de minusvalías", explica Yves Rossier, director de la Oficina Federal de Seguros Sociales (OFAS).

Aún así, las fuentes consultadas por swissinfo coinciden en que la situación de los discapacitados en Suiza es "buena" en comparación internacional. Para reforzar esta afirmación se remiten a los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En su informe anual 'Panorama de la Sociedad', la OCDE indica que Suiza encabeza la lista de países en materia de inserción laboral de minusválidos. La cuota de empleo de personas discapacitadas, en edades de 20 a 64 años, supera el 60%.

Discapacitados son bienvenidos

Hoy, los patronos no tienen la obligación de contratar a una persona discapacitada, y la revisión no va a cambiará nada, situación que denuncian los adversarios de la revisión. En su opinión, no se avanzará en inserción laboral mientras ésta no tenga carácter vinculante.

Pierre Triponez no comparte esta opinión. Según el director de la Asociación Suiza de Artes y Oficios, el sector empresarial tiene interés en la inclusión laboral de los discapacitados. "No hay que olvidar que los costes que generan las personas con una minusvalía recaen sobre la sociedad, en general, y sobre los patrones, en particular", subraya.

A ello se suma el creciente envejecimiento de la población suiza, por lo que no es razonable que las empresas se priven de una fuerza laboral y menos aún cuando muchos discapacitados disponen de las cualificaciones necesarias.

"Se tiende a asociar discapacidad con incapacidad, lo cual es un planteamiento totalmente erróneo", puntualiza Christine Théodoloz, secretaria general de la fundación 'Integración para todos', creada por círculos patronales y que tiene como objetivo la inserción de los discapacitados en el mundo laboral.

Nueva iniciativa

Los empleadores se muestran abiertos a contratar a personas discapacitadas. "Están dispuestos a hacerlo, pero no quieren correr demasiados riesgos", reconoce Triponez.

Esos riesgos son de dos tipos. Por una parte, los patrones no saben cuál será la estabilidad de la persona contratada. Por otra, deben hacer frente a un aumento de las primas de riesgo del seguro profesional, así como los subsidios diarios por baja laboral.

A principios de mayo, la OFAS presentó un proyecto de reinserción. 'Job-Passerelle' permitirá comprobar durante un periodo de prueba de uno o dos años el rendimiento de un discapacitado, con la perspectiva de un contrato fijo si los resultados son concluyentes.

Para contratar a personas discapacitadas las empresas recurrirán a 'Job-Passerelle' que actuará como centro de una red de oferta de servicios laborales, "un poco al estilo de Manpower", precisa Christine Théodoloz.

Gestionada por las fundaciones 'Integración para todos y 'Profil', esta red se ocupará del seguimiento del discapacitado contratado con el fin de que la experiencia sea fructífera.

Por su parte, el Seguro de Invalidez cubrirá parcialmente los riesgos financieros en los que incurre el contratante.

¿Operación de propaganda?

AGILE (Ayuda Suiza a los Discapacitados), que milita contra la 5ª revisión del Seguro de Invalidez, sostiene que este proyecto es un "instrumento de propaganda".

"La práctica mostrará la validez de este proyecto", señala AGILE. "Si el proyecto se revela inoperante, sus promotores habrán logrado por lo menos una cosa: hacer campaña a favor de la 5ª revisión del AI durante la campaña previa a la votación".

Yves Dossier niega toda voluntad de propaganda. Reconoce que la OFAS anticipa la puesta en marcha de la 5ª revisión de la AI. Aún así, según él, este proyecto sólo se puede poner en marcha con los instrumentos contenidos en la 5ª revisión.

swissinfo, Olivier Pauchard
(Traducción del francés: Belén Couceiro)

Contexto

El diputado del Partido Radical (derecha liberal), Otto Ineichen, es uno de los fundadores de 'Job-Passerelle'. Según él, la inserción laboral de un discapacitado permite ahorrar entre 40.000 y 200.000 francos al año.

Más de 400 empresas ya se han inscrito para participar en este proyecto.

Si el 17 de junio los suizos aceptan la 5ª revisión del AI, el proyecto comenzará a funcionar previsiblemente a partir del 1 de julio.

Las autoridades confían en que 'Job-Passerelle' ayude a unos 1.000 discapacitados a encontrar un empleo durante el primer año del proyecto. Este número aumentará a 2.000 o 3.000 personas por año a partir de 2009.

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